29 nov. 2005

Todo parecido con la realidad es pura coincidencia

Costa Rica es un paraiso tropical, un lugar de belleza inusitada, inesperada, parajes idílicos: Estaba totalmente lista y preparada para visitar Playa Grande y ver el desove de tortugas Baulas. Tenía dos días, ganas desbordantes de salir de San José y la satisfacción de saber que Costa Rica es un país tan pequeño que estos viajes son el pan de cada día. Siempre y cuando el pan usual sea duro, lleno de huecos y te cause indigestión.




Con 30 minutos de sueño y mi bulto a la espalda, salí una madrugada de sábado a agarrar un taxi rumbo a la estación de buses Alfaro. El frío me eriza las piernas, pero con filosofía Zen ignoro el hielito que siento entre los dedos de los pies, y meto las manos en las bolsas de mi jacket. Las calles desiertas le brindan la posibilidad al engominado chofer a meter la chancleta hasta el fondo y llevarme a la parada en 7 minutos. Me acerco a la ventanilla, temerosa por la ausencia de gente y buses: será que llegué tarde? Pido un tiquete para el próximo bus a Tamarindo. Cejas Depiladas, la vendedora de tiquetes, me entrega un papelito mientras dice entre dientes aclara que es para las 8:40. Miro mi reloj, son las 5:45. Miro mi tiquete, 8:40. Estos son los momentos donde lamento no haber pensado en empacar mi tejido. Me preparo sicológicamente para la espera: Me acomodo en una banca y dejo pasar el tiempo:
Compro la nación.
Hago el sudoku.
Leo los artículos interesantes.
Reviso los económicos.
Leo los artículos aburridos.
Tatúo y perforo con mi lapicero a las personalidades que salen retratadas.

A las 7:30 ya hay espacio para desayunar. Me siento en la sodita de la parada y como el gallo pinto más caro y pobre que he visto en bastante tiempo. Tomo té negro en vaso con cucharita de aluminio, pago y regreso a mi banca frente al baño. Llaman a abordar el bus. Voy y dejo mi maletín en la entrega de equipaje y presencio el caso de una gringa quien dejó un maletín descuidado y después lloraba desconsolada al darse cuenta que ya no podría viajar a ningún lado porque no le quedaba dinero, ropa, cosas ni maletín. Eso a pesar de los cientos de papeles escritos en inglés sobre cómo no debían dejar los bultos descuidados.

A las 9am estaba enrumbada en el asiento 13. Una carajilla viajando atrás en los regazos de su mamá y poniendo sus manos pegajosas sobre mi cabeza, y jalándome el pelo mientras pegaba gritos agudos y destemplados. "disculpe señora, podría mantener a su chiquita sentada en SU asiento y no en el mío?". Un asiento que no se reclinaba. Las rodillas compitiendo por espacio con la espalda del señor del frente. El señor del frente quien sí tenía un asiento que se reclinaba. A las 11:30 hicimos la parada en Tábaris (antes de Barranca) para ir al baño y comer algo por 15 minutos. Después siguió la tortura de carreteras donde los huecos quedan interrumpidos por cortos segmentos de calle, donde los carros varados al borde son un elemento más del paisaje. Cada 5 minutos me despertaba un frenazo del chofer subiendo más pasajeros. El mercurio de los termómetros aumentaba, el sudor bajaba, los bebés lloraban. El olor a papas, plátanos, gelatinas. La disyuntiva de asfixiarnos con las ventanas cerradas o terminar cubiertos con un lustre de tierra y sudor. La zarandeada de intestinos. A la 1:30 pm finalmente íbamos llegando a Liberia. Hasta las 4:00pm llegué a Tamarindo.

Un día entero perdido. Robos, incomodidad, incompetencia de un chofer que no supo cómo hacer el viaje más veloz cuando se enfrentaba a las rectas idóneas para adelantar. Ingresos a TODOS los pueblos recónditos de la pampa guanacasteca: Cartagena, Huacas, Santa Rosa, los Llanos. Un único bus que llega a un lugar altamente turístico como Tamarindo. Salir de la casa con el sol y llegar con el sol. Siete horas echadas al saco, Siete horas que suenan a tortura patrocinada por el gobierno.

