6 jul. 2005

Transporte publico

He oído de personas que nunca se han subido a un bus. Al principio pensé que estaban bromeando, pero no. Todavía hay gente en este país que en ninguna ocasión han tenido que viajar en transporte público. Insólito que después de más de un cuarto de siglo de existencia, no han experimentado esos momentos de convivencia forzada en comunidad... creo que yo por curiosidad ya lo hubiera hecho! Para todos aquellos que nunca han estado sentados a la par de sus congéneres, con un trasero apoyado en su hombro y una sombrilla mojada apoyada contra la pierna, acá les va una introducción al dudoso placer de viajar en transporte colectivo:


Paso 1:



Encontrar la parada. Es mucho pedir que hayan rótulos. Cuando hay, están cubiertos de afiches para algún concierto de hace 3 meses u ofertas desprendibles de préstamos sin fiador. Cómo encontrar su parada? Pregúntele a 4 personas que le darán diferentes direcciones, extrapole resultados utilizando triangulación y eventualmente llegará. No hay horarios establecidos para los buses, excepto cuando está lloviendo y estás en la parada y el chofer no quiere abrir el bus porque sale hasta dentro de 15 minutos. Si tienes suerte hay un techito debajo de donde meterse mientras tanto. Algunos buses tiene papeles o etiquetas con el nombre de la ruta: no les haga caso. A veces los chóferes manejan buses de diferentes rutas y "se olvidan" quitar el rótulo de "Plaza del Sol", dejando el de "Barrio Pinto" o "Vargas Araya", con divertidos resultados.


Paso 2:



Tener la plata a la mano. Ud no sabrá cuanto cuesta el bus hasta que ya llegue y esté frente suyo. El papel que tendrá la cantidad escrita está colocado justo en la esquina del parabrisas que ud no puede ver de la parada. Un bus no le va a costar 50 o 100 colones. Siempre será un número que implica andar jalando un monedero del tamaño de la cartuchera que usabas en la escuela. 95, 135, 105, 140, etc son las tarifas más comunes. Si paga con billetes de más de 1000 colones el chofer se vengará de ud entregándole el vuelto en monedas de 20 y 5 colones.


Paso 3:



No pararse entre las barras. Este es el trompo electrónico y cuando ud, su bulto o la bolsa de compras que está cargando se detiene entre ellas el chofer recibe descargas eléctricas en su asiento, o así parecerá cuando le grite. No importa que ya no entra más gente en el bus, que la señora que viene detrás suyo está empujándolo para no quedar ella bajo el chorro de agua que cae por encima de la puerta. Las barras nunca están colocadas en exactamente el mismo lugar, así que fíjese y no "perjudique" al chofer. Pero tranquilo con este paso. Si se le olvida, el chofer y la compañía de buses se encargarán de recordarle con múltiples letreros colocados en todos los lugares que puede leer perfectamente cuando esté en medio de las barras.


Paso 4:



Busque asiento. Si es ud una señora embarazada, con un bebé en brazos, de la tercera edad, con discapacidad o enfermo, mucha suerte. El chofer procederá a arrancar y frenar repetidamente el bus mientras ud camina por el pasillo, esto sigue la filosofía de golpear la caja de cigarrillos: El bus es el blanco, los pasajeros son el tabaco y el fondo del bus es el filtro al que ud tendrá que pegarse "en doble fila y hasta el fondo". Y doble fila también incluye gordos. Y su mochila llena de libros NO cuenta como una persona, aunque ocupe tanto campo como una. Esa mochila tendrás que colocarla entre tus pies en una mágica maniobra que requiere que bajes el bulto de tu espalda, la pases al frente y debajo de tus piernas sin tocar a ninguno de tus vecinos, golpear a nadie ni doblar las rodillas. La práctica hace al maestro. Una vez que estás estabilizado, agarrate de la barra. Si eres bajo, agarrate del asiento del pasajero que está junto a ti. Si eres alto, agacha la cabeza para no pegar con el tubo.


Paso 5:



Disfruta el viaje. La duración de un viaje en bus es variable. Si va muy lleno, va a durar el doble del viaje en el que vayas sentado. Hay una explicación lógica. Cuando la gente tiene que salir entre una doble fila , son 3 cuerpos ocupando el espacio de uno, además que el pasajero que se retira tendrá que tantear a ver donde pone sus pies que no sean zapatos, bultos o niños. Algunos tienen éxito. Mientras sale un pasajero, el chofer asumirá que puede meter 2, entonces también se espera a que suban las personas nuevas. El bus lleno es un lugar muy caliente. Lástima que no vas a tener campo para quitarte el sweater que tienes puesto. De por si, tampoco podrías guardarlo, ya que tu maletín está entre tus piernas e inaccesible al no ser que seas contorsionista. Si está lloviendo, estarás compartiendo tu espacio personal con sombrillas mojadas, ruedos empapados y zapatos que dejan charcos, pero no es de incomodarse. En esos casos, ya que las ventanas van totalmente cerradas al igual que la puerta. La temperatura aumentará y aunque te hubieras podido quitar el sweater para no quedar chorreando de sudor, la condensación será tanta que lloverá en el interior del bus.


Paso 6:



Llegar a tu destino. Algunos buses tendrán timbres colocados cerca del techo, otros tienen unos mecates pegados en el techo junto a las ventanas. Como lo más probable es que no puedas alcanzar ninguno de los dos, tienes algunas opciones: pedile amablemente a la persona que esté más cerca del timbre que lo toque por vos, podés esperar que tu parada sea popular y haya alguien esperando bus o personas que quieran bajarse del bus. Puedes también proceder a gritar "la parada". Lo más recomendado es una combinación de las tres. Presta mucha atención, ya que todas las ventanas están empañadas por el vaho colectivo y será difícil reconocer tu parada.


Paso 7:



Revisa tus pertenencias. Después de bajarte del bus, has el recuento de los daños y es aquí cuando descubrirás si al bajarte olvidaste recoger el bulto que estaba entre tus piernas, si la sombrilla que estaba colgada del respaldar de la silla frente a ti ha dejado una mancha húmeda en el frente de tu pantalón y si todavía tienes tu celular y billetera. Ahora camina a tu otra parada y repite los pasos 1 a 7 hasta llegar a tu destino.


5 Comentarios:

Blogger Jen® dijo...

a mi me gusta andar en bus. me da pereza cuando llueve. pero el resto del tiempo no me molesta. hasta me duermo.

jaja.. el otro día en el bus una doñita vociferó: me regala la parada por favor??!!

saludines pequeña :)

3:30 p. m.  
Blogger medea dijo...

jeje, pero shhh. no les diga a los no iniciados que andar en bus si tiene su encanto :D

4:02 p. m.  
Blogger apócrifo dijo...

buajaja....
Guía práctica: cómo iniciarse en la vida del viaje en bus.

Jajaja... me hizo gracia... :P te debo la sonrisa que tengo ahorita!

5:56 p. m.  
Blogger Javier el Gusanoide dijo...

No se burle, pero a mi me paso este año, tenia no se cuantos años de no subirme a un bus, y ni siquiera sabia como ir de la sabana a SP, ni cuento cobran etc....


Fué toda una experiencia


Jen: buajajjaja por dicha la Sra. no me dijo eso a mi, sino le hubiera dicho :

Con voz de pachuco:

Tome la parada rrrreina

7:23 p. m.  
Blogger Damian dijo...

wuojajaja...

Si se pudiera calificar las entradas, te daria un 11!

En realidad me has hecho reir. Y no has hecho mas q decir la meritica verdá!

8:41 p. m.  

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