21 mar. 2006

Si se puede...

Hoy entregué mi carta de renuncia. Después de meses de pensarlo, de dudarlo, de estresarme, frustrarme, pegarme contra las paredes, lo hice. Todavía no tengo otro trabajo asegurado, fue un riesgo que tuve que tomar. Porque era más peligroso el pensar en qué sería de mi vida si no me lo daban y seguía acá: muy sencillo. Me hubiera quedado trabajando, aburrida y deseando estar en cualquier otro lugar que no fuera este. En cambio, al haber dado este paso, si no me llaman de la otra empresa pues a seguir buscando! Tengo un deadline, el 11 de abril es mi último día de venir a trabajar... así, antes de Semana Santa, lo que me da unas vacacioncitas entre un trabajo y el otro. No hubo drama, ni situaciones incómodas. Por un lado el jefe asegurándome que era una lástima que hubiera decidido irme, pero que tampoco me iba a rogar que me quedara si ya no me gustaba el trabajo, pero que si se me ocurría alguna cosa que pudiera mejorar la empresa para que yo me quedara, que por favor se los dijera. Muy amablemente respondí que ya había pensado bastante en el asunto, y que cualquier sugerencia se las podría dar con mucho gusto pensando en la próxima empleada, pero que sinceramente para mi ya se había cerrado la etapa.



La libertad que siento es enorme. Ya hay una fecha. Ya hay un día, ya hay un momento en el que no estaré más sentada frente a este monitor. Para hacer las cosas aún más tolerables de aquí a ese momento, según la ley laboral tica, tengo derecho de 1 día a la semana para ir a entrevistas... así que mañana, el próximo miércoles y el miércoles 12 de abril estaré en otras cosas que no tienen que ver con este trabajo.

Ayer fui a la segunda parte de la charla sobre hostigamiento sexual, que básicamente se centró en la habilidad para comunicarse asertivamente: decir las cosas de una manera que no incrimina al otro, donde uno habla desde la propia perspectiva, donde se trata de hacer entender al otro, de la mejor manera posible, que ciertos comportamientos a uno lo incomodan. Una habilidad que debería ensayar, practicar, utilizar y explotar más a menudo, en vez de salir con mis explosiones iracundas de "es que tu...". Porque también nos comentaron de lo fácil que es sentirse como la "víctima" y caer en el juego de pensar que uno no tiene escapatoria, que no hay manera de enfrentar el acoso, que la situación es la que es y así se va a quedar. Y pienso en hostigamiento, acoso, abuso sexual y físico y ¡que madre!, la violencia está por todas partes: solo falta asomars a ver la Extra de hoy para darse cuenta de quinceañeras atacando con una cutter a una chica de 12 años por celos, una señora desconocida que quedó desfigurada y tirada en media calle, asesinatos, desapariciones y todo lo que podría pasarnos a nosotros o a algún ser querido y me cuesta asumir que podría superarlo, que probablemente me sentaría a lamentarme de mis desdichas.

Después leo un artículo que me deja fría y pensando que por más difícil que podría ser experimentar una situación de violencia, de abuso, de explotación, es posible salir del hueco de la autocompasión y del "por qué a mi".

Vean a esta niña: Ella es Gulsoma: a los 4 años la casaron con un señor 25 años mayor que ella. Lo que siguió fue una odisea de abusos, esclavitud, maltrato y las situaciones más crueles que se me podrían ocurrir. Y logró escapar, salir de ahí. Tiene cicatrices mucho más profundas de lo que se ve en su piel deformada. A sus 12 años sabe lo que es vivir en un país que está en guerra, ha visto la muerte de cerca, su cuerpo es testigo de lo crueles que pueden ser las personas, y sin embargo sigue creyendo en la bondad de la gente, con una alegría y fé en su futuro.

Y yo preocupada por cualquier problemita que se me cruza. Me pongo a buscar y encuentro infinidad de historias de personas quienes tienen que pasar tragos muchísimo más amargos de lo que siquiera puedo imaginar.

