14 nov. 2005

Guápiles

Qué delicioso salir en un viaje intempestivo y poder desconectarse de un día para otro en medio de la jungla. El sábado a punto de salir por la puerta recibo un mensaje: una amiga proponiendo que fueramos a su finca en Suerre. Las casualidades no existen: no era coincidencia que mi hermana y yo justo estábamos saliendo para tomarle unas fotos a un terreno que tenemos en Guápiles.




Así que tiramos unas cosas en un maletín, nos subimos al carro y agarramos rumbo por el Braulio Carrillo.



Después de hacer los mandados nos encontramos con nuestras amigas y salimos rumbo a la quinta en medio de un aguacero torrencial. Había que salirse de la principal y subir unos 8 km. A los pocos minutos sentimos que estabamos lejos de toda civilización, y pasamos los 45 minutos siguientes comprobándolo. Completamente retirados de la ciudad, el smog, los ruidos y solo acompañados por el tronar de la lluvia sobre las latas del auto. La casita me recordó demasiado mi casa en la zona sur: las ventanas de madera abiertas para permitir el paso a la luz del sol, la sensación de una casa con años encima, el corredor para sentarse y disfrutar del clima sin mojarse. Ahí pasamos la tarde y noche conversando como chachalacas, sin necesidad de más distracciones. Pasta pommodoro para la cena, vino tinto y luz de candelas. La mañana siguiente preciosa, soleada, despejada: el cielo disculpándose del temporal del día anterior.


El caribe despejado, extendiéndose hasta el horizonte en diferentes tonos de verde. Las aves, los animales, la vegetación exhuberante. Es exótico pensar que uno en este precioso país puede disfrutar de una cabaña engastada en el corazón del bosque tropical húmedo, y sin tener que viajar horas para lograrlo. Paisajes impresionantes, amigas imprescindibles y conversación inteligente fue la receta para este exitoso fin de semana.


10 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

Buenisimo viaje. Que se repita. Quiza con mas vino, y con un desayuno

2:45 p. m.  
Anonymous mahaha dijo...

esa era yop

2:45 p. m.  
Blogger Sneaksleep dijo...

Una sola palabra: CELOS!

3:29 p. m.  
Blogger Jen® dijo...

pruebe el teléferico del bosque lluvioso.. es un éxito de paseo tb. nada iguala a esa sensación de volar sobre los árboles, con el tiempo suficiente de ver detalles desde arriba :)

3:47 p. m.  
Blogger cuetlaxcoatl dijo...

me gusta tu blog, de los primeros que vi antes de empezar el mio, seguiré leyendo...

9:17 p. m.  
Blogger EricJ dijo...

¡Maldita sea!

Y yo con mi monótona vida que se me escapa día a día entre los asientos del bus alajuela - ucr.

10:40 p. m.  
Anonymous xtian dijo...

"La mañana siguiente preciosa, soleada, despejada: el cielo disculpándose del temporal del día anterior."

Me encantó la imagen.
Y me despertó la envidia.

4:14 a. m.  
Anonymous Ana dijo...

Estoy como EricJ... mis viajes mas largos son a San Pedro... solo que en el bus Desampa-UCR.
No se por q he sentido q esos viajes me quitan la vida de a poquitos!!
Y como todos... envidia... pero de la buena, esperando q le toque a uno un viaje de ese tipo!
Saludos!!

10:06 a. m.  
Blogger Jaqui dijo...

Demasiado reavivantes ese tipo de viajecitos, y la verdad es que lo único que se necesita es un poquillo de plata y bastante de ganas....ya me toca uno por estos días...

3:03 p. m.  
Blogger medea dijo...

mahaha, viste lo que hice con las fotillos que tomaste?

se ven fantabulosas :P

8:56 a. m.  

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