1 jun. 2006

calor

Es tan raro que alguien abrace un reporte de 200 hojas y camine con la cara pegada e él? Me encanta el calorcito que emiten las hojas de papel recién salidas de la fotocopiadora o impresora. Soy ariana... el calor me desarma completamente. Usualmente mi temperatura corporal es muy baja, así que como una lagartija, busco el sol. Usualmente camino de regreso al cubículo con la resma de papel impreso contra el vientre o el pecho, pero hoy no me resistí a probar esa firme almohadita de pulpa comprimida. Tambíen aproveché para hacer más cómoda mi silla de oficina. Una resma caliente contra la parte baja de la espalda es alivio inmediato al dolor de columna y el accesorio perfecto para una silla herman miller desahuciada. De fijo esta silla ha visto mejores días, creo que también se beneficia del tratamiento de calor.

Trabajando en oficinas, hay que sacarle placer a las cosas más pequeñas e inmediatas. Que el café de la oficina estaba recién hecho cuando te lo serviste. Que la línea de teléfono esté conectada directo y no tengás que marcar códigos para salir. Que en la reunión agarraste la silla que queda a la par de la ventana por donde pasa el chico que te gusta. Que la máquina tenía tus chicles favoritos. Que del reporte no haya mucho que reportar.

Por ahora, soy feliz porque ya se acerca la hora de salir e ir a descansar. Y lo que haré es llenar la tina de agua caliente y hundirme hasta la nariz.

2 Comentarios:

Blogger Denise dijo...

Esta puede ser una de las costumbres más extrañas, sí, pero suena bonito. A mí me gustaba, cuando iba a la escuela, salir del baño y ponerme el uniforme todavía caliente de recién planchado.

9:24 a. m.  
Blogger lanigüenta dijo...

medea-ariana estás conectada!!
¡así pequeños, sutiles, cotidianos son los placeres de la vida!

11:13 a. m.  

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