La historia de Gulsoma, aquí.






14 Comentarios:

Blogger Chris dijo...

A veces creemos que las cosas no podrían estar peor pero no vemos que para otros estar en nuestros zapatos sería lo mejor que les pudiera pasar. Suerte con tu nuevo trabajo! Al parecer a todos nos está cayendo bien un cambio de empleo estos días! :)

3:20 a. m.  
Blogger Sardina albina dijo...

Por más que a uno no le guste su trabajo siempre es un huevo renunciar, así que te felicito y te admiro por hacerlo.

8:00 a. m.  
Blogger El Reverendo dijo...

a mi siempre me criticaban mis familiares y conocidos por decir que yo era inestable en el trabajo.

pero hasta el momento ha sido mejor irme cuando me siento incomodo en vez de volverme un amargado que hace el trabajo y cumple una rutina para cumplir con la sociedad y no conmigo mismo.

so, como dicen, los cambios siempre son buenos y al cerrar una puerta se abren un monton.

por cierto, cuanto tiempo tenia en ese trabajo?

10:27 a. m.  
Anonymous Jacinta dijo...

Pues me parece muy bien. Cuando uno está infeliz en una situación que no tiene remedio, salida y/o alternativa, lo mejor es apartarse y comenzar un camino nuevo.
Quiere en efecto mucha valentía renunciar en una época donde los trabajos están tensionados pero de seguro saldrá algo nuevo y mejor para vos. Mucha suerte.

11:55 a. m.  
Blogger Humo en tus ojos dijo...

PUes felicitaciones por inaugurar una nueva etapa! Ya era hora!!!

11:56 a. m.  
Blogger Humo en tus ojos dijo...

Y hoy no puedo ir... todos los pendientes del mundo! Hasta la prox!

11:57 a. m.  
Blogger Jen® dijo...

medea! felicidades por tomar la desición rápidamente. yo estoy en las mismas, vieras que terrible.. :( me siento completamente insatisfecha en este trabajo, que si bien es cierto me ha dado de comer en los últimos seis años ya es momento para mí de un cambio, por mi bien y el de mi crecimiento.
qué impactante lo de la chiquita casada con el que le llevaba 25 años, casi me da algo imaginándo :S

1:25 p. m.  
Anonymous ch|o dijo...

que rico se siente renunciar! :)

felicidades por tu decisión y muchísima suerte en la etapa que sigue!

5:58 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

La verdad? Me limpiaste. Ya quisiera yo tener las pelotas para tomar una decisión así. De veras. Enhorabuena por vos! Porque vos sabes que una Medea sin trabajo engorroso es una Medea feliz. Así que ni hablar del peluquín, como decía mi abuela.

6:16 p. m.  
Anonymous Lilly dijo...

Bueno, es oficial: blogger me odia.

El cometario anterior fue mío. (Lilly, por si otra vez no aparece mi nombre)

7:12 p. m.  
Blogger Romerix dijo...

No hay nada peor que llegar al trabajo y sentir que más bien es un peso enorme. Lo mejor es renunciar y buscar nuevos horizontes cuando eso sucede. Mucha suerte en la búsqueda.

Por otro lado, es impresionante la historia de esa niña en Afganistán. Me dejó sin palabras.

Saludos.

9:34 p. m.  
Blogger Onironauta dijo...

costó bastante salir de ahí... suerte amiguita! nos vemos!

9:55 p. m.  
Blogger beto dijo...

Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

9:43 a. m.  
Blogger beto dijo...

Felicidades por tomar una decisión que nunca es fácil. Es bonito lo liberador que se siente no?

Hace un tiempo estaba en las mismas, y el cambio hasta ahora ha sido para mejor. Creo que finalmente he encontrado un trabajo en el cual sí vale la pena hacer carrera y aportar esfuerzos.

Increible la anécdota de esta niña. Como vos dices, y uno que se queja por cualquier cosita a veces...

Mucha suerte!

9:46 a. m.  

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