25 nov. 2005

Muestra de Cine

El jueves pasado fui a la inauguración de la muestra de cine, esta semana asistí a la premiación. No pude ir todos los días a ver los cortos o largos, y al parecer me perdí de lo mejor del festival. No hace falta ser cineasta para disfrutar la muestra, y no se necesita ser un experto en protocolo para notar que lo peor de la muestra fue la organización.

El día de la inauguración fue tétrico: llegué a las 6:30 a la boletería y estaba cerrada, no habían llegado los organizadores y se suponía que iniciaba a las 7pm. Era de esperarse que iniciara tarde, pero insólito que comenzara 45 minutos tarde, y que además con fallas en sonido e imagen. Como diría Oliverio Girondo en
espantapájaros, hay muchas cosas que me importan un pito y les doy una importancia igual a cero, pero no les perdono bajo ningún pretexto la falta de profesionalismo de los organizadores.

En este artículo, Jose Pablo Porras hace una comparación entre la organización de la muestra vs. la 240... la muestra sale perdiendo.

Cuál es la justificación para eso? No es falta de experiencia: llevan 14 años en estas. No será falta de apoyo del gobierno, puesto que el Ministerio de Culutra Juventud y Deporte así como La municipalidad de San Jose y el A y A los patrocinaron. Hay una lista de 35 patrocinadores en el programa de mano, falta de fuentes de patrocino no fue tampoco. De lo que pude observar, la muestra está bañada en mediocridad. Me parece formidable que lo hagan en el Cine Variedades... pero por qué tiene que esperar el espectador afuera del teatro, en la pura calle? Una decoración tan deslucida, tan sucia, tan corriente: afiches de la muestra en cuanto espacio disponible hubiera : espejos, paredes brocadas, puertas y vitrinas y un par de arreglos florales que se inmortalizaron durante la semana. El programa de mano, práctico pero para nada inspirador, y un spot de la muestra basado en fotografías. Entiendo que el cine es una colección de fotografías en rápida sucesión, pero para 30 segundos que deben representar el espíritu de la muestra 2005, estaba terrible. Si hubiera habido una categoría de mejor spot para muestra de cine... la categoría hubiera quedado desierta.

La actividad inaugural inició con un spot de la neotrópica algo accidentada gracias a fallas en el sistema de sonido. Después de la lectura del discurso inaugural (que igual lo hubiéramos podido leer del programa de mano) lo siguieron con la presentación de un video para honrar a Nico Baker perpetrado por el CCPC. Informalidad, tomas aburridas y repetitivas de la Sala Garbo y a Nico Baker sentado en una butaca de la Garbo. No mostraron la sala Laurence Olivier, me imagino que el señor Baker quería estar cómodo para la entrevista: estar sentado con las rodillas pegando contra la barbilla y el respaldar del asiento delantero incrustado en las espinillas tampoco debe ser cómodo para él. Entre frases y frases poco memorables, insertaron un comentario estilo Teletica sobre el color de las medias de Nico Baker. Aparentemente que sean rojas es todo un acontecimiento. Mi vida no será la misma desde que descubrí eso. No me dormí durante el video porque la úlcera no me lo permitía.

Después se presentó el video FIA dirigido por Valeria Perucci. A mi me encantó. Fue como una ventana a lo que fue el FIA en tren, el disfrute de las personas, la experiencia de un evento que con nostalgia viví a lo lejos desde Monteverde. Sólo que con este video de 25 minutos lo viví como si hubiera estado presente. Me encantó la edición, el uso del color, las imágenes, los cortes dinámicos de los entrevistados: todo un contraste con la cámara estática filmando a alguien en una butaca. Tomas de los conciertos, de la opinión del público, del proceso de organización. Un video digno del FIA, y que hizo muchísimo más evidente el contraste entre algo hecho bien con amor y algo que únicamente se hace. Ni el video de "Un Hombre con Garbo" ni el del FIA estuvieron en concurso.

La muestra se cae a pedazos: Introducciones atropelladas, iluminación deficiente e inadecuada: sólo contaban con la luz de sala y la luz que iluminaba el escenario en su totalidad. Algo tan sencillo como una luz dirigida a los presentadores, en vez de tenerlos entre la penumbra y la resolana, y a los espectadores con las pupilas shockeadas.

Durante los días de muestra se repitió más de lo mismo: comenzaba tarde, pésimo manejo de luces, la imagen distorsionada en partes y no como característica del largo o corto específico, y un sonido que hizo imposible darse cuenta si no se escuchaba el video por falla del director o si era torta del técnico de sala. El día de la clausura llegó todo a su clímax.

Llegué a la sala faltando 10 minutos para las 7: las rejas para entrar al lobby del teatro estaban cerradas. Los no fumadores estaban hacinados en la entrada, los fumadores ocupaban la acera del frente, y los inocentes espectadores e invitados hacían fila en la calle. Comenzó tarde, por supuesto: cualquiera pensaría que algo debían estar planeando, decorando, haciéndolo lucir especial para la premiación. No sé por qué me pongo a pedir imposibles. Me topé de frente con el mismo adorno de un metro de largo colocado en el puro centro del escenario, los mismos afiches de la muestra y unos cuantos de otros cortos, al igual que una docena de pancartas gigantes de diversos patrocinadores. Después de estar acomodados en nuestras butacas, inició el acto protocolario.

