21 sep. 2005

Una mañana

Salgo silenciosamente del baño y me visto. Una enagua rosada, blusa negra y sandalias bajas de tacón. Me pongo un pañuelo brillante alrededor del cuello y antes de salir del apartamento le doy una mirada final a mi apariencia en el espejo del corredor. Bajo las crujientes escaleras de madera, el sonido de mis tacones resonando por el rellano y abro las dos pesadas puertas que unen el edificio con el mundo exterior. El sol brillante me encandila unos momentos mientras mis anteojos se adaptan a la fuerte luz, oscureciéndose un tono o dos. Entre los 50 metros que me separan de la estación del metro, veo una vitrina o dos, personas caminan a sus trabajos y una muchacha pasa en bicicleta. Me extraña su apariencia, va en contra de lo que he escuchado anteriormente de las mujeres en Paris. Esta vestida con una blusa tejida blanca y pantalones elásticos a la rodilla en un tono gris. Viste zapatillas blancas, pero no es turista! Los carros pasan entre ella y yo, y observo como amarra su bicicleta a la baranda de la entrada del metro. Cambia el semáforo y cruzo, acercándome a ella.

Pido un periódico al pregón frente al metro y entonces se resuelve mi interrogante. La ciclista abre el bolso que tiene en la canasta de la bicicleta y saca una enagua café voluminosa que se pone sobre su licra. Se quita las tenis y las cambia por unas sandalias de amarrar con tiritas que también extrae de la cartera. El cabello lo sacude y con un movimiento complicado pero aparentemente cotidiano para ella se hace un moño en la nuca, lo ajusta con 2 o 3 ganchitos y con estilo y clase tira su cartera sobre el hombro y campante se dirige a la panadería. Minutos después sale con un humeante cafe creme y una pieza de repostería en una bolsa. Baja las escaleras al metro con una última mirada a su bicicleta y la plena confianza que ahí seguirá cuando regrese a su casa en la noche.

Entonces soy yo la que me dirijo para la patisserie por los croissants y el pain au chocolat para el desayuno de hoy,

2 Comentarios:

Anonymous muahahaha dijo...

Era el clasico monno frances conocido como el french roll? o un chignon? detalles, detalles! Se quito la licra? de q color eran las sandalias? Que lo esencial esta en los detalles, y aqui esta tu hermana para recordartelo :P

7:04 p. m.  
Anonymous Shirley C dijo...

Me encanta la forma descriptiva y animada en la que escribe MedeaMaterial, recomiendo que le echen una buena leida pues es realmente artistica la forma en que una persona con una vida comun puede narrar su vida diaria con tanto sentido novelesco y buen humor, besos a MedeaM..

6:05 p. m.  

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