28 ago. 2006

Peep peep, aliméntame

Una lápida con una cruz y unos cuantos zopilotes aleteando en la esquina superior derecha es lo que queda de mi tamagochi.


Esa pelotita en llavero color turquesa, con sus órganos internos visibles a través de la coraza plástica traslúcido era aquel objeto deseado por años, desde que tenía 14 y eran todo el furor entre adolescentes. Y sería mío. El tamagochi fue todo un evento entre niños y adolescentes por allá del 1995. Pero hace 11 años ya estaba bastante grande para pagar mis propias cosas con la mesada y 7000 era un poco caro para mi bolsillo. Entonces, de la misma manera que el atari, el carro o la casa de la barbie y un teléfono en mi cuarto, tuve que vivir sin él y acostumbrarme. Pero hace unos días pude darme el lujo de la nostalgia cuando varios factores confabularon a mi favor: independencia y solvencia económica, y un precio imposible de rechazar: 1500.

Con pericia de compradora sazonada me acerqué a uno de tantos vendedores ahí por el banco central. Pedí instrucciones sobre como usar el bendito aparato y entonces Yeison se acercó a explicarme con toda la sabiduría de sus 9 años cómo tenía que alimentar, cuidar y ejercitar a mi mascota. Con mi nueva adquisición marca patito sin tirita para el cuello, porque con esa cuesta 2000 colones, subí al café nuevamente a sumergirme en el mundo de las mascotas electrónicas.

Un botoncito a la derecha y su par a la izquierda sirven para "navegar". Ahí, moviendo el cursor, escogés una de las 69 posibles mascotas pixeladas. Claro, en realidad son 13, solo que ponen una imagen de la mascota en todas las posiciones que adopta, y así parece que son muchas más. Escogí un gatito (obviamente) y con una fanfarria electrónica nació Tamaguche. El primer icono me dice que pesa 1 kilo o libra, tiene 0 días y el corazón marca 4. Así que pulso botones y le doy de comer un tazón de comida. Lo pongo a hacer ejercicio, que se traduce a poner un número en la pantalla de halterofilista y entonces se pone a levantar pesas. Después puedo jugar piedra papel tijeras y nunca sé si el gato es más feliz cuando gana o cuando gano yo. Hay un simbolito con una lata en una esquina. Le hago click y aparece un servicio sanitario con un grandísimo cerote que cae del cielo y pringa. También puedo ponerlo a dormir apagando y prendiendo un bombillo, así que eso hago.

Despierta con una calavera sobre su hombro. Hay que darle medicinas! Busco en el cartón intelegible de instrucciones sobre qué hacer con mi bicho enfermo y sólo me dice "when sickly, give medicine good rest is beautiful". Gracias. Le tengo que recitar haikus para que mejore o que? Apreto en la casilla del botiquín y una gran inyección aparece. Pero sigue enfermo. Le doy comida. No mejora. Será que necesita ejercicio? 5 squats con pesas no mejoran la situación. Al rato tiene cagadera. Va al baño. Repetidas veces. Reviso nuevamente el cartón. "When breezey put scarf or coat when rain". Cómo? Será que está aburrido? Por qué no hay una opción de "ponerlo a leer". Qué hago yo cuando no hay nada más para hacer? Dormir. Así que le apago la luz. Lo despierto a los 3 minutos y ya está curado. Le doy más de comer y me olvido momentáneamente. Vuelvo a ver y está nuevamente enfermo. Demonios.

Pasé 3 días con el bichillo al filo de la muerte, delicado como nadie y con hábitos de crack-baby. Un día de esos de andar en carreras, regresando de migración en Puntarenas volví a ver y estaba muerto. No hubo funeral, simplemente reiniciar y seguir jugando. Esta vez con una jirafa que duró menos de 24 horas, y ya el manual override (meter una tira plástica para romper el contacto de la batería) no está funcionando.

Increible pensar que mi gata requiere menos cuidados que un bicho generado electrónicamente que se mueve con dos baterías de reloj. Y es más divertida también.

7 Comentarios:

Blogger Javier el Gusanoide dijo...

Jajajajja y eso q yo pensaba q bueno cuando existan mujeres robot !!!

Pero pensandolo bien al rato joden mas !!!


LOL

12:31 p. m.  
Blogger Jaqui dijo...

Buajajajaja. Pobre animal. Hiciste lo posible.

Qué pasa si le quitás la batería en medio juego? Reinicia? o no será como un nuevo soplo de vida?

Como se ve, yo tampoco tuve uno.

12:59 p. m.  
Blogger Caro dijo...

A veces uno quiere mucho algo y cuando lo tiene se da cuenta de que no era tan maravilloso como parecía.
Yo no serviría para tener un bico de esos, seguro se me muere a las dos horas por culpa del déficit atencional enfocado en el bichito ese.
Mejor si gata, ella debe de devolverle cariño por el tiempo dedicado en cambio el bichito electrónico lo más que puede hacer es pedir baterías nuevas. :S

9:31 p. m.  
Blogger medea dijo...

para ser honesta, no he vuelto a ver al difunto como para reiniciarlo. De por si, ya me di cuenta que no era lo mío. Nadie lo quiere?? :P

11:40 a. m.  
Anonymous Kosztas dijo...

¡Felicidades!
Un pendiente menos en tu lista.

12:04 p. m.  
Blogger él dijo...

Las 4 horas fueron de lo mejor de mi vida.Por eso me pregunto...¿por qué no necesito más?

Ellas podrían haber sido un tamagotchi

12:37 p. m.  
Blogger Oskr dijo...

jaja, yo tenía un extraterrestre como mascota... era demasiado divertido y de hecho en ese si había funeral(lo sé porque ocurrió varias veces)... y cuando tenía varias años de edad venían por él y se lo llevaban en una nave espacial... sana diversión para mis 9 años, que entonces tenía!!!!

1:55 p. m.  

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