7 abr. 2006

drunkie

Comenzaré aclarando que no estoy borracha. Dos cervezas, por más que uno tenga el estómago vacío, no son suficientes para elevar el alcohol en la sangre como para que me sienta tan desubicada por un lado, y tan satisfecha por el otro. Debe ser algo más...


Voy rumbo a mi casa y decido hacer una llamada. De pronto estoy en el centro de San José, en una esquina esperando a encontrarme con una persona. Sin planearlo, ya somos 4 personas en la mesa, y yo soy la que los conoce a todos. La conversa baja muchísimo mejor con cerveza, y ese es el lubricante que usamos para no secarnos la garganta. El bar Morazán tiene un buen ambiente. Se puede conversar, comer, tomar y escuchar música en una rocola. Qué más se le puede pedir a un lugar? Terminé la noche en una mesa con 5 personas totalmente distintas a las iniciales, en un relevo de amigos que me mantuvo entretenida... se iba uno, llegaban dos. Se iba una llegaban 3. El grupo había hecho una metamorfosis y cuando fueron las 12 estaba con mis amigos: los flavianos. Esos amigos que están ahí incondicionalmente, que aparecen en mi vida en los momentos más felices y los más tristes, que mantenemos una relación donde no es necesaria la constante atención. Cada cierto tiempo nos da una racha de salir y pasear y pachanguear juntos y para cuando pasa la temporada social, nos quedan los recuerdos para retomar nuestra otra vida y aguantar hasta la siguiente tanda de eventos. Son mi familia optativa. La que he armado con los años. Son a los que veo llegar a sus fechas de aniversario con personas valiosísimas y por los que me alegro y celebro los triunfos en su compañía. Son los que no tienen miedo de jalarme las orejas si me ven metiendo las patas o siendo particularmente terca. Las que pueden ser totalmente honestas conmigo y ayudarme a enfrentar mis defectos, y ayudarme a ser mejor persona. Y creo que el haber pasado tanto tiempo sin ellos me hace valorarlos muchísimo más cuando nos reencontramos.

chiquis, si leen esto, sepan que los quiero demasiado. Gracias por ser ese oído comprensivo y portadores de abrazos imprescindibles.

Hic. Salud.

3 Comentarios:

Blogger Azzafrack dijo...

Esas saliditas son un éxito, sobre todo por esa clase de amigos que hace que más que una salida no planeada se convierta en un momento para el recuerdo.
Saludos

8:33 a. m.  
Anonymous Kaos dijo...

drunkie :P

Al chile que esas escapaditas son de lo mejor del mundo.

Es bueno darse cuenta que uno tiene amigos.

7:49 p. m.  
Anonymous Flavia dijo...

Claro Medea...yo estaba feliz ese día también...porque como cuesta a veces, y que tuanis los reencuentros. Y así mismo es: somos una familia!!!

12:41 p. m.  

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