28 abr. 2006

Pesadilla

He tenido tantos sueños extraños en estos días: muchos es obvio que están inspirados en lo que me ha sucedido en el día y lo que está en mi mente, pero otros vienen de lugares desconocidos y aparecen y se quedan grabados.

La noche antes de la cirugía soñé que el doctor abría la cicatriz y se extrañaba de lo que había dentro. Como sucede en los sueños, no solo estaba bajo la cobija, sino que también veía sobre el hombro del doctor y podía observar como abría la piel y se asomaba a las cavidades sinoviales y para nuestra sorpresa, procedía a sacar una serie de libros que ahí estaban guardados. Recuerdo sentirme indignada que el doctor pensara que era yo la descuidada que escondía sus libros en la nariz, e hizo todo lo posible para aclararle que esa fosa nasal no era responsabilidad mía sino que la tenía prestada, y alguien la había estado utilizando de librero temporal, pero que a todo esto, por lo menos eran buenos libros.

Por otro lado, anoche la pasé fatal. Una indigestión malévola hizo que a media noche tuviera que levantarme desesperada para poder llegar al baño a tiempo de lanzar lo que había comido. Cuando regresé a cama me acordé del sueño que estaba teniendo momentos antes. Llegaba a un bar de ambiente y me topaba de frente a mi ex quien me saludaba de abrazo... y eso que desde que cortamos solo nos vimos una vez, en la calle, y fue un saludo super rapido. Me extrañó en el sueño que estuviera sentado solo, en una mesa cercana a la calle y parecía estar esperándome.

Otros sueños simplemente me desconciertan, y cuando despierto trato de olvidarlos lo más pronto posible, y a veces sencillamente solo despierto con la sensación del sueño tétrico, y no recuerdo más.

Hoy quisiera llegar al hotel y recostarme en la cama y que se me quite el frío que ha llegado hasta los huesos. Cerrar las cortinas, pedir algo de comer, y desconectarme de los "nuevos retos" del trabajo. Linda manera de no llamar a algo problema. Prender las lámparas y leer del libro, bordar punto de cruz para matar las horas y ver si descubro algo en la tele que valga la pena ver. Mañana es un nuevo día. Lo tendré todo a mi disposición para salir y explorar. Ir a caminar por las calles californianas, descubrir algún parque con banquitas que parecen ser inexistentes en el área: tropezarme uno sería motivo de fiesta. A ver que me trae el fin de semana. Este, será de descanso.

27 abr. 2006

Surrealismo

Ver "Rumour has it" en la tele y despues hacer el mismo recorrido que hacen los personajes en un automovil. No sostener la respiracion debajo de los tuneles porque estaba ocupada viendo un mapa. Ir en la calle y ver letreros de "Mulholland Dr". Escuchar en la radio de fiestas que se van a hacer en Orange County. Estirar el cuello y tratar de ver en la penumbra aunque sea una senal del letrero de "Hollywood".

Es muy bizarro poder observar esos lugares que tantas veces he visto en peliculas. Calles y escenas, edificios y casas me asaltan como si los conociera, aunque en mi vida he estado aca antes.

Tengo tres semanas frente a mi de estar en este lugar. Ahora lamento haber sacado ese par de pantalones de mi maleta porque no lo iba a necesitar. Veo las maletas gigantes de mis companeros y pienso que empaque muy poco. La fecha de regreso esta para el 13 de mayo.

Estoy bastante lejos del centro de la ciudad, en un pueblo tranquilo y apartado. Sin carro, las distancias son gigantes. Pero creo que me adaptare. Hay mucho por hacer, mucho trabajo.

Sin hablar que entrar en el edificio fue como entrar en la fabrica de chocolates de Willy Wonka. Solo que en la zona administrativa, y sin Oompa Loompas. Lo siento por la falta de tildes, ahora termino de configurar la compu para que tenga teclado en espanol.

cheers!

25 abr. 2006

procrastinating

Todavía necesito empacar. Ya tengo 3 pares de pantalones nuevos "made in Turrialba" que me trajo una amiga. Tengo 2 blusas de botones, 3 blusas de vestir y 2 sweateres, y todos funcionan combinados. Dos pares de zapatos, tenis y ropa de ejercicio, un traje de baño horroroso. No sé cuánta lana llevar, porque ya vi que en un día de tejido fácilmente gasto unas 3 bolas de lana. Ya casi estoy por terminar el 2do bolso a crochet con manijitas redondas acrílicas. Llevo un libro de sudokus, 3 novelas recomendadas que me prestaron.

Una maleta mediana y mi carry-on. Un maletín de Java One que me regaló mi hermano que sirve perfectamente para cargar una laptop o en su defecto, cualquier otra cosa que se necesite. No es elegante, pero cumplirá su función. Sin embargo, esta lista la hago mentalmente. La ropa recién lavada está sobre la mesa del comedor. Mis zapatos están debajo de la mesita en la sala, mis pantalones nuevos en el librero. Ya llamé el taxi que vendrá a recogerme en la mañana. Debo buscar mi gafete, pasaporte, documentos.

Es momento. De apagar aquí, levantarme e ir a recoger lo que necesitaré en los próximos días. Las últimas empacadas me han traido nostalgia, y eso que no he sido yo la que se ha ido de viaje. Como si padeciera de lo mismo que les da a los gatos, que ven maletas y ya se deprimen un poco. Pero pienso que en este momento alejarme de San José podría ser lo mejor. Que necesito respirar un aire distinto, aunque más contaminado. Un viaje que a pesar de todo no deja de emocionarme.

Que complejo eso que es en los tiempos difíciles donde aparecen los amigos, porque viendolo friamente, son los tiempos donde uno está menos inclinado a socializar. Sin embargo llegan y me apoyan y me acompañan y me toleran con mis silencios, mis caras largas, mis cambios de humor. Pero como buen antídoto, al rato me siento mejor solo de estar en su compañía.

