10 may. 2006

Intentar cosas nuevas

Recuerdo el primer momento en que monté una bicicleta de grandes, sin rueditas. En la playa, en bicicleta prestada. La de rodines estaba pedida, así que agarré una pequeña pero que no tenía ese soporte adicional. y como llegaban mis pies al suelo sin problema, me atreví a usarla, pensando que cualquier cosa usaba el freno de chancla. Cuando lo logré me sentí poderosa!

Cuando volveré a ser esa niña insolada con sonrisa de idiota, completamente satisfecha con el afro al aire, feliz no por querer llegar a algún lado sino por estar en la bicicleta?

5 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

Qué lindo post!

10:07 a. m.  
Blogger Jaqui dijo...

Creo..o al menos quisiera creer, que ese niño/a interno siempre está dentro...es cuestión nuestra dejarlo salir, que se vuelva loco de nuevo ensuaciandose, corriendo hacia ningún lado....o sólo siendo.

11:27 a. m.  
Blogger Sneaksleep dijo...

Yo me siento asi cuando voy de camping.

2:17 p. m.  
Blogger Metamorfosis dijo...

El mio esta pero ahora ve las cosas diferentes.... tal vez un poco de esa felicidad no haria mal....

Excelente medea! SALUDOS!!

7:12 p. m.  
Blogger Violeta dijo...

nunca aprendí a andar en bicicleta...lo intenté muchas veces y siempre terminaba con las rodillas sangrando,luego en la adolescencia ya mis rodillas eran más importantes y ahora tengo miedo... a veces me sueño que voy así, como usted dice...con el afro al viento.

12:47 a. m.  

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