21 jul. 2005

Mercado



En estos días han sido varias las personas con las que he hablado sobre San José, y la experiencia de estar por ahí caminando de compras, dando vueltas por ahí, viendo gente o simplemente apurándose para agarrar un bus. Una de las paradas que me encanta hacer es visitar el Mercado Central.

El mercado central de San José me recuerda a la plaza de mercado en Lima, y cómo mi mamá nos llevaba a comprar frutas y verduras. "Caserita, que necesita?", "En que le ayudo seño", y las voces que hablaban en quechua, un idioma tan líquido y rítmico que me imagino que debe ser posible saborearse cuando se habla. Me impactaban las gallinas: como estaban en jaulas cacareando hasta que alguien las escogía.. Entonces con una mano firme les cortaban el pescuezo, las dejaban colgando para escurrir la sangre y las metían en una olla con agua hirviendo para desplumarlas, y todo eso lo hacían en minutos. Por muchos años trataba de ver si a las vacas y chanchos les habían hecho lo mismo, y me preguntaba como harían para meterlos en el agua caliente. Algo repugnante, pero impactante.


Mi mamá regateaba con las cholas, conversaba con ellas sobre crianza de hijos cuando las veía con los bebés a la espalda, asomando las diminutas cabezas por encima de las coloridas llicllas con los que su madre los transportaba. Mi mamá se sabía los nombres de las tendederas y de qué parte del país provenían. A veces con solo ver el traje típico ya podía preguntarles si eran de tal o cual zona y hablar sobre la situación política, los desplazados, la situación. Tengo la impresión que los tendederos y tendederas querían a mi mamá, y a pesar de no tener mucho le regalaban a la "seño" siempre algo: naranjas, limones, uvas, tunas, zapotes o lúcumas, además de las aceitunas de botija que mi mamá insistía en probar antes de comprar, rellenas de almendras, chile dulce o así nomás, con o sin semilla. En el mercado vendían de todo: unos bellos canastos multicolores con o sin tapa que en mi casa lo usaban para el mercado, ropa sucia, guardar naranjas, meter los paños y otras necesidades para la playa, globos para llenar de agua en los carnavales, chucherías, hierbas medicinales, habían tramos que solo tenían diferentes variedades de papas, granos, cereales. Podías comprar fideos, salsa china, y mantequilla como también oyukos, chuño y charqui, comidas tradicionales incaicas.

Creo que parte de esos recuerdos son la razón por la que me gusta ir al mercado central de San José. La cantidad de personas que se mueven ahí, el calor humano que se siente, el sabor de un helado de sorbetera con barquillos sentada a la barra, viendo a las parejas cuarentonas compartiendo un granizado con helado y gelatina, o un heladito grande con los guilas. Ver a los meseros emocionados cuando se acerca la muchacha que trabaja en algún otro chinamo a conversar. El hecho que uno pueda conseguir de todo en el mercado: flores, adornos, regalos, pasamanería, comida y arena para mis gatos, ollas, plásticos, juguetes tradicionales y los no tanto, ropa, zapatos, piñatas. Sentarse a comer un casado en una soda o comer comida colombiana a la salida del mercado, viendo pasar la gente y disimuladamente observando a los demás mientras comen. Otras veces abro un libro y me siento a degustar literatura y alimento a la vez, balanceando el libro con una mano mientras me llevo la comida a la boca con la otra.

Tal vez sea un poco extraño para muchos, pero me siento mucho más a gusto almorzando sola en el mercado que en un mall. Inclusive los ingredientes que compro en el mercado para las raras veces que cocino.. saben más rico cuando han sido escogidas en el mercado central y no en el automercado.

7 Comentarios:

Anonymous xtian dijo...

me encantó el post!!
esta lleno de imágenes preciosas como la forma en q te referís al quechua.
lo disfruté mucho!! :)

8:16 p. m.  
Blogger DCifuentes dijo...

Puta, casi lloro... recorde lo lindo q es la cultura andina, y lo hermoso de sus trajes y modo de vida... el paisaje, el niño con los mocos secos por el viento de altura, las alpargatas y los ponchos

Solo como dato curioso, por lo menos en EC, uno puede saber tambien el "rango" dentro del pueblo de los indigenas, por el tipo de collar q usan, si las "bolas" son mas grandes y brillantes tienen mayor poder q los q solo usan "avalorios"

Lindo como dicen "patruncitu", asi con la U, porq el quechua no utiliza dicha vocal

Un momento hermoso de mi vida, cuando aca, en una fiesta en mi casa, una amiga peruana de mi madre y un tio mio q nos visitaba, hablaron en quechua durante toda la noche, mientras todos disfruttabamos atonitos ese despliegue de cultura

11:20 p. m.  
Blogger medea dijo...

xtian:
tengo demasiadas ganas de averiguar donde se pueden llevar clases de quechua... y llevarlas!

Intindiquinchu mananchu?

daniel:
Que ganas tengo d ir a hacer un tour suramericano en el 2007. De por si, puedo visitar colombia, ecuador, perú, chile y bolivia sin visa :D Hay que aprovechar! Yo siento que con tantas vueltas que da el mundo... eventualmente terminaré trabajando por esos lados. Hay tanto para hacer y aprender!

11:33 a. m.  
Blogger DCifuentes dijo...

Intindiquinchu mananchu?

Yo se q quere decir eso...

la prox q te vea, hablaremos de q sabemos...

te podre gritar

"Shamui caimanta!!!"

:P

12:15 p. m.  
Blogger medea dijo...

Manan yuyanichu :(

tapuyukusayki!


nombres... me gustaría aprender, pero solo me sé esa frase, q nos la gritaba la profesora de educación física, los 3 mandamientos incaicos, las partes del vestuario y las zonas geograficas por altura. :P

conocimiento bastante escaso. pero encontre un curso d quechua por interné!

http://www.yachay.com.pe/especiales/quechua/

1:10 p. m.  
Blogger DCifuentes dijo...

Ima nishpa mana yachani?

(por que no sabes? :P)

buen link, sera pueto en mis favoritos

5:21 p. m.  
Blogger medea dijo...

Porque debido a que fui a un elitista colegio gringo...


no aprendí quechua :(


pero ahora quiero!

5:31 p. m.  

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