A los que llamaron, mandaron mensajes o me llegaron a visitar, muchísimas gracias! El próximo poste será posiblemente desde los Estachos, ahí les contaré las nuevas aventuras de viaje.

fácil

Hubiera sido mucho más fácil despertarme con el tiempo justo, bañarme, vestirme y salir disparada al hospital, que estar lista, sentada y esperando que pasen los minutos para ir a presentarme a cirugía. Ya hoy estoy nerviosa, sólo recordar la sensación de la anestesia en la mejilla me hace doler toda la cara y me llora el ojo. Comer antes, imposible. Tendré que quedar en ayunas hasta mucho después, cuando recupere la sensación en la boca y la lengua. Que todo pase rápido, que pase rápido, que pase rápido.

24 abr. 2006

No estoy sola!

Imagínense un día sin tele. Un día en que llegan del trabajo o de clases y no encienden el aparato. A qué dedicarían esas horas? Con quiénes conversarían, qué libros leerían? Escribirían cartas, saldrían a pasear o le dedicarían tiempo a un hobby? Esta semana, hay cientos de personas que se están descubriendo qué tanto necesitan la televisión en sus vidas. Esta semana es la semana de apagar el tele.


Leyendo mis bloglines, a través de
"Creating Passionate Users" me enteré de esta campaña que reta a la persona promedio a desafiar su adicción a la televisión. Adbusters, una revista de esas medio revolucionarias que no comparten la maña de venderse al mejor postor para llenar sus páginas de publicidad, está anunciando también la iniciativa: Turn off the TV week.

Yo no tengo tele, como muchas veces he comentado, he compartido y he tratado de convencer a otros. A veces me hace falta, a veces no. Pero recuerdo esas épocas donde encender el tele era lo primero que hacía al llegar a casa. Donde las 4:30 eran sagradas y fuera donde estuviera con mis amigos, buscábamos un tele para ver Caballeros del Zodiaco. Después en la U: a las 9 buscábamos un bar con el Clon en la pantalla para no perdernos las aventuras acompañadas de cerveza. Es una adicción. Porque ni siquiera lo disfrutaba; simplemente no me imaginaba apagando el televisor y alejándome por más que no hubiera NADA para ver y me la hubiera estado pasando cambiando canales a lo loco.

Los castigos de mis padres tenían que ver con privación de televisión... después llegó internet y la televisión dejó de ser lo primordial en nuestras vidas. Sin embargo, habiendo solo una compu en la casa, que sin tele, una de nosotras estaría sentada sin nada que hacer. Además, leer era lo que se hacía las noches que no había Dawson´s Creek, o antes del capítulo semanal de Friends.

Ahora, no me imagino mi vida con un tele constantemente compitiendo por mi atención. Quién ha salido conmigo podrá apreciar mi desprecio por sentarme cerca a un tele. Esa relación amor odio que tengo y el déficit atencional hacen que sin importar lo apasionante que esté la conversación, mi cabeza gira al tele y mi rostro se dibuja pasmado por la incredulidad de lo que fuera que están pasando en la pantalla. Parezco mongola y sufro regresión a los 3 años, donde ver a lala tirarse por un tobogán y después hacerlo "ota vez" me absorbe.

Por ejemplo... no hay nada más matapasiones para mi que un televisor en el dormitorio. La malévola tentación. Muñequitos que se mueven en la pantalla son demasiado atrayentes a mi vista! Me pongo a escoger entre un capítulo de South Park o Los Simpsons que nunca he visto e intimidad con la pareja. Entonces entra el temple de plomo y apagar el condenado aparato de una buena vez, porque mi "attention span" no resiste doble ataque. Que triste pensar que llegaría el momento donde sencillamente ni se cuestionaría la opción! Que la rutina televisiva ganaría. Despúés de todo, siempre se puede apercollar cuando acabe el episodio.

Por mi lado, mi Vade Retro al tele es como mi absoluta negativa a probar cocaína o éxtasis. O peyote, Mezcalina, LSD y sus derivados. O los opiáceos. En fin. De esas drogas poderosas que engatusan a tanta gente. Hay cosas que sé que no puedo manejar o controlar. Mi quijada entreabierta y los ojos vidriosos con el cerebro paralizado sin pensar en nada importante... Esa no es quien quiero ser. Mi vida es lo suficientemente monótona como para agregar que mi hobby es "ver tele". Puña, ya que me voy de la casa al brete y del brete a la casa, más vale tener excusas para estar en el hogar!

Así que si alguno está dispuest a arriesgarse a el experimento, acá hay una página que explica un poco más a fondo en qué consiste el proyecto. Si les da pereza, aquí les aviso: Pueden ver programas en la compu, pueden alquilar y ver series en DVD, o usar Tivo... La programación no está prohibida, es la mala maña de zapping lo que se quiere eliminar, al igual que utilizar el tele como "ambientación". La idea es ver programas concientemente, escoger los programas que queremos ver de una manera comprometida, y no simplemente para "ver que hay en la tele". Así que si les preocupa, se vale episodios de los Simpsons en la cama y con compañía, siempre y cuando esté programado en su horario, y no vaya a hacer estragos en la vida sexual.

Yo? No sé si pueda cumplir este reto. Las noches a solas en un cuarto de hotel sin conección a internet ni máquina de coser o suficiente lana para entretenerme por días y días serán probablemente mi talón de Aquiles. No se vale si sustituyo esta semana específica por todas las otras 51 semanas del año?

23 abr. 2006

Head vs. Heart

Qué tanto estoy amarrada a las decisiones que he tomado en la vida? Mis papás dicen que nada está escrito en piedra, que esas decisiones que se siguen por testarudez a veces sale perdiendo uno mucho más que si se es flexible y se está dispuesto a ceder. Y pienso en que quiero y puedo ceder en muchas cosas, el corazón me lo dicta, pero el cerebro está dudando seriamente de la "inteligencia" de esa opción.

