29 ago. 2006

Jueves Migratorio.

Finalmente! Tendré una cédula de residencia normal, decente, de las que se ven como un documento oficial y no algo que podría hacer cualquiera en su casa con paciencia y un poco de pericia latinoamericana.

Yo renuevo mi cédula en Puntarenas. Muchos se quedan con cara de pobrecita, que raro, porque lo hace allá, pero en realidad me sale más factible pedir el día libre para ir a pasear un rato, tomarme una cerveza, comerme unas salchipapas al borde del muelle y de una vez lidiar con la burocracia.

En San José, se va a migración, se hace fila por 3 horas de pie, llegás a la ventanilla, te tratan con desprecio, te hacen la vida de cuadritos y finalmente salís despachada si no llevás los documentos necesarios. Además, nunca atienden los teléfonos y nadie sabe nada cuando finalmente enter la llamada.

En el puerto todo es más sencillo. Llamo y Randall me dice que ahora es más caro sacar la cédula, me da el monto total a depositar en el banco ($48) y el número de cuenta. Me repite que debo llevar la declaración jurada y protocolizada de pérdida, que no olvide mis fotos y listo. Saco el día libre y recluto compañía. Nos bañamos, vestimos y vamos a la parada, subimos al bus, leemos la extra y la nación y de pronto despertamos en La Angostura. Vamos a migración, me toman mis datos, paseamos 25 minutos y regreso para enterarme que va con foto. Cómo? No van a usar la que llevé? Y tanto que la escogi!!! La crisis es que llevo 25 minutos de caminar al sol, no me puse maquillaje y tengo peinado de bus. Además, como todas las fotos oficiales, son de puro frente, y ese definitivamente no es mi ángulo favorecedor. Me tranquilizan con sonrisas y aseveraciones de que TODOS quedan horribles en la cédula, ahora seré más tica que el gallopinto, con foto de morgue, firma chueca y plastiquito que entra en TODAS las billeteras.

Salimos a las 11, y pues debatimos si las once eran muy temprano para echarse una cerveza o no, pero la lluvia... si, porque ahora estaba diluviando, nos impulsó a almorzar algo y escampar. Una breve visita al muelle, en la que determinamos que si alguien se caía al agua, más le valía nadar hacia la orilla, porque el amor no es tanto como para poner en riesgo la billetera sola sin que la cuiden en el muelle, y ni modo lanzarse al agua con un bolso que pesa 2 o 3 kg, porque entonces no se salva nadie. Y si sobrevivimos, con qué regresamos a casa?

A la 1pm estabamos en el bus de regreso, echándonos la siesta después de un almuerzo de salchipapas y hamburguesa especial. Un aguacero nos arrulló, despertamos unos minutos para tomar agua de pipa en bolsa, y a seguir durmiendo.

La próxima semana voy a recoger mi documento y ya dejaré de estar indocumentadada y a un paso de la extradición. No está nada mal!


2 Comentarios:

Blogger Caro dijo...

La proxima que vaya le recomiendo las ensaladas de frutas de la soda "Macarena", creo que así es como se llama que esta cerca del muelle.
No son tan caras, traen de todo, llenan y lo mejor de todo es que le ponen a uno todo un envase de leche condensada, otro de caramelo y otro de chocolat syrup totalmente a su disposición.
0 saludable, pues talvez, pero sabe riquisímo!
Solo un tip de viajero del paseo de los turistas por si se le antoja algo dulce.

2:15 a. m.  
Anonymous j dijo...

estoy en total desacuerdo...a las 11am es la hora perfecta para un acerveza...mas en el puerto...salud!

9:55 p. m.  

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