11 jul. 2005

Música de las Esferas


Este fin de semana me trajo algunas sorpresas. El viernes fue uno de esos días que solo se pueden describir como bizarros. Declaraciones inesperadas, confesiones, la certeza que Costa Rica es un pañuelo y una salida en la noche que cambió de ser una obligación y salida por compromiso a una de las noches más extrañas que he tenido el gusto de pasar. El sábado lo pasé muy bien también, pero más bien de la manera totalmente opuesta de la noche anterior: tranquila, relajada, una salida baja en adrenalina pero alta en satisfacción. Encontrar gente con quien compartir ratos agradables es un éxito rotundo. Asumí que el domingo lo pasaría en casa totalmente agotada con no más de 5 horas de sueño en 48 horas, pero a final de cuentas resultó un plan de último momento y me reencontré con viejos conocidos en una tranquila carne asada amenizada con piñata, tragos y anécdotas de fiestas de los muppets pasadas, y una invitación interesante para la próxima semana.


Pasando de la sicodelia y la influencia de Venus en su día, a un día saturnino: frío y constante en ánimo y una tranquila parsimonia donde las cosas se mantuvieron en su curso, sin cambios drásticos. Paz, risas y una buena vibra. Culminó con un Domingo marcado por el sol mañanero, alegre y optimista. Y hoy pareciera estar marcado como un día lunar... me encuentro perdida en la fantasía y el ensueño, románticamente sentimental y esperanzada... No por lo sucedido y los eventos que se dieron este fin de semana, sino más bien por un cambio de actitud necesario y ciertamente bienvenido.

Las cosas suceden cuando tienen que suceder: no vale la pena estresarse por apurarlas o incitarlas. La fruta madura cae sola del árbol. Y creo que tomar eso en cuenta me ayudará a llevarla suave y con tranquilidad, disfrutando los momentos cuando llegan. A veces vale más saber que por más ganas que tenga de comerme esa manzana, sabrá mucho más rica cuando esté madura. Para eso necesitaré paciencia y la habilidad para reconocer el momento de subir y bajar el fruto en su punto.
"Allá en lo alto giran y cantan alrededor de la Tierra las siete esferas -dijo, sacando un taburete para sentarse en la negrura iluminada al lado de la niña-.La Luna, Marte, Mercurio, Júpiter,Venus, Saturno y el Sol. A cada una le corresponde una nota musical, uno de los metales de la tabla y un día de la semana. Esa luna que te quita el sueño está hecha de plata maciza, silba canciones por la nota do y reina sobre el
día lunes. El gran zumbido que produce el universo es lo que los sabios llaman la música de las esferas, y a semejante concierto tan excelente se suma la voz muy principal de nuestra Tierra."
Laura Restrepo "La Novia Oscura"

2 Comentarios:

Blogger apócrifo dijo...

La fruta madura y cae sola del árbol...
Sabias palabras!
No es antes... no es después!
Éxito de finde... parece que muchos lo tuvimos; será que se confabulan los astros para regalar buenos tiempos?
Ojalá así sea por mucho más!

11:09 a. m.  
Blogger medea dijo...

Definitivamente creo que los astros están cooperando!

1:01 p. m.  

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