Cerebro: te presento a mi corazón. Corazón es un poco arrancada y extremista, le gusta sentirse apasionada y profunda por todo. Así que será absolutamente feliz en un momento, y si no es posible esa absoluta felicidad, se inclinará por el pánico de la desesperación total. Vos lo ves venir y no le advertís. Sé que querés darle su espacio, pero si presientes que está cometiendo una imprudencia, te agradecería que le avisaras. Corazón entiende, y si se lo explicas es muy probable que te dé la razón. A la vez, confía en su criterio, si después que le has contado tus inquietudes y te ha escuchado, insiste en seguir ese camino, dele el chance y observa a ver qué es lo que pasa. Hay información que ella maneja que vos no conocés, así como hay mucha que vos conoces y ella no. Corazón es noble, fiel y piensa lo mejor de las personas en cualquier situación. Se va de jupa, lo que puede ser delicioso o doloroso, tampoco se trata de convertir a todo en la mediocridad: busquemos un balance y lo encontraremos.

Te advierto que no debes ser muy brusca con ella. Si piensas que no te entiende porque es tonta, considera que uds. hablan dos idiomas totalmente distintos, y la comunicación a veces se pierde. Trátala con cariño: ella es algo insegura. Ten cuidado, si la haces callar, lo hará: y también callará los detalles que harían las tomas de decisiones mucho más fáciles para vos. No de mala fé, sino por inseguridad. Dudará de su habilidad para percibir hechos. Recuerda que esto no es una competencia entre quien hace mejor su trabajo, Cerebro. Porque o trabajan juntos o no funciona el asunto. Si uno gana, eso significa que el otro pierde y así perdemos todos. En cambio, si miden fuerzas y reconocen fortalezas y debilidades, podrán trabajar en equipo y las soluciones serán mil veces mejor que las de ahora, donde a veces pegan, otras veces no, y siempre queda uno de uds reclamando porque no le prestaron atención a sus advertencias. Yo sé que te gusta medir y sopesar todas las situaciones a las que te enfrentas. Estuviste algún tiempo con la justicia y te vendió muy bien la idea de la balanza. Sin embargo, acordate que vos solo podés medir lo tuyo. Cuando tomás una decisión basada sólamente en la información que manejás, los resultados no están contemplando el feedback de Corazón.

Ándale, dale pelota a Corazón. Se necesitan el uno a otro. Sé que no estudió formalmente, que ha ido aprendiendo empíricamente y que mete las patas. Vos tuviste maestros, recibiste clases, te cultivaste. Ella va aprendiendo a golpes. En esa misma situación, vos tampoco serías la bolsa de confianza que a veces sos. Recuerda que no es una competencia. Vos te has visto afectado cuando ella se guarda información: a ella le pasa lo mismo cuando no le adviertes riesgos. Cada uno es excelente en el área que les tocó. Vos con tu intelectualidad, con tu pragmatismo y objetividad puedes ayudar a frenarla cuando se está queriendo ir sin pensar las cosas, y ella con su intuición, con su fidelidad y su bondad puede advertirte que hay muchas cosas en las personas que no podemos ver ni medir, pero que están ahí e importan mucho. Al rato eso puede hacer cambiarte de parecer y a la larga, hasta vos tendrás que reconocer que para tomar decisiones, mientras más información haya, muchísimo mejor.

Jueguen en equipo. Ella está anuente a escucharte y entrarle al "teamwork". A ayudarte y dejarse ayudar, necesita tu colaboración. No estoy menospreciando tu trabajo, pero sé que puede ser mucho mejor: ya llegaste al tope y a lo mejor que podías dar por cuenta propia. Para mejorar, tenés que entrar al juego en equipo. Piénsalo. Si producen soluciones que pasaron por el filtro de ambos, es probable que vaya a ser una decisión que funcione. Que sirva. Que satisfaga. Inclusive si no dan con la solución perfecta, podrán juntos analizar el asunto y aprender de los errores, y cuando vuelvan a toparse la situación, sabrán qué es lo que les espera. Ánimo chicos, les pido este favor. Sale vale?

Carrera

Una invitación inesperada y medio loca, una aceptación igual de atarantada y ahí estaba yo un sábado camino a Puntarenas a la carrera Sol y Arena. Buena música en el camino (Aimee Mann, The Cure, Portishead) y un clima que no parecía componer. Sol a ratos, lluvia en otros y en general una brisa algo fría. Las horas pasaban y la presa nos estancaba lejos del punto de partida.

No había conocido a un corredor de carreras hasta hoy. Descubrir qué es lo que hace que correr se convierta en una pasión en vez de un estrés fue un acontecimiento. Sabía abstractamente que existía gente que gustaba de poner un pie frente al otro, y conocía a otros que lo hacían regularmente, pero más por obligación que porque realmente quisieran dedicarse a eso. Hoy conocí a alguien quien me habló con un brillo en los ojos del estado Zen de estar conectado con el camino, de las endorfinas que genera esa búsqueda de no ganarle a otros necesariamente, sino de ganarse a uno mismo. Me cambió el panorama.

