16 oct. 2005

Prejuiciando

Soy algo hermitaña. No comparto mucho con mis compañeros de trabajo, creo que antes lo he mencionado, porque me gusta separar mi vida laboral de mi vida social. Sin embargo, este viernes salí con mis compañeros de la oficina a socializar un poco, con resultados bastante interesantes. En general me gustaría pensar que no tengo prejuicios, que soy una chica de avanzada, que he librado mi mente de esas malsanas cucarachas en la cabeza. Sin embargo, este fin de semana me puse a reflexionar si estoy tan libre de tirar la primera piedra, y si valdría la pena de ser ese el caso. El viernes en la noche sali con mis compañeros de trabajo y fuimos a multiplaza del este, vimos una película y nos fuimos a tomar algo. Terminamos en La Bucca en San Pedro. Al terminar la noche salí con la idea que es poco probable que vuelva a repetir esa experiencia de salir con ellos, y me detuve en seco con ese pensamiento. Qué fue lo que hicieron mal, o lo que no me gustó de su compañía? Que son diferentes a mí?

Todos veníamos del trabajo, y ninguno estaba demasiado fachoso... pero tampoco elegantes. Yo para el trabajo uso lo que me gusta vestir, de tal manera que no tengo problemas en pasar de tarde a noche sin cambiarme si algo resulta. Pero una compañera si pertenecía a ese grupo que le molesta no verse bien. Estaba tan preocupada por el "Què diràn" que me impresionó. Hacía tiempo que no salía con alguien tan vocal sobre la importancia de "quedar bien" ante gente que no conoce.

Después fue la conversación en el bar, cuando ya nos sentamos en una mesa. Por casualidad me encontré a uno de mis mejores amigos con la pareja, y fui a saludarlos. En la mesa que seguía había un grupo de personas celebrando un cumpleaños y cuál habrá sido la sorpresa de mis compañeros al darse cuenta que probablemente eran "loquillas" y "playos". Una conversación sobre "los homosexuales" no se hizo esperar. Diseccionaban sus conversaciones, sus gestos y vocalizaban su abierto disgusto a que se abrazaran, conversaran de cerca o ser rieran en voz alta. Que no era normal, que no podrían tener amigos gays, que no podrían trabajar con alguien gay... La otra compañera comentaba que ella si tenía muchos amigos homosexuales, sin embargo, su conversación no estaba libre de frases ridículas como "que asco" o "que miedo una lesbiana".

Salió al tema los cigarros y habanos. Eventualmente un compañero comentó que él si había fumado mucha mariguana antes pero que ya no lo hacía. Otro compañero exclamó "Cómo? No le creo." Yo pensé que no le creía que ya no fumaba, pero no, la sorpresa fue porque en algún momento de su vida si lo había hecho. Mejor me mantuve al margen de esa discusión. Qué pensarían si supieran que no sólo tuve épocas de fumar mucho, sino que todavía lo hago de vez en cuando?

Por un lado considero que no hago nada saliendo con gente cuyos hàbitos son quejarse de lo que sucede en la oficina hasta el cansancio, y repetir que "no es que les moleste"... O aquellos que dicen que "fulanita es una venenosa y es una hipócrita" pero igual va a estarle hablando como si nada en el trabajo. Pero por otro, tal vez valga la pena solo por mejorar las relaciones laborales, hacer los almuerzos un poco más amenos, y simplemente no darle tanta importancia a esos defectos.

