3 mar. 2006

El Cadáver del TLC, revivido

Acá va la traducción del artículo sobre el TLC que jdclarke posteó en su blog, así tal vez más personas pueden accesar esta información. Esta es la introducción de jdclarke, y seguido va mi traducción del texto completo escrito por Mark Engler para The Nation:

"Por el momento los dejo con este artículo que apareció esta semana en The Nation, uno de los medios de centroizquierda más respetados en los Estados Unidos. El artículo no es -ni pretende- ser imparcial, pero sí nos da unos puntos de vista que los medios de comunicación no nos han dado a los ciudadanos ni de Centroamérica ni de Estados Unidos sobre el Tratado de Libre Comercio (CAFTA):"



El Cadáver del TLC, revivido. Escrito por Mark Engler, traducción MedeaMaterial

Hace un año el Tratado de Libre Comercio era un cadáver. La Administración de Bush lo resucitó con lo más oscuro de la hechicería política. Y ahora la bestia torpe está creciendo cada vez más monstruosa, y levantando más controversia.

El primero de Marzo, dos meses después de la fecha planeada para la implementación del tratado, el TLC entra en vigencia entre Estados Unidos y El Salvador. Sin embargo, para los otros cinco países que están involucrados con el tratado-- Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua y la República Dominicana-- todavía no se determina una fecha de inicio. En meses pasados, beligerantes debates sobre la implementación del tratado han desencadenado nuevas protestas a través de América Central, cuestionando lo que el tratado realmente será en la práctica.

Después que la Casa Blanca logró apenas pasar el TLC por el Congreso el verano pasado, muchos defensores del "libre comercio" consideran el tratado un hecho. El acuerdo pasó raspando por la Casa en un voto peleado histórico de 217 a 215 votos, y parece que finalmente ha sobrepasado la tormenta generada por sus diferentes críticos.

Una nueva ola de disconformidad en América Central está creando dificultades frescas para los defensores del TLC. En Costa Rica, el único país que todavía no ha ratificado el tratado, el ex presidente y Premio Nobel de la Paz Oscar Arias se esperaba que ganara la presidencia nuevamente por una avalancha a principios de febrero. En un giro sorprendente, su oponente Ottón Solís surgió de las urnas a último minuto, llevado por su objeción a la fuerte posición pro TLC de Arias. El pulso final fue tan cercano que necesitó de un largo recuento de votos para identificar al ganador.

Basado en el conteo actual, parece casi certero que los oficiales electorales van a declarar a Arias como ganador. Aún así, el partido de oposición de Solís es probable que tenga suficientes asientos en la asamblea legislativa y puedan hacerle difícil a Arias pasar el TLC. Argumentando que el tratado "traería abajo al sector agrícola del país," Solís prometió esta semana que, independiente del resultado final de las elecciones, el continuaría su lucha por exigir una renegociación del TLC.

Como muestran las experiencias en otros países Centroamericanos, la controversia puede resurgir incluso después de la ratificación del TLC. En Guatemala y en El Salvador, la insistencia a favor de los intereses especiales de Estados Unidos por la Administración de Bush ha encendido nuevas disputas durante la fase de implementación del tratado. Ahí, El representante de comercio Rob Portman ha tratado de exprimir aún más concesiones de los socios Centroamericanos antes de aceptar certificar su inclusión en el tratado. Los gobiernos de Guatemala y El Salvador han gritado ¡Foul!, diciendo que la agenda de reformas de la Casa Blanca va mucho más allá de los términos del acuerdo.

De acuerdo a la publicación Inside US Trade, Portman ha impulsado por cambios a las leyes de propiedad intelectual en Guatemala, lo que extendería la vida de las patentes en muchos medicamentos de marca. Incluso ahora, Estados Unidos ha forzado a Guatemala para revocar una ley diseñada para expandir el acceso a las medicinas genéricas. Organizaciones tales como Doctores sin Fronteras han denunciado el impacto del TLC sobre la epidemia de SIDA en Guatemala, argumentando que las restricciones a antiretrovirales genéricos equivalen a una sentencia a muerte para muchos pacientes. Las demandas de la Casa Blanca solo empeoran las restricciones.

En respuesta, el VicePresidente de Guatemala Eduardo Stein ha desporticadon contra el juego rudo de la administración de Bush: "Es una ofensa a América Latina cuando un gobierno dice que quiere ser 'socio' pero luego sólo está interesado en nuestra plata y materia prima," dijo a la Prensa Asociada en Diciembre.

En nombre de los grupos de presión de carne de res, cerdo y pollo Americano, Portman también ha solicitado que los países del TLC prescindan sus de sus propios controles de inspección de seguridad alimenticia para carne importada desde los Estados Unidos. Esta condición contribuyó al retraso en la implementación del TLC en El Salvador y trajo mayores denuncias del gobierno de Guatemala. A finales de febrero, Enrique Lacs, el viceministro de Comercio exterior se quejó públicamente, "Es una pésima práctica de negociación por parte de Estados Unidos".

Viniendo de las élites Centroamericanas, tales aseveraciones revelan un inusual nivel de resentimiento. "Estos gobiernos generalmente están del lado de Estados Unidos" dice Burke Stansbury, director ejecutivo del Comité en Solidaridad con el Pueblo Salvadoreño (CISPES). "entonces, el hecho que estén haciendo bulla por las provisiones que dicen que no aceptaron es extraordinario."

El resentimiento se extiende mucho más allá de las oficinas de gobierno. Los Estados Unidos presionaron por cambios a las leyes de propiedad intelectual que penalizarían a los vendedores pobres de música y películas pirateadas en la economía informal. Estas reformas representan un gran revés, ya que la actitud del gobierno Salvadoreño hacia la regulación ha sido laxa. Uniéndose a los oponentes más convencionales del CAFTA, miles de vendedores callejeros han efectuado desordenadas demostraciones contra los cambios constitucionales, que amenazan sus vidas ya de por si precarias.

