17 abr. 2006

Huis Clos

Escucho sus gritos a través de las ventanas traseras. Nuevamente una discusión, comienzan a alzar las voces, el timbre de ella estridente y agudo, el de él burlón y grotesco, imitándola para enfurecerla más. Entonces deciden cerrar la ventana y ya sólo escucho murmullos.



Soy observadora de este circo que lleva ya casi 10 años. Es como tener solo piezas de un rompecabezas, como escuchar chismes a medias. Porque indudablemente una pareja cuando está feliz no hace mucho ruido y burumbún (excepto cuando estaban juntos en el baño, pero eso es otra historia), pero cuando están tristes o molestos todo el vecindario se entera. A veces, uno se entera de cosas sin querer. Uno ve algo en un mal momento, llega temprano a casa y se topa con una mujer de dudosa reputación saliendo de la casa a las 3 am, escucha conversaciones que tienen a viva voz por celular mientras pasan por la puerta de uno.

Una persona decente y con sentido de la propiedad no confesaría ser una fisgona... pero no puedo dejar de interesarme por las historias que se desarrollan en este edificio, me siento como los habitantes del apartamento de "Háblame como la lluvia" de Williams. Material rico para un libro de cuentos.

Me siento en las gradas de mi casa y veo pasar a los vecinos. Recuerdo al señor que vivió en frente por una época, que llegaba a pedirnos azúcar o huevos y a conversar con mi hermana un ratillo del clima, del costo de la vida, de Costa Rica. De pronto un día tocaron a la puerta y dijeron que el señor había fallecido de una enfermedad terminal, y que le había heredado a mi hermana las plantas de la casa. Los señores de dudosa ocupación que alquilaron el que está diagonal y pintaron todo el interior de la casa de negro, y que después supimos que se fueron sin pagar y estaban subarrendando. El mariguano cincuentón que apestaba todo el edificio escandalizando los vecinos. La lesbiana de la culebra. La chica hermafrodita. La mujer adúltera. La madre adolescente. La gringa invisible, "beto y enrique".

Así como tengo mentalmente catalogados a todos los inquilinos que he visto pasar por los portones, deberán tener este apartamento fichado. Porque lo que uno hace disimuladamente a veces no lo es tanto. Las muchachas que siempre tenían hombres metidos en la casa cuando los papás no estaban, las de los gatos, la que se sienta en la ventana a fumar monte, a la que pasan a recoger y dejar en toda una variedad de carros. Las que arman fiestas con homosexuales, drogas y alcohol. La fumadora compulsiva, la pareja lesbiana, las que tejen los sábados en la noche y se quedan en casa, las que no tienen tele. Las asesinas de plantas.

La cantidad de supuestos que uno da de las personas, las inferencias e interferencias. Vivo en este edificio y veo solo un lado de las personas, el que es más facil ver. El externo. No me interesa preguntarles como están sus familias, si se arreglaron con la pareja, si quieren tomarse un café. Tampoco me interesaría que me llegaran a preguntar esas cosas a mi. Entonces mejor quedamos así, siendo un misterio los unos para los otros, siendo aquello que hace que las conversaciones alrededor de las mesas del comedor sean más interesantes para los otros.


2 Comentarios:

Blogger Caro dijo...

Es gracioso.
No me puedo imaginar la vida sin alguien cerca que me salve la tanda cuando me falta azúcar o un atún porque ya no me queda nada y no he hecho compras.
Pero es cierto que ese que me presta el atún tiene una "mascara" por la cual lo reconozco.
La vecina que toda enferma sigue cargando con sus dos hijos ya viejos que la ven como la empleada.
La vecina a la que el marido le dio vuelta con otra vecina que también esta casada.
Los vecino con plata que tienen pleito con los de al frente porque son la competencia de mercado en diciembre.
jajaja
Nunca me habia puesto a verlo así. Lo que pasa es que tengo tanto tiempo de vivir ahi que ahora hasta se que es de sus vidas y no porque me haya puesto a preguntar. Es cierto, a veces las paredes son demasiado delgadas.
Creo que me decidí porque a futuro haré todo el esfuerzo necesario para no tener que vivir de pared por medio para que no se enteren si grito, lloro o hacemos ruidos en el baño...

Saludos!

:D

5:33 a. m.  
Blogger alefux dijo...

eh, las que no tienen tv son vos y tu hermana, right?

saludos medea....................:p

10:07 a. m.  

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