Así que he decidido no tener tantos prejuicios hacia la gente por no pensar de la misma manera que yo. Si están acostumbrados a salir a lugares donde la gente se comporta grosera y mala clase si no están bien vestidos, tal vez tengan sus razones para preocuparse por como se ven. Si no han tenido que vivir con la situación de tener un compañero o buen amigo salir del closet, y no hay contacto con personas de orientación sexual diferente a la propia, pues es difícil que se quiten sus prejuicios o ideas preconcebidas sobre lo que hace o no un "playo". Tal vez tener entre sus amigos personas para quienes eso no es de alarmarse o para sorprenderse ayude a abrir sus mentes. Y de cierta manera, aunque yo lo haya hecho y lo haga, eso no significa que fumar o utilizar ciertas drogas sea algo que tengan que aceptar o ver con buenos ojos. Es cuestión de sus principios y morales, que solo porque no son los míos no signfica que sean menos válidos. Y que si "nunca podrían estar con alguien negro-chino-azul-morado..." pues es decisión de ellos, en algún momento puede ser que les toque enfrentarse a sus propios estereotipos. Tal vez aprenderán que tener prejuicios los limita, o tal vez no. Sus experiencias de vida son muy distintas a la mía, hay lecciones que no necesariamente todos aprenden ni lo hacen al mismo tiempo.

Para mis adentros solo me quedó pensar en que hay buenas razones para que no me haya abierto hacia ellos para contarles de mi vida. Por lo menos les estoy dando la oportunidad de hacerse una idea de mi segùn mi trabajo e interacción con compañeros antes de juzgarme por haber usado drogas, vivir mi sexualidad de una manera distinta a ellos, y tener un historial de experiencias diversas que se salen de sus esquemas.

O seré yo quien los estoy prejuzgando por lo poco que me han dejado ver de sus vidas? Quién soy yo para saber si ellos no tienen historias más extrañas, profundas o diversas? Qué extraño cuando uno tira una piedra y se le devuelve como boomerang.

3 Comentarios:

Blogger Sneaksleep dijo...

Bravo!! Muy bueno todo lo que has escrito. Yo me he encontrado en situaciones como esa inumerables veces. Me incomoda, me da pena, hasta me duele, pero también me ayuda a recordar que no todo el mundo piensa como yo. Y de vez en cuando, se me abre la oportunidad de compartir algo de mi que sirve para abirle un poco la mente a uno de ellos. A veces tengo que compartirlo de una manera un poco distanciada de mi misma, por si acaso (como contar algo que yo misma he vivido como si fuera la experiencia de una muy buena amiga). Pero otras veces puedo contar las cosas tal como son. Hay gente que nunca cambiará y se quedarán sellados en su tumba de prejuicios para siempre. Pero más de una vez me he dado cuenta de que una persona que yo creía demasiada conservadora para jamás hablar bien de, por ejemplo, una persona no-heterosexual, actua o habla con una compasión, tolerancia y amor por el prójimo que yo sólo sueño con tener.

10:11 a. m.  
Blogger J.S. dijo...

Generalmente en esas salidas en grupo la gente lo único que habla es paja, mierda... en fin, estoy seguro que más de uno en el grupo, y cuidado si no son todos, tienen opiniones personales distintas a las que dominan la conversación, pero por el simple miedo de ser la comidilla en alguna otra ocasión mejor se guardan sus verdaderas opiniones. La idea es no "desentonar".

Según mi propia experiencia cuando los grupos son más pequeños, o incluso cuando se tiene la oportunidad de hablar individualmente las conversaciones suelen ser mucho menos tensas y la gente un poco más sincera.

Simpáticos los "drogofóbicos", que se ponen de moralistas con los que difrutamos de los cannábicos placeres, siendo ellos muchas veces alcohólicos de primera.

Pero bueno, si uno ve que las conversaciones/discusiones no van a llegar a nada, lo mejor es quedarse calladito y evitarse un colerón discutiendo con gente cerrada.

5:30 p. m.  
Blogger La Pulga dijo...

jeje

que experiencia mas traumatizante, para mi lso compañeros de brete es mejor tenerlos de largo, es decir ni a las fiestas defin de año voy. prefiero pasar por amargado o malagradecido, que asistir a esas tonteras. en esas reuiones lo unico que hacen es comerce al que no esta, o dedicarce a comentar quiese esta acostando con quien!! basura y de la mas mal oliente...

no es ser ermitaño, pero para mi es mas interesante hacer otra cosa, hasta prefiero hacerlo solo, que no en esas perdidas de tiempo

12:51 p. m.  

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