20 sep. 2006

Platón

Odio/Amo sentirme como la quinceañera pola que se sonroja, se le traba la lengua y huye cuando ve al objeto de sus afectos. Tengo un amor platónico en la oficina, y cuando se me cruza en el camino se me caen las cosas, me suben los colores al rostro y rápidamente bajo la mirada, busco quehacer, evito acercarme. Lo peor es que siento que soy demasiado obvia y que ya dicha persona se ha dado cuenta. Pero no quiero hablarle. No quiero conocerle. No quiero que piense que soy la chica que no puede hilar dos frases juntas, que no sabe opinar, que desconoce el uso básico de la fotocopiadora cuando esta de pronto expulsa decenas de hojas mal impresas... cómo explicarle que su presencia me nubla el pensamiento?

Hace unos días apareció en mis sueños (ni dormida me deja en paz), y me confrontó y preguntó a quemarropa: ahora si, quien sos? En mi sueño, como en la vida real, no pude hilar dos palabras coherentes juntas, y de pronto le puse pausa al sueño y me quedé contemplando su rostro y su pelo negro y pensando en qué maravilloso por lo menos poder observar sin ser visto.

En esta situación sin futuro de la no-comunicación, aun logro disfrutar de esos momentos robados. Cuando pasa en carrera a su cubículo, cuando sale de su carro y de pronto queda su silueta enmarcada en las ventanas del comedor, cuando llega a hablar a un compañero de mi fila, y de reojo me doy cuenta del color de su pantalón. Pienso en mil y una situaciones en las que yo habría madurado unos 5 o 6 años para poder comportarme como adulto coherente y decir algo demasiado interesante, inteligente e imborrable de su mente. Fantaseo con encuentros fortuitos en bares, en discos, en restaurantes en los que sería capaz de llegar a saludar y tener de qué hablar, en que diga aquella cosa que justo le da en el punto de su sentido del humor. Deliro y pienso en lo complicado y poco práctico de las relaciones interpersonales laborales, y el cómo no hacer nada es también una decisión pensada y con consecuencias.

Prefiero tener mi ídolo en ese panteón de los inalcanzables, que tenerle en el de las fantasías que pierden su gracia al volverse realidad. He escogido la ilusión, el sueño de opio, la nube de las probabilidades. No quiero darle humanidad. No quiero saber si está con alguien, si cree en el amor, si le importa la ropa de marca o si vive con los papás. Tal vez por eso hoy, cuando vi que estaba en la misma mesa que mis compañeros de trabajo, pedí mi almuerzo para llevar, y evadí la oportunidad de sentarme y cruzar palabras civilizadamente, más allá de lo único que nos hemos dicho: "están usando esta silla?" "No, si querés podés llevártela" "Gracias".


Con mi recipiente de estereofón entre las manos llegué ofuscada a sentarme a mi cubículo. Roja. Con taquicardia. Sudando frío. Me niego/admito que tiene tanto poder sobre mi. Prefiero estar en la oscuridad de la ignorancia autoinflingida, en el universo multicolor de las infinitas posibilidades: que pueda o no ser la persona más maravillosa del mundo, tener una mente brillante, gozar de un genial sentido del humor, de gusto impecable, amante de la cocina japonesa y que sepa preparar cocteles de maravilla... Por ahora, simplemente me alegro tener una razón más para llegar a trabajar.

11 Comentarios:

Anonymous Beryl dijo...

Hay que impresionante yo creia que ese tipo de cosas solo le pasaban a uno.
Otras vez gracias por sacarme de mi rutina stereotipada que tiene uno muchas veces.
Tienes esa magia que muchos han perdido por jugar de maduros.
Tú vez lo que pocos ven, ves esas pequeñas cosas que todo el mundo ignora.

5:06 p. m.  
Blogger Zoe3500 dijo...

En mi caso es igual tengo un amor tan imposible, que si se consumiera, siguiría siendo imposible.

8:23 p. m.  
Blogger Jen® dijo...

jaja medea!! me hizo recordar que hace mucho no tengo un crush de oficina!!

9:47 a. m.  
Blogger Raiha dijo...

Bah! Bien que nos gusta a las mujeres torturarnos con estas cosas... Por cierto, deberías ver Amelie. Tu situación es muy parecida a la del personaje de la película... Es divertido ver el desenlace de esta historia.

11:30 a. m.  
Blogger Caro dijo...

Definitivamente esas cosas muchas veces es mejor dejarlas como un amor imposible.
Cuando ya uno las tiene en las manos y ve todas aquellas cosas que no son tan maravillosas como uno pensaba, es en ese preciso momento en que uno se arrepiente de no haberse mordido la lengua contal de no hablar y haber mantenido le distancia.
Así a como está no solo se asegura sonreir al menos una vez al día en el trabajo, en el momento que lo ve, sino tambien seguir sintiendo una que otra vez mariposas en la panza sin la necesidad de que un poco de realidad le mate lo lindo al asunto.
Definitivamente mejor así...

1:53 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

:-D
Es que los colores que se sube y las mariposillas son vacilonas!

4:57 a. m.  
Blogger Sneaksleep dijo...

Que poesia! Te entiendo completamente. :-)

11:25 a. m.  
Anonymous mebe dijo...

Que genial encontrarse este post... estoy en la misma situacion, y como de dia de por medio actualizo a mis amigas con otra razon por la cual me fascina y es perfecto el office crush... creo que ya las estoy hartando. El otro dia literalmente bote unos chunches al piso al ver semejante elemento. Seguilo disfrutando, yo haré lo mismo mientras tanto!

4:14 a. m.  
Anonymous Kaos dijo...

Estúpido Platón...

yo aún siento 'algo' por mi amor platónico del colegio... casi no la veo, estudiamos en universidades diferentes, y ocasionalmente nos topamos por el msn...

lo REALMENTE malo es que ya entré a la categoría de amigo, así que es aún más imposible...

3:36 p. m.  
Blogger Tomso dijo...

Pero es inevitable pensar... Si le sonrío? Si vuelvo a ver en ese momento? Si le hablo?

La verdad son tantas preguntas, que uno se vuelve loco, y solo quiere que esa persona no se te presente más, para no sufrir de las interminables posibilidades.

Hasta que ya se vuelve incomodo estar en la misma sala con esa persona, o con tan solo saber que esta cerca.

Hasta da pereza!

12:06 p. m.  
Blogger silvia piranesi dijo...

También me acordé de Amélie.. y no sólo con este post, sino con varios de acá...
y no creo que la gente lo ignore...o que no lo vea... yo creo que por sonchada no dicen nada. Es como cuando uno se cae en la calle y no le cuenta a sus amigos.

11:22 p. m.  

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