Vida entretejida
Voy agarrando confianza a seguir patrones. Porque a veces se aprende por cabeza ajena. Anque pase por la vida pensando en que nadie más ha trazado los pasos que ya llevo, y por más que me insista a mi misma que uno se hace el camino y no hay que andar buscando planes de vida ajenos, creo que poco a poco comienzo a dudar de todas esas frases. Siento que puedo estar llegando a ese nivel en que uno decide aprender no solo de los errores ajenos sino también de los éxitos que otros tengan. Aprender por cabeza ajena pero con criterio propio. Me ha costado mucho llegar a esto.
Me cuesta seguir instrucciones, consejos y prestar atención a advertencias, al no ser que ya las haya considerado yo antes. Soy necia y orgullosa. Pero voy aprendiendo a paso lento pero seguro. Por dicha últimamente lo estoy logrando. Al rato no es ni consciente, es únicamente que las cosas han resultado de cierta manera y entonces me cae la peseta que todo se dio según los vaticinios ajenos. Ay! Mi terca independencia y orgullo para pedir ayuda se van disminuyendo, al igual que la mala maña de lanzarme a las cosas sin pensar.
Digo que se disminuye porque ahora no me voy de buenas a primeras en los proyectos que se cruzan por mi camino. Me detengo. Los estudio. Analizo sus posibles fallas. Los huelo, saboreo y toco para ver que tan factibles-prácticos-realizables son. Poco a poco aprendo a hacerle caso a mis instintos y sentido común y no solo a mis emociones. Generalmente se confunden y creen que "novedad" es sinónimo de "mejor", excepto cuando de pronto cambia y significa "pánico", y que "rutina" va mano en mano con "detestable" pero a la vez también lo relaciono con "cómodo". Ya me voy entrenando a ver más tonos grises, a no embelezarme con primeras impresiones, a no irme a los polos. Tal vez corra el riesgo de volverme más cautelosa y por qué no, aburrida. Pero ya no trato de apretar más de lo que puedo abarcar, estoy diciendo que no con más frecuencia, rechazando "oportunidades" que no son para mi. Pero también estoy aprendiendo a no ser tan paranoica, tan llena de miedo del fracaso. Y qué si mamo y me equivoco? Y qué si me pelo el rabo con un proyecto? Para hacer grandes cosas hay que tomar grandes riesgos. Cuestión de medirlos y considerar que "lo peor que puede pasar" puede que no sea tan terrible como parece.
Obviamente no todo esto tiene que ver con tejido, y con la bufanda. Pero en esa bufanda que estoy tejiendo va toda la energía que estoy encausando hacia organizarme, hacia tomar riesgos, a tomar decisiones que me ponen el estómago en la garganta pero que a la larga pueden traer muchas más cosas buenas que lo que me da la cotidianeidad. También hacia medir riesgos, a escuchar los consejos de las personas importantes en mi vida.
Grandes cambios se aproximan. Enfrentamientos que me gustaría posponer pero que ya no puedo ni debo. Me lo debo a mi misma.
tejido
knitty
vida






