15 jun. 2005

de tema en tema

Esperar:
Para mi, lo más emocionante de un evento es la expectativa, la espera. El tiempo que le precede, cuando uno está pensando constantemente en lo que va a suceder, inventando detalles, visualizando posibles resultados. A veces, el llegar a la meta es practicamente anticlimático, cuando uno termina y queda pensando si eso fue todo. Me pasó en el cole, donde me doy cuenta que más disfruté pensando en que me iba a graduar que en el mismo evento. Igual con las obras de teatro, lo que más disfruto es el proceso y no tanto el resultado. El estreno es cuando uno muestra el producto... pero no es "divertido", es un grandísimo estrés, y después queda una suerte de depresión post parto... Ya lo que era solo de unos cuantos se vuelve de dominio público, ya no es tan único y privado.
El estreno:
Claro, el estreno es como el primer paso que se da de toda la temporada... cada día se modifica la obra, se corrigen errores, se va actuando sobre la marcha en los indicios que da el público, en sus reacciones. Pero cuando hay tantos que se emocionan todos por el debut... no lo comprendo.
Primeras veces:
Las primeras veces son importantes, pero pensar que el resto de experiencias van a quedar en la sombra de ese primíparo evento... es algo ridículo. Hay todo un misticismo alrededor del "primer" beso, "primer" amor, y la eufemística "primera vez". Tal vez si son particularmente traumatizantes o al contrario, muy emotivas, pueden afectar el resto de tu vida: pero el efecto lo tiene la carga emocional y no tanto el hecho que fuera la "primera". En mi caso personal, prefiero pensar en las últimas veces... creo que es una perspectiva mucho más saludable y que corresponde mejor con la persona que uno es ahora. Mi primer amor lo recuerdo con mucho cariño... pero también recuerdo con mucho cariño los amores que han venido después.
Amores:
He estado en los polos opuestos: el primero empezó como una cuestión física, y terminó en una relación fuertemente emocional también, pero eventualmente llegó el desamor. La última empezó como una relación intelectual de compañerismo y después de pasar por un buen momento de compenetración física y mental, pasamos a ser simplemente "fuck buddies". Ya no teníamos nada que hablar.
No creo que la amistad garantice éxito en relaciones, ni que los primeros instintos (amor a primera vista) no sean de confiar: lo que sí aprendí es q en cualquier caso, una relación hay que alimentarla constantemente, cuidarla y chinearla... porque un pequeño detalle hoy puede ir acumulando otros minúsculos agravios y cuando menos nos damos cuenta, hay una gran crisis que ni siquiera vimos venir.

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