En enero, Todd Tucker, director de investigación en Public Citizen's Global Trade Watch, citó encuestas demostrando la caida del apoyo público para el tratado de comercio a través de la región: 76% de Salvadoreños creen que el TLC no ayudará a su país; 65% de guatemaltecos opinaron que empeoraría las condiciones; 61% de las personas de la República Dominicana se opusieron al tratado; y 77% de Hondureños consideraron a su gobierno pro TLC como corrupto.

Las continuas protestas representan más que desordenadas secuelas de una negociación de tratados. Las controversias actuales alrededor de la implementación del TLC señalan un debate que crece sobre la forma de la globalización corporativa en las Américas. Las provisiones del TLC exigiendo la reducción de taríficas específicas son claras. Pero algunas de las más dramáticas implicaciones del acuerdo, tales como la privatización, no están bien definidas. En los próximos años serán refutadas en parlamentos nacionales, en cortes de tratados y en las calles.

"Gobiernos neoliberales de la región van a tratar de utilizar el TLC para privatizar cosas como el agua y la salud," dice Stansbury. "Eso es algo que las personas pueden detener. Es el nuevo campo de batalla."

Conflicto también continúa en Estados Unidos, donde una controversia final para el TLC está madurando. Hasta la víspera del voto de la Casa en julio pasado, la Casa Blanca no tenía el apoyo que necesitaba para pasar el TLC. Al final, la administración de Bush reversó votos claves con una serie de pagos que fue obvio inclusive para estándares del Beltway.

A mediados de febrero, Public Citizen liberó un reporte explorando nexos corporativos a los oficiales electos que darán el voto decisivo. De enero hasta setiembre 2005, un grupo de representantes claves recivieron $2.8 millones en contribuciones para campañas de comités de acciones políticas representando industrias que se beneficiarían del TLC.

De nota particular son los Representantes Democráticos que rompieron filas para aliarse con la Administración Bush, un grupo conocido como CAFTA 15. El reporte de the Public Citizen incluye una copia de una invitación a una cena de recaudación de fondos de $1000 por plato llevado a cabo el 7 de setiembre en honor a esos Demócratas. El evento fue patrocinado por los consejos de relaciones públicas de corporaciones incluyendo Pfizer, Procter&Gamble y Motorola.

Sindicatos y grupos por el comercio justo han sido menos agradecidos que los relacionistas públicos con la traición de CAFTA 15. En Illinios, el International Brotherhood of Teamsters, que apoyaba a la novata Melissa Bean en el 2004, ha prometido retirar su poder este año debido a su voto revertido. El AFL-CIO del estado ha también rechasado apoyar su campaña para la reelección. Otros representantes que votaron a favor del tratado, incluyendo Henry Cuellar en Texas y Edolphus Towns en Nueva York se enfrentan con retos bastánte enérgicos, apoyados todos por distritos electorales de trabajo y ambientalistas.

Ya sea en batallas electorales arduas en Costa Rica y Estados Unidos, en protestas oficiales en Guatemala o demostraciones callejeras en El Salvador, la controversia que persigue al TLC ya ha desbaratado la idea que el tratado sería tranquilamente aceptado. A juzgar por el impacto del tratado en los trabajadores a lo largo de las Américas y por su mal recibimiento hasta ahora, los defensores del TLC pueden esperar más respuestas violentas.











4 Comentarios:

Blogger Bellydancingknitter dijo...

Gracias.

11:10 a. m.  
Blogger Caro dijo...

Creo que a nadie le sorprende este tipo de noticias. Estados Unidos se perfila como un país que "no saca pelo sin sangre" y es raro que a pesar de tanta discriminación contra los latinos ahora quieran ayudar a las economías tercermundistas. Esa fue una inteligente manera de disfrazar la forma en que acomodan las cosas para poder seguir sacandole la plata al que menos tiene. El problema tan grande que esto representa es que a un solo país no le sirve rechazar dicha propuesta (desde mi punto de vista) esto porque puede terminar como Cuba con un embargo comercial. Si todos los países incluídos en el famoso TLC hubiesen dicho no a uno sola voz la cosa sería diferente, pero no fue así.
Ahora lo que mejor que pueden hacer es plantarse para que modifiquen TLC y este no se vuelva un tratado de beneficios únicamente para Estados Unidos dejando a Centroamérica aun más mal parada de lo que ya está.

P.D: Que bueno que postean cosas así. Yo no tengo una politica anti TLC, pero si creo que unas cuantas reformas son urgentes. Es muy bueno tener algún medio donde enterarse de detallillos como ese.

Saludos

:)

11:25 a. m.  
Anonymous Kaos dijo...

Dos palabras: Destino manifiesto.

Los norteamericanos se creen dueños de América (por algo se autoproclaman Americanos).

Yo siempre he sido anti-TLC... Medea sabe bien lo que pienso de los gringos (pero, ahora soy mas tolerante gracias a ella también).

Sin embargo dudo que el pueblo costarricense haga algo. Tal vez surja una reacción "tipo Combo del ICE" por el TLC, pero eso aún no se sabe, y tampoco sé si esto será beneficioso después de todo.

Si todo Centroamérica se levanta, si podremos luchar. Solos, ni en puta.

Ojalá y haya personas inteligentes y humanitarias en Estados Unidos que también nos brinden su apoyo.

11:57 a. m.  
Blogger Sr.Bit dijo...

Te agradezco esta traducción.

12:43 a. m.  

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