Por dicha encontré un perfecto antídoto para ese terrible viaje: estar corriendo descalza por la arena, entre gritos y advertencias de un panguero que nos esperaba, chancletas en mano, los ruedos de la enagua empapados pegado a mis pantorrillas y un relevo entre amigas que terminó en Playa Grande. Lástima que esa medicina no esté al alcance de todos los que compartieron conmigo esa tétrica odisea de carretera.

20 Comentarios:

Blogger Shanlucid dijo...

Recomendado el bus del pulmitan de madrugada, directo a liberia, y luego arata y listop.

te dejo aquí algunas de mis experiencias similares convertidas en "literatura", o su intento hace 4 años.

http://www.shanlucid.com/libros/Tomando+Buses+Print.pdf

2:10 p. m.  
Blogger medea dijo...

grrrr. buena hora para avisar, verdá? Mi compañera de asiento opinó que queda mejor irse a Santa Cruz y de ahí agarrar bus a Tamarindo... esperas de 11am a 1:30pm en Santa Cruz y llegas a las 3 a Tama.. me suena mucho mejor que pasar TODAS esas horas en el mismo asiento!

Ahí estoy leyendo la historia :D

2:43 p. m.  
Blogger La Pulga dijo...

Recuerdo cuand viajaba a puro bus hacia las playas, con un maletin de esos enormes de scaut, pidiendo rai y la mano de dios,

lo que es la vida, recuerdo una vez que me ofrecieron un lote en huacas, en una miseria, y claro no tenia ni un cinco, y no lo pude comprar, hoy ese lote es el mejor ubicado en ese pueblito, y ni me imagino cuanto puede costar....

3:11 p. m.  
Anonymous xtian dijo...

:S se me tensó la espalda y me apareció polvo en los párpados y las orejas de leer la odisea.

igual, me parece más valioso ese calvario que desperidiciar oootro sábado sentado frente a la compu haciendo nada.

necesito acción :(

3:54 p. m.  
Blogger medea dijo...

hm.. hagamos el proximo sabado un sábado de RISK... o vamonos de paseo.

4:16 p. m.  
Anonymous marcelo dijo...

Mujer, ¡no seás cruel! ¿¡Viste o no viste baulas!?

Me estaba quemando por irme para allá este fin de semana pero #$@%* trabajo ganó. Y la perspectiva de esperar un mes más no agrada.

4:31 p. m.  
Anonymous marcelo dijo...

... y si de votos se trata, si, yo creo que es mejor evadir Cañas-Liberia y tomar por Santa Cruz. Lo malo es que de Santa Cruz a Tamarindo hay un pedazo que debe estar horrible ahora :-P

4:34 p. m.  
Blogger Shanlucid dijo...

yo pongo el carro, cabemos 4 para el ride.

5:12 p. m.  
Blogger medea dijo...

marcelo: no vi baulas :( resulta que hay todo un negocio y hay que pagar y tolerar una manada de gringos para ver una tortu. pero pronto podremos tener la oportunidad de ir a la playa, ver tortugas y disfrutar de una manera sana para la bolsa. Ya vi que se apuntan kelso y vos.. quien mas?

5:52 p. m.  
Blogger Sneaksleep dijo...

El viaje mas largo que he hecho en bus fue de Santiago de Chile hasta Talca, Peru. Pero fue en bus aire-acondicionado, por lo menos. Y habian tres choferes que se rotaban--uno manejaba, uno dormia, y el otro jugaba bingo con los pasajeros. En fin, no te envidio el viaje, pero si la llegada, porque Talca no tiene nada. Solo polvo y ladrones. :)

9:39 p. m.  
Anonymous iris dijo...

medea, otras opciones son los buses de grayline o de interbus, ambos con asientos reclinables y maravilloso aire acondicionado!!! un poquito más caros, es cierto, pero bien lo vale!
iris

10:02 p. m.  
Blogger tugocr dijo...

Se que voy a sonar super creido, pero en fin. Tenía años de no montarme en bus, pero recuerdo muy bien esos viajes, y recuerdo como siempre se acomodaba una pierna encima de la mía. En enero tuve nuevamente la oportunidad de hacer un viajes en bus y lo que más me hizo falta fue esta pierna incomodandome.