Al igual que durante la inauguración, se subió Laura Molina, la directora del centro de cine, a nuevamente leer un discurso preparado. Hubo la infame lucha para ver cual de los dos tipos inadecuados de luces era más conveniente para la premiación y problemas con los micrófonos. Un acto de Manuel Obregón con un video llamado Fantasía Submarina superimpuesto sobre la pantalla e inició la presentación. Los segmentos de introducción para cada premio estuvieron ingeniosos, y los pedazos de película mostrados si lograron transmitir la justificación para los premios. La señora Molina me convenció: no sabe hablar frente a público ni usar un micrófono. No se le escuchaba absolutamente nada (problemas de sonido) y hablaba en el mismo momento que la gente estaba aplaudiendo. Con gusto me ofrezco gratuitamente a darle una capacitación de cómo hablar en público y las diferencias que hay entre la oratoria y la lectura en voz alta. Sinceramente, me pareció superfluo el trabajo de los presentadores. El video lo hacía mucho mejor que ellos, y como no existía la posibilidad de luces dirigidas, había que apagar video, prender luces (la gente está condicionada a aplaudir cuando eso sucede) y los presentadores hablaban... encima de los aplausos. Nuevamente apagaban luces, ponían video, se daba el premio, se apagaba video, prendían luces y el público?, aplaudía otra vez. Gente en pantalones de mezclilla, en ropa de trabajo, subiendo chambonamente al escenario suicida, dando media vuelta y saliendo sin decir nada porque no había cómo hacerlo sin arrancarle el micrófono a alguno de los dos presentadores. Una mirada a los nudillos blancos que sostenían el aparato y sin más ni más, se regresaban a su butaca. Creo que unos 3 se atrevieron a hablar... por suerte tenían algo bueno que decir. Después de ese desfile de galardonados que hubiera avergonzado a infinidad de padres de familia si se hubiera dado en la graduación de sus chiquitos, hubo un desorden (para variar) en el que nos dijeron que podría ser o no que hubiera más de la muestra. Me quedé sentada, lamentablemente no todos pensaron igual y cuando prendieron luces altas la gente se levantó y se dirigió a la salida. Cuando un 40% de la sala estaba levantada, pusieron el video y NO apagaron luces... Por la primera parte de uno de los cortos ganadores tuvimos que ver entre cabezas de personas quienes caminaban y conversaban a viva voz con los amigos, o se quedaban tertuliando en los pasillos. Terminó el corto y encendieron luces. Tal vez era sólo uno! Así que los que no se habían levantado todavía decidieron hacerlo. Nuevamente se repitió la dinámica e inició un video: no tuve más remedio que pasarme para el frente y terminar de ver los videos.

Me da lástima no poder haberme inspirado en la calidad de los videos, en la creatividad de los cineastas, pero lamentablemente lo que se quedó conmigo fue la falta de profesionalismo de la muestra. Que terrible que sea lo malo lo que se haya quedado grabado en vez de lo positivo. Y quedo con esa amarga sensación de la cantidad de extranjeros y personas de influencia internacional que hayan asistido a la muestra deben haber salido espantados... si los ticos y residentes que asistimos y con los que conversé estábamos con esa vergüenza ajena, sabiendo que mejorar el perfil y la organización de la muestra no sería tan difícil... Si lo ha logrado un festival mucho más joven y sin experiencia, por qué ellos no?



6 Comentarios:

Blogger osker dijo...

Por ahi dicen que los cortos estuvieron bastante flojitos.

5:00 p. m.  
Blogger tetrabrik dijo...

pasaron el corto de gustavo fallas?

(creo que se llama "atrapar un ruiseñor")

6:52 p. m.  
Anonymous marcelo dijo...

Sip, lo pasaron, el mismo jueves que cuenta Medea...

Yo quería ver NICA/ragüense, pero no se pudo.

7:45 p. m.  
Anonymous Sergio dijo...

Aprovechando el espacio y la ocasión, invitamos a todos quienes se atrevan a jugar y trabajar con cámaras, a participar de La 240, solo quedan 4 meses para que volvamos a encender el proyector. Pueden visitar la página www.la240.com ahoritica mismo estamos promoviendo un concurso titulado Hacé tu corto.

2:36 p. m.  
Anonymous xtian dijo...

Vimos Atrapar un Ruiseñor. Tiene elementos agradables, pero la historia es flojísima y hace bien poco por resultar creíble.
Igual fue de lo mejorcito que se vió el día de la inauguración, al menos.

4:04 p. m.  
Blogger s dijo...

siempre hay uno o dos que se salvan.
a mi me da mucha pena que muchas de las varas que presentan sean hechas por profesores de comunicación. me da ganas de no volver a clases....ups, eso ya pasó.

10:40 p. m.  

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