19 jul. 2005

Peatón

Caminar por San José es toda una experiencia. Hay que recorrer estas calles, observar el movimiento de personas, asomarse a las vitrinas y comparar los precios para acercarse a comprender Costa Rica y como funciona. Hablar con chinameros, vendedores o conversar con la mesera de una soda en el mercado mientras te comes un casado es de esas experiencias que pueden cambiar la manera de ver el mundo de una persona. Caminar, subirte a un bus, sortear tu rumbo por entre los carros, puestos y vendedores, observar pequeños detalles en las cosas cotidianas. Cada paso es un aprendizaje y hasta lo usual puede sorprender.

Plantas diminutas que crecen entre las piedras de un parqueo, las flores que caen sobre la calle, una hilera de hormigas cargando hojas como veleros sobre el asfalto. Ese carro que nadie mueve de donde está, debajo hay una alfombra verde de líquenes y musgo. Está aparentemente abandonado, sin embargo, alguien lo mantiene limpio. Las montañas de Alajuelita en el horizonte: verdes o moradas dependiendo del día y el clima. Un cas abierto sobre la acera, los que siguen en el árbol, inalcanzables y apetitosos. Un graffitti en el asiento delantero que incrimina a Deyanira por actos contra la moral. Un niño se entretiene con una chupa chupa. Cuando su mamá no lo observa, lo pega contra el peluche del asiento y observa atento como se pega la pelusa y mugre a la paleta antes de saborear los recientemente adquiridos tesoros. Un muchacho estornuda tapándose con la mano y disimuladamente la limpia contra su bulto. Una señora saluda con un amoroso beso a su amante en la plaza de la cultura, ambos comportándose tan enamorados como sus jóvenes vecinos de banca, a quienes probablemente les llevan más de 40 años. Una muchacha enciende un cigarro. Lo sostiene tenso en la mano, y lo chupa al inhalar con urgencia, profundamente llenando sus pulmones. Cierra los ojos y una ola de relajación se extiende por su cuerpo. Un extranjero canoso se sienta acunando una cerveza en una mesa que da a la calle. Sus ojos persiguen figuras esculturales de movimientos sinuosos con una energía y fuerza de la que su cuerpo probablemente ya no es capaz.

Un vendedor clava la vista en la pantalla de 10 cm a blanco y negro donde unas diminutas personas corren detrás de un punto. Nunca se pierde los partidos, noticias o novelas mientras atiende su puesto de frutas. Unas colegialas observan con ilusión las vitrinas de una tienda de ropa interior, esperando el momento que vayan a comprar uno de los juegos para lucirlo. Una madre distraídamente le extiende cucharadas de comida a su hijo quien mecánicamente mastica, traga y vuelve a abrir la boca para recibir una nueva cucharada. Tres niños indigentes se sientan con las espaldas a un muro y comparten un plato de comida que les han regalado, peleando por el bollo de pan. Un grupo de amigo se ríe a carcajadas burlándose de la metida de pata de uno de ellos, quien a pesar de estar del color de un tomate de la vergüenza también suelta la risa.

Quisiera llevar a algunos amigos a turistear por ahí. A bajarse del carro, aprenderse las rutas de algunos buses, descubrir tiendas llenas de maravillosos tesoros, entrar en contacto con la gente, ver la cara no tan pintoresca de la ciudad, pero más cercana a la realidad. A veces me sorprendo con algún comentario que los delata como aquellos que todavía piensan que el tico promedio hace sus compras en MultiPlaza un domingo.

6 Comentarios:

Blogger EricJ dijo...

Maravilloso acontecimiento social para aquellos quienes recorremos el 'boulevard' (sea como sea que eso es un boulevard) de la Avenida Central desde la niñez.

Me gusta mi ciudad capital.

3:18 p. m.  
Anonymous pulpus dijo...

no hay nada mejor que perderse en el infinito comun de los detalles que se repiten y repiten incansablemente en la mas comunes de las calles en el mas comun de los dias entre la gente mas comun que puedas imaginar... y zas! alli mismo te tropiezas con algo grandioso, increible e insolito... casi como ver un extraterrestre comer gallopinto a las 10 am en medio de una de nuestras calles bulliciosas y hambrientas de historias...

me gusto montones tu post!

saludes Medea...

4:01 p. m.  
Blogger Javier el Gusanoide dijo...

Es extraño, cuando era estudiante, pasaba por SJ continuamente. Ahora lo veo como un mundo distante. Para mi es una de las ciudades mas feas que conozco. Sin embargo me produce cierta atracción. Como dice pulpus, se topa uno con extraterrestres. Hoy por razones de trabajo tuve q ir, entonces me di una vuelta, ya no se a donde ir ni q visitar.

maldito carro, me hace falta caminar

5:04 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Aquì no proof! tarde perdo sin falta!

Me encantó el artículillo. De hecho hoy andaba caminando por chepe, recordando viejos tiempos, en los que yo era casi como uno de esos indigentes por los cuales uno identifica alguna calles de de la ciudad.

Me encanta esa sensaciòn de curiosuidad que le a a uno cuando algo ha cambiado, quizás algún negocillo que cerró y pusieron otro, o talvez una nueva tienda de ropa americana.

Entré a Galería Central, y me puse exageradamente nostalgico al oler ese aroma tan peculiar que tiene el lugar. Sin embargo, ya no es lo mismo!

Y bueno en fin, no hay nada mejor que darse una caminadilla por el área central, sin majar raya por supuesto! e ir recopilando nuevos olores coores y sensaciones, esquivando a los agresivos peatones que vienen en dirección contraria... o "rayando" a los que van muy lento delante de uno. 100% recomendado!

5:23 p. m.  
Blogger akxi dijo...

Ups!

Luego de leer esto estoy convencida de que soy un estrés!

Yo paso por San José, pero San José no pasa por mi, no lo veo, solo sigo mecánicamente mis rutas, ya las conozco y mido el tiempo (generalmente voy tarde...)

No veo, realidades, no veo curiosidades, no veo gente, incluso a veces los considero estorbos...

Creo que ya es tiempo de salir de esa burbuja andante y volver a ponerle atención a la vida y todos sus componentes.

Saludos!

9:29 a. m.  
Blogger medea dijo...

ericj: jeje, dicen por ahí que la av. central es el mall mas grande de Costa Rica.

pulpus: Exactamente. Y después los gringos se sorprenden cuando se escribe "realismo mágico"... ni siquiera hay que inventar las cosas, simplemente hay que pasear por las calles latinoamericanas y las historias saltan a la vista.

javier: creo que San José peca por mediocre. Todo el centro es casi que estándar, en cambio, muchas otras ciudades tienen un centro "histórico" precioso.. y el resto de la ciudad es un submundo del que si se entra no se sale vivo.

no proof: SI! nunca falta la familia de 6 que van todos de la mano a paso caracol y estorban el paso a todos los que necesitamos correr para alcanzar los buses :D

akxi: a todos nos pasa... es nada mas sacar una tardecilla para echarse un chocolate con churros y ver gente pasar. Cuando quiera vamos :P

8:41 a. m.  

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