11:31 p. m.  
Blogger medea dijo...

sneaksleep: mi viaje más largo en bus también fue en chile, pero de Santiago a PuertoVargas. Primera vez en mi vida que vi café en bolsas y té lipton soluble.

iris: interbus y grayline están fuera de mi presupuesto. son $38 cada vía y hay que pagar extra para entrar a playa grande...

tugocr: ´creido si hubiera declarado que viajar en bus era polo... pero el no tener que hacerlo no tiene nada de malo!

8:49 a. m.  
Blogger La Pulga dijo...

mi viaje mas largo no fue en bus, fue como en una nube de colores, me recuerdo que un humillo entro a mi cuarto y me puso muy feliz, entre por el TV y el monton de muñequillos brincando que estaban adentro me saludaron cuando pase y me fui y me fui, los detalles no los cuento, pero lo que se es q cuando regrece me dio mucha hambre...

11:21 a. m.  
Anonymous Francisco Duran dijo...

Que interesante relato. Lo senti en carne propia porque yo tambien he vivido esas frustraciones. Pero que vale la pena... la vale! Y me alegro que lo hayas disfrutado... despues de todo.

1:50 p. m.  
Blogger Caro dijo...

A mi me paso en un viaje a playa Nosara. Un bus viejo y feo de esos que uno no duda para nada de que puedan quedarse varados.
Pero esa no fue la peor parte. Como el camino es de lastre y bastante inhospito al llegar a la bomba en la entrada de Samara cambian el bus.
Si el primer bus me parecio viejo y feo, en realidad era de lujo comparado con el segundo. La puerta se le caía y algo vení gotenado encima mío al punto de que tuve que cambiarme de asiento.
Fueron 7 horas de viaje y aunque playa Guiones y playa Nosara son muy bonitas, así como que ganas de volver a ahi en bus no me quedaron...

Saludos

:S

8:05 a. m.  
Anonymous marcelo dijo...

Pues vale, me apunto. Ando en carreras de fin de año (historia larga y aburrida), pero tengo que poder sacar el tiempo.

4:28 p. m.  
Anonymous cigarra dijo...

Yo fui hace dos años a ver las baulas en Playa Grande, y te lo pongo así: el único modo es con el voluntariado de la UCR, yo fui así. En enero todavía se puede ir, y no es necesario ser estudiante ahí.
Pagás 2000 por día (talvez ahora sea más caro) con casa y 3 comidas incluídas. Advertencia: si sos aracnofóbica esas casas serán tu martirio eso si.
Los guardaparques son gente super gentil y respetuosa, y el día entero es tuyo nada más, a las 6pm es que se entra a "trabajar".
Yo fui testigo de las listas de espera de 8 millones de gringos y los precios, por ver las tortugas por poco tiempo y con biólogos o voluntarios tapando.
En cambio, como voluntaria, toda la noche caminás con el guardaparques con foco y radio en mano, esperando que lleguen las tortugas, y estás con ellas desde que llegan hasta que terminan de desovar.
Yo pude tocar las tortugas y hasta me acuerdo todavía del olor de la baba que recubre los huevos.
Vi 3-6 desoves por noche, e inclusive el nacimiento de las tortuguitas de un nido protegido, eso fue lo más bello e impresionante.
Así que ya lo sabés, suerte la próxima!

12:34 a. m.  
Blogger Floriella dijo...

El espectaculo del desove es algo realmente unico, se lo recomiendo a cualquiera, de verdad. Espero lo hayas disfrutado.
Con respecto al ride en bus, yo tenia como 5 años de no ir en bus a Liberia (porque se acostumbra uno a ir en carro y parar donde y cuando le de la gana) pero en vista del pauperrimo estado de la carretera hasta mi querida ciudad blanca, el fin de semana pasado me fui en bus. Pense que seria horrible pero no, mas bien fue super descansado porque me dormi todo el camino y no me estrese por huecos ni nada. La bronca es cuando le invaden el espacio a uno, que eso si esta jodido...
Saludos!

10:01 a. m.  
Blogger medea dijo...

Cigarra: yep, hablé con el director de voluntariado... mínimo una semana. Que madre!

Pero el que pueda escaparse una semana del brete, es 2500 colones... con la UCR es la mejor manera pero hay listas de espera. hmmm. creo que esto amerita un poste..

9:01 a. m.  

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