Soy a veces melodramática. En aquellas épocas lejanas cuando tenía tele, si pasaba por un canal con carreras, lo dejaba. La maratón en las olimpiadas de Sidney quedó marcado en mi mente. Sintonicé el canal y escuché que estaba cerca la meta, y sólo por eso me quedé viendo. El haber participado a lo lejos de esos pocos segundos cuando el ganador entra al estadio fue muy poderoso. Primero está el estadio, todos pendientes de esa pantalla que les advierte que ya casi va llegando la primera. Todos están a la espectativa. La corredora va con un pie golpeando el suelo después del otro, concentrándose únicamente en el próximo paso que va a dar. Ese momento cuando entró al estadio y fue recibida con gritos, aplausos y palabras de aliento me conmovió. La corredora levantó la vista y en su rostro se vio reflejado por un instante tantos sentimientos y casi que se podía leer su pensamiento a través de sus ojos. Un impulso y una reserva milagrosa de energía le imprimió una vivacidad a sus pasos, un rebote a cada zancada que se la veía volar a través de la pista de atletismo. Dio la última vuelta escuchando su nombre ser vitoreado por las masas, rebotando en las paredes, un eco constante y energetizante. Y de pronto un grito colectivo de euforia cuando atravesó la cinta que quedó pegada a su pecho mientras daba esos últimos pasos de carrera antes de comenzar a caminar para enfriarse. Las lágrimas corrían y los mocos amenazaban salir a chorros por las fosas nasales. Era la representación del triunfo, de la llegada, del cumplimiento de metas y planes personales. No importaba el país de donde era, no importaba nada más que ella estaba ahí, de primera, y su triunfo marcaba el triunfo de todos y cada uno de los hombres y mujeres que se enfrentan a retos y tareas y salen victoriosos.

La de hoy fue a escala mucho más pequeña. Cuando llegué a la meta , ya habían llegado los primeros corredores: ellos fueron muchísimo más rápidos que el taxi en el que iba. Pero si pude ver la llegada de la primera mujer, y de todos los corredores que llegaron después, felices, emocionados, satisfechos. Me di cuenta que ganar la carrera no es el punto de correrla, sino que el sólo hecho de sobrepasar las propias marcas es suficiente para la satisfacción. El corredor compite consigo mismo, con sus límites, con su experiencia previa.

Recordé a los jóvenes del pueblito de Altamira, que subían y bajaban del Albergue de Valle Escondido en medio día. Un trayecto que a nosotros nos demoró unas 13 horas con mochilas al hombro, ellos podían hacerla en 6 horas, ida y vuelta, cargando cilindros de gas, sacos de arroz y frijoles y cualquier cantidad de alimentos y materiales. Ellos subían a paso apretado, y bajaban corriendo con los talones pegando contra la nuca. Subían y bajaban pendientes, cruzaban ríos, pasaban por troncos, todo con velocidad y pericia. Y quién sabe si ellos se daban cuenta de lo impresionante que era esa faena.

Pienso en mi amiga y en todos los otros corredores que hoy participaron. No puedo más que admirarlos. Le exigen a sus cuerpos lo máximo, y éste accede a la petición. Yo que no corro ni siquiera 100 metros sin que mi cara agarre interesantes tonos de rojo y mis pulmones griten y silben en protesta, siento que lo que hacen es casi que magia.

Felicidades a tod@s. Se merecen todos los triunfos del mundo.





20 abr. 2006

y ahora, que?

Terminar un buen libro es doloroso para mi. Quisiera que de pronto apareciera otro y otro y otro más, igual o mejor de buenos. Tendré la tarea de ir a investigar a ver si aparece en mi biblioteca algo novedoso que me deje tan satisfecha como el que acabo de cerrar.

Fui a buscar las memorias de Anaïs Nin, pero como es de esperar, no estaba en la librería. Es como buscar un disco clásico en un mall.. sólo tienen los "bestsellers" y lo más reciente, como para no gastar espacio en discos que ya no tengan ventas tan altas. La semana pasada pregunté por la banda sonora de Magnolia y para variar la respuesta fue "se acaban de llevar el último".

Quisiera tener libros como Everlasting Gobstoppers. Después me doy cuenta que en realidad, un libro que nunca terminara no sería tan divertido como se piensa. Hasta la historia sin fin tiene fin, según me han dicho. Todo lo bueno debe terminar, y ese sufrimiento pequeño de llegar a la última página y saber que la historia llega hasta ahí es lo que le da valor a todo lo que viene anteriormente. Una historia serial se va gastando, desvirtuando, se termina vendiendo al mejor postor.

El clásico caso de querer y pedir aquello que no nos conviene. Porque hay libros cuyas secuelas son maravillosas y se sostienen por cuenta propia como joyas literarias, pero hay otras segundas partes que sencillamente no valen siquiera como para pagar el papel. Sin embargo, un buen libro se puede leer y releer sin necesidad de más partes, cuando todos los hilos quedan amarrados, cuando la historia se termina de contar, o cuando requiere de nosotros ese ingrediente extra para su comprensión, de tal manera que cada vez que lo leemos cambia, ya que nosotros hemos también cambiado.

Creo que buscaré uno de Saramago... por ahí andan con la página marcada a medio viaje. O al rato termino el péndulo de foucault de una buena vez.

19 abr. 2006

necesidad

Necesito escribir. Es un impulso que me sobrecoje y no lo puedo evitar. Tengo mi agenda de bolsillo rayada, hojas de block con garabatos, planes, bosquejos de historias para contar. Mi mano ya no responde a los lapiceros ni lápices. El proceso de escribir a mano es tan lento, tan cansado y tedioso que renuncio rápidamente y quedo con las notas mentales de lo que voy a venir a sentarme a escribir.

Todavía no tengo computador asignado, así que la libertad de emplear ratos muertos en llenar pantallas de letras no la tengo. Ya para cuando llego a la casa tengo otras cosas por hacer, la motivación se me ha escapado y a decir verdad, el banquito del bar donde me siento a escribir estos postes es muy incómodo, pero es el lugar que está cerca del telefono y la toma electrica, así que me armo de paciencia y me acomodo en un círculo de madera de unos 30 cm de diámetro y bordes filosos.

Sin embargo, me gustaría ser capaz de escribir con tan facilidad sobre papel como lo hago con el teclado. Que las palabras fluyeran, que se juntaran y construyeran maravillosos mundos que podría habitar, entrar y cambiar como lo hago aquí. Pero mi letra deja mucho que desear. Son garabatos como zancudos aplastados sobre las páginas, son jeroglíficos. Declaro que es herencia familiar, al haber pasado varios minutos tratando de descifrar las cartas que me escribieron mis papás. Letra que parece ropa tendida sobre un alambre. Escribir algo en papel es escribirlo para dejarlo en el olvido. Ni siquiera yo soy capaz de comprender lo que puse sobre la hoja, mucho menos alguien ajeno a mis procesos mentales. Así que estoy limitada a escribir sobre la pantalla, con esas ansias que me dan de sentarme en cualquier esquina a documentar lo que veo, lo que siento, lo que observo. Y me trato de forzar a escribir en tinta, y no consigo que fluya tan rápido como mis ideas.

Tengo que aprender a trabajar con esas limitantes. Buscar formas para expresar por escrito lo que por la boca no sé decir.

Alguien tiene un libro de caligrafía por ahí que me preste?

le passage

Estoy escuchando uno de los CDs que compró mi hermana en París (decidimos que conseguir un bebé y pagar el flete en cigüeña salía muy caro). Es pop francés, que por algún motivo si lo tolero bastante bien, y de hecho me gusta. Será porque es fácil de escuchar, se digiere suavemente y la letra cursi y romanticona en francés como que adquiere más profundidad.

Igual que en USA, allá también hacen concursos de canto televisados, y la muchacha afortunada fue Jenifer. Vimos un videillo de ella en la tele y quedamos enamoradas del ritmillo y de la guapura de la susodicha, y zácatelas, mi hermana apuntó el nombre de la cantante, el nombre del CD y cuando fuimos a la tienda de discos lo buscó y lo compró.

Yo no tengo esa actitud tan liberada al comprar CDs. De hecho, los únicos que compro son los que venden a la salida de los pocos conciertos a los que asisto, usualmente artistas costarricenses. Digo... si voy a pagar, mejor que la mayor cantidad de plata llegue a las manos de los artistas, y no a engrosar las arcas de las tiendas disqueras que casi que los ponen por puro compromiso en los estantes.

Envidio un poco esa habilidad de mi hermana de mandarse al agua y conseguir discos o libros basándose en una corazonada o un instinto que yo carezco. De hecho, ayer fui a buscarle un disco a mi hermana, un regalo de cumpleaños, y de paso comprarme uno a mi misma, ya que también estoy de natalicio. Pero decidí más bien regalarle el maravilloso bolso que tejí con mis manos y que quedó guapísimo. Hasta le pulí y enceré las asas de madera para que quedara bonito. Ojalá le guste.

Mis cumpleaños usualmente pasan sin pena ni gloria, y así me gusta. Los últimos 3 años los he pasado en silencio absoluto. No le digo a nadie que voy a cumplir años y es como un día cualquiera. En el trabajo nadie se entera, mis amigos me llaman por teléfono o me dejan mensajes, intercambio regalos con mi hermana o le doy un pagaré por un regalo a futuro y listo. Pasamos a otra cosa.

Ahora escucho a Jenifer con su "le passage" y me pongo a pensar el lo que me ha traido este año pasado, y es un poco decepcionante la inabilidad de apreciar los cambios. Todos son tan frescos y estoy en medio de ellos... no hay objetividad ni claridad para ver donde estaba y donde estoy.

Feliz cumpleaños a mi, pour le passage a l'age adulte. Ya llevo un tercio de mi vida, de algo tendrá que valer.

17 abr. 2006

Huis Clos

Escucho sus gritos a través de las ventanas traseras. Nuevamente una discusión, comienzan a alzar las voces, el timbre de ella estridente y agudo, el de él burlón y grotesco, imitándola para enfurecerla más. Entonces deciden cerrar la ventana y ya sólo escucho murmullos.



Soy observadora de este circo que lleva ya casi 10 años. Es como tener solo piezas de un rompecabezas, como escuchar chismes a medias. Porque indudablemente una pareja cuando está feliz no hace mucho ruido y burumbún (excepto cuando estaban juntos en el baño, pero eso es otra historia), pero cuando están tristes o molestos todo el vecindario se entera. A veces, uno se entera de cosas sin querer. Uno ve algo en un mal momento, llega temprano a casa y se topa con una mujer de dudosa reputación saliendo de la casa a las 3 am, escucha conversaciones que tienen a viva voz por celular mientras pasan por la puerta de uno.

Una persona decente y con sentido de la propiedad no confesaría ser una fisgona... pero no puedo dejar de interesarme por las historias que se desarrollan en este edificio, me siento como los habitantes del apartamento de "Háblame como la lluvia" de Williams. Material rico para un libro de cuentos.

Me siento en las gradas de mi casa y veo pasar a los vecinos. Recuerdo al señor que vivió en frente por una época, que llegaba a pedirnos azúcar o huevos y a conversar con mi hermana un ratillo del clima, del costo de la vida, de Costa Rica. De pronto un día tocaron a la puerta y dijeron que el señor había fallecido de una enfermedad terminal, y que le había heredado a mi hermana las plantas de la casa. Los señores de dudosa ocupación que alquilaron el que está diagonal y pintaron todo el interior de la casa de negro, y que después supimos que se fueron sin pagar y estaban subarrendando. El mariguano cincuentón que apestaba todo el edificio escandalizando los vecinos. La lesbiana de la culebra. La chica hermafrodita. La mujer adúltera. La madre adolescente. La gringa invisible, "beto y enrique".

Así como tengo mentalmente catalogados a todos los inquilinos que he visto pasar por los portones, deberán tener este apartamento fichado. Porque lo que uno hace disimuladamente a veces no lo es tanto. Las muchachas que siempre tenían hombres metidos en la casa cuando los papás no estaban, las de los gatos, la que se sienta en la ventana a fumar monte, a la que pasan a recoger y dejar en toda una variedad de carros. Las que arman fiestas con homosexuales, drogas y alcohol. La fumadora compulsiva, la pareja lesbiana, las que tejen los sábados en la noche y se quedan en casa, las que no tienen tele. Las asesinas de plantas.

La cantidad de supuestos que uno da de las personas, las inferencias e interferencias. Vivo en este edificio y veo solo un lado de las personas, el que es más facil ver. El externo. No me interesa preguntarles como están sus familias, si se arreglaron con la pareja, si quieren tomarse un café. Tampoco me interesaría que me llegaran a preguntar esas cosas a mi. Entonces mejor quedamos así, siendo un misterio los unos para los otros, siendo aquello que hace que las conversaciones alrededor de las mesas del comedor sean más interesantes para los otros.


16 abr. 2006

El Jardinero Constante

Si la colección de películas que vi este fin de semana estuvieran compitiendo, ya tendría una ganadora. El Jardinero Constante (The Constant Gardener) fue de esas películas de último momento que se escogen para llenar las horas de ocio. Había escuchado que era interesante pero de ahí nada más. Sé que estuvo en la sala garbo y pasó desapercibida, y al llegar al video y ver esa caja, decidí escogerla sin siquiera leer la parte de atrás del video.

Me acomodé con el bolso a medio tejer por un lado, la narguila cargada de tabaco con sabor a fresa y una cerveza en la mesa frente a mi y puse el video. Dos horas después me he levantado con la completa satisfacción de haber visto una película muy bien hecha.

El tagline según IMDB es: Amor, a cualquier precio. Un desperdicio de tagline si me preguntan a mi. Tanto, que parece a propósito para que la gente no fuera a verla al cine.

Ésta es una película buena a la que creo que le faltó buen marketing. Puña. "El Jardinero Constante"... quién quiere ir a ver películas de horticulturistas? sobre todo si es un agrónomo con una pistola en mano... me hace creer que va a ser una película como One Hour Photo sobre un compilla con un brete corriente que se vuelve psycho como dicen ahí "por amor".

MUY diferente de lo que me senté a ver. La historia es sacada de un libro de John deCarré, un autor de esos que no me interesa leer aunque sean bestsellers y escriban como el papá de los tomates en su género, igual que me brinco los libros de Dean Koontz y los de John Grisham que me decepcionó después de The Client. Ahora creo que voy a tener que investigar más de cerca al Sr. a ver si acaso le entro a alguna otra cosa que haya escrito. A grosso modo, la trama de la película consiste en que asesinan a la esposa de un diplomático, y tras su muerte, el viudo descubre que ella le estaba guardando varios secretos, y se pone a investigar, descubriendo intrigas, corporaciones multinacionales y corrupción a gran escala.

La banda sonora utiliza ritmos africanos que ya de por si me dejan fascinada, y la historia está muy bien hilada y desarrollada. Actuaciones convincentes que no dependen de esas escenas de "vean como lloro, sí que soy buen actor". Y cierra con broche de oro. Un final que se distancia de los típicos finales a la gringa. Si no la han visto, alquílenla y disfrútenla.

Cotidiano

Hoy fue un día provechoso a final de cuentas. Fui a almorzar y de compras al centro de San José, pasé al mall y alquilé películas, compré una blusa para el trabajo y tomé cerveza, comí papitas y vi películas. Nada mal, nada mal.

Qué maratónica de películas. Cuatro en una tarde. Vi Flores Rotas, Las Horas, Les Choristes y Sideways, y paralelo tejí un bolso. Eso después de haber visto ayer Truman Capote y Rent (oiga Sardina Albina, ya está en alquileres!), El efecto mariposa, Mrs. Henderson Presents, Dear Frankie y la ya mencionada Casanova.

Mis amigas se fueron hoy al mediodía de regreso a Monteverde, y quedé en la casa sola. Una casa que he dejado ponerse como un chiquero debido a visitas, reuniones y sinceramente, desatención. Mañana es el día. Ya no tengo más películas para ver (bueno, tal vez dos), y tengo muchas largas horas para llenar. El problema de tejer compulsivamente es que las manos se arratonan, entonces tengo que balancearlo con otras actividades: mañana haré oficio. Lavaré baños, ordenaré, aspiraré los sillones, barreré, lavaré ropa y sábanas, organizaré el chiquero que tengo por cuarto y en la de menos y me da tiempo para coser unos bolsos en la máquina.

La semana pasada cosí una cartera negra con rosado. Me quedó como la quería y me ha hecho sentir muy satisfecha con mis habilidades de costura. Los defectos que saltaban a la vista el primer día han ido desapareciendo de mi mente, y ahora lo que veo es lo espaciosa que es a pesar de no ser grande, las terminaciones que me quedaron de lo más profesionales, y el forro de mariposas que me hace feliz.

He estado nuevamente traveseando con wordpress a ver si migró el blog a mi propia página. Un amigo me había instalado el Wordpress y había organizado todo el asunto para hacermelo fácil de usar, pero ahora encuentro que al haberme saltado esos pasos por pura pereza, ahora me cuesta mucho más hacer cualquier cosa. Entonces estoy tratando de comenzar desde cero, entendiendo cómo se hace y cómo funciona y los porqués, necesito tener toda la información para sentirme capaz de resolver problemas a futuro. Es todo un proceso de aprendizaje. También es la primera vez que estoy siguiendo un patrón de crochet. Ya habiendo seguido un sencillo patrón repetitivo (de cada 43 filas) en tejido con dos agujas, me sentí preparada para enfrentarme a un jeroglífico de ganchillo y con algunos errores aquí y allá, ya tengo el cuerpo de mi carterita. El patrón es de un libro que me trajeron de regalo, y ya tengo el segundo proyecto en la mira: unas pantuflas de conejo para estas noches frías en las que me da pereza andar con medias. Yo sí que podría estar por toda la casa con los pies enfundados en coquetos conejos como las pantuflas de las caricaturas.

15 abr. 2006

Insomnio

Son las dos de la mañana y aquí estoy. Por más ocupado que esté mi día los momentos de soledad llegas y me atacas y me pongo a llorar. Dormir es una ilusión porque para lograrlo debo pasar por el horrible momento de quietud con mis pensamientos y regresas a mi mente y tengo que esconderme entre las cobijas para guardar la compostura y que la tristeza no arranque un sollozo de mi garganta que el eco me devuelva amplificado.

No puedo seguir en cama, donde antes guardaba ese momento de pensar en tí como algo precioso y valioso. No voy a conseguir dormirme, mis hombros están hechos un nudo y hace un frío de perros que por más que me envuelva en frazadas y edredones no logro disipar. Me levanto, me pongo unas tenis y un sweater, agarro mis cigarros y salgo a fumar. Necesito aire, necesito un lugar que no me recuerde a ti. Me siento en las gradas y fumo cigarrillo tras otro. Afuera también hace frío y el viento seca mi cara. Espero a que se pase este mal momento, a que de pronto me entre el sueño y pueda ir a recostarme y pasar de despierta a dormida en segundos y no sentir esa horrible transición. Pero estoy en las horas de hule. Las horas que pasan lentamente y no se acaban. Espero que pueda cansarme e ir a dormir y que la almohada se haya secado.

Me haces falta. Qué más puedo decir.

14 abr. 2006

perezeando

Mi miedo de no tener nada para hacer durante el fin de semana largo resultó infundado. Ayer llegaron mis amigas de monteverde, que adelantaron su regreso por un par de días y se están quedando conmigo. El programa para el fin de semana fue cena en Don Wang ayer (han perdido el toque con el Dim Sum, lamentablemente), y nos sentamos a ver Dear Frankie. Linda película, y si no fuera una chica amargada podría haber disfrutado más el final. En mi modo Scrooge, apenas estuvo "bien".

Hoy sonó la alarma de mi hermana a las 4am. Tuve que saltar de la cama, ir corriendo a apagarla para no despertar a las visitas. Irónicamente, ellas seguían plácidamente roncando mientras yo regresé a la cama a tratar de volver a quedarme dormida. Di vueltas y traté de quitarme de la mente los restos de los sueños anteriores, sueños que me generaban ansiedad. Tonta ansiedad, causada por un sweater que no aparecía, mi sweater favorito, un color que me hace feliz y me hace sentir bonita, perdido en algún rincón. Mi bufanda también la perdí, una bufanda exitosa que tejí con lana rescatada de un chal horroroso. Caliente, lana de oveja natural, azul.... ojalá algún indigente la esté usando para abrigarse. Finalmente logré olvidarme un segundo de las pérdidas físicas que me preocupan por su simbolismo, y seguí durmiendo hasta las 9am. Desayuno, busqueda de sweater que resultó en un éxito rotundo porque lo encontré, y "El Efecto Mariposa" después de desayunar. Como dijo una de mis amigas. Valió la pena verla pero no lo volvería a hacer.

Ahora mientras ellas se bañan, yo escribo y planeo el resto del día. Pensabamos en un picnic, pero parece que ya va a comenzar a llover... se me olvida que en época lluviosa hay que aprovechar las mañanas, porque nadie garantiza las tardes. Dar una vuelta por el mall desierto y otras dos películas que quedan para ver. Tejer. Coser un bolso que me encargó una amiga, terminar el mío que está en proceso. Limpiar la casa. Cosas para hacer que no logran emocionarme. Pero ahora es tiempo de ir a bañarme... la maravilla de los feriados, que nos dan derecho de bañarnos después del mediodía.



12 abr. 2006

Casanova

Para ser una película sobre pecado, seducción y sexo, tiene muy poco de las tres y nada de interesante.

Así me pareció Casanova. Tan tediosa y aburrida que ni siquiera llegué a ver el final. Que me levantaba a ir a agarrar más fresco en vez de pedir que pusieran pausa. Tal vez pensé que sería más una historia sobre Casanova, no la anécdota de una más de sus aventuras. Actuaciones sosas, personajes inverosímiles y caricaturizados, se le da demasiada importancia a una historia que no trasciende. Me incomodó ver a Venecia tan Hollywoodense... Todas las calles limpias, la gente impecable, los mercados como caricatura. Creo que en caricatura hubiera sido más interesante la película, de hecho.

Soy yo la única amargada? O hay más gente que pensó que era una rotunda porquería?

11 abr. 2006

Horosco-qué?

La razón por la que no hay que darle fe ni mucho crédito a los horóscopos: este fue el mío para esta semana que acaba de pasar:

Monday's a splendid day for you to follow a romantic impulse -- ask out a new prospect, maybe, or spring for something special for your honey if you've got one. For best results, keep communication short and sweet now. If you've got something to talk in more depth about in the love department, do so on Tuesday or Wednesday. Don't hold back (not that that's very likely!). Romance roars from Thursday all the way through Saturday -- these are super date nights, especially if you activate your sense of adventure. A regular old Sunday gives you a chance to catch your breath!

Right on, buddy.

Creo que este debe ser el que le corresponde a mi hermana.

cuales vacaciones?

Regalos insospechados llegan. El jueves y lunes tengo que trabajar, así que mi preocupación con tener que pasar una muy emocionante semana santa con la única compañía de mis gatos es aplazada para otra ocasión.


Semana Santa es de esas fechas que me ofuscan de sobremanera. Que un país se congele porque se celebra una festividad religiosa es inadmisible. No hay buses, no hay comercio, no hay expendio de licor pero aumenta la cantidad de licor ingerido. Serán días de caminar para el trabajo tratando de encontrar buses que no hayan decidido darse vacaciones, de escuchar el eco de los pasos en las calles vacías... nada de eso importaría si uno pudiera aprovechar para salir de paseo, para irse de viaje. Como pareciera ser el caso de todo el resto del mundo.

A diferencia de otras semanas santas, esta vez todos mis amigos han partido para diferentes lugares con sus respectivas parejas, y el clan que nos reuníamos a realizar fiestas de togas, tomatingas y paseos domingueros comehuevos está desbandado. Entonces me he preparado. Alquilé 6 películas (ya vi una) que me rendirán de aquí al viernes si tengo suerte. Tal vez necesite alquilar otras dos más, y compré agujas para la máquina de coser. Tengo lana y el proyecto de los 100 bolsitos. Tengo un par de libros que no he leído, tengo una casa que podría limpiar hardcore, y de paso ver si encuentro un sweater adorado que está perdido en algún lugar del mundo: guardo la esperanza que esté en la casa. Con todo y todo pienso que estaré lo suficientemente ocupada.

El tiempo se hace más manejable porque ahora parece que no viajo el lunes próximo sino la semana que sigue. Y tal vez soy una geek, pero el hecho de ir a trabajar a otro lado me llama mucho la atención. Sé que no me voy a ir de fiesta, sé que no voy a turistear, pero igual es una experiencia que voy a disfrutar por lo novedosa y porque estaré en un proceso de asimilar muchísima información nueva. Aprender siempre me ha fascinado.

Nuevamente, muchas gracias por preocuparse y por dejarme mensajes positivos. La iteración ayuda a superar muchas barreras.


Defense de changer

Como el judío errante me han tenido vagando de oficina en oficina, con expectativas tan altas que pesan sobre mi y muy poco tiempo para lograr los resultados. Una semana. Tengo una semana para que todos los papeles y documentos estén listos para viajar. Una semana para aprender lo que a otros les tomó meses. Una semana y estaré en un avión rumbo al norte para el primer viaje de trabajo de mi vida.



Hoy estuve de malas pulgas todo el día. Apenas comprensible. Creo que apenas hasta ayer me di cuenta de lo mucho que me desestabiliza el cambio cuando es algo que no controlo. Y de pronto me dio por pensar si fue la opción correcta cambiar de trabajo, si escogí bien el lugar, si no hubiera sido mejor quedarme ahí donde estaba comiendo mierda pero con buena paga. Porque entonces solo tendría que lidiar con UN cambio a la vez. Maldecí todo el camino de regresa de Heredia a San José porque ahora tengo que viajar muchísimo más y por menos dinero, porque los buses son un asco, porque no tengo amigos ni conocidos en el trabajo, porque me siento sola y como una arrimada a la hora del almuerzo donde las conversaciones se dan y no tengo nada que decir.

Sé que simplemente es un reflejo de la incertidumbre. Siento demasiada inseguridad. Lo de ayer ha sido un gran golpe a mi autoestima. Creí que era inteligente, que tenía habilidades para resolver conflictos y problemas, que podía recolectar evidencia y tenía capacidad para llegar a conclusiones y resulta que no. Que lo importante me agarra de sorpresa, que soy totalmente cuadrada y ciega. Y dudo de si será sólo en lo personal o también se verá reflejado en mi vida profesional. Si estaré tomando todas las decisiones incorrectas, si mi criterio estará falseado. Si escojo personas que resultan no ser las indicadas, si será lo mismo con el trabajo, con mi decisión de pasarme de casa o no. Al sentarme a meditar decisiones pasadas, entonces me da miedo que me de por compensar en un futuro. Y que más bien, empujada por el estrés, tome decisiones que sí estén totalmente desfasadas. Entonces estoy midiendo cada paso que dí y cada paso que voy a dar y es bastante paralizante.

Ayer vi una buena película: Eternal Sunshine of the Spotless Mind. Recomendada y pues sentí que sería momento perfecto para verla. Me quedó como anillo al dedo. La disfruté tanto! Original, diferente, entretenida, que me hizo recapacitar de muchas cosas y la verdad que creo que no me gustaría borrar a nadie de mi vida. Sería imposible desligarme de todo lo que me recuerde a la persona, porque cuando estoy con alguien es como que todo está relacionado. Por otra parte, me encantó la idea de tener que recordar todo para poder olvidar. Y tras eso, la posibilidad de recomenzar y redescubrir lo que hizo que uno se enamorara en el primer lugar.

Mis sueños no colaboraron. Ojos cafés apareció y me terminó de una manera diferente. Recordé en el sueño que tengo todavía las llaves del apartamento. Las había quitado de mi llavero hacía una semana y quedaron acá colgadas. Junto a ellas están copias de llaves que abren puertas que no reconozco, llaves con candados pegados, las llaves de maletas que nunca llevo para viajes y las llaves de mi apartamento viejo en Monteverde. Otra cosa más para devolver, junto con un par de libros. Como fue el último sueño de la noche, desperté con él dándome vueltas por la cabeza, y en el baño hice el esfuerzo de bloquearlo, y ya para cuando estaba en el trabajo solo recordaba lo que había pasado, pero ya no el cómo. Suficiente tengo con tener una versión grabada en la cabeza.

Así que sigo pa´lante. Gracias por todos sus mensajes, me hicieron recordar que todo mundo pasa por lo mismo en algún momento. Como la canción de Eternal Sunshine: Everybody's gotta learn sometime.... Hoy me siento mejor que ayer y probablemente mañana sea mejor que hoy. Y aunque sea de a poquitos, sé que estas cosas son de las que se curan con el tiempo. Me tocará esperar.




9 abr. 2006

Living cliché

Estoy aca sentada en el desayunador de mi casa, viendo como se desata una tormenta. Las gotas son grandes, como no las veía desde hacía muchos meses. Caen con fuerza y rebotan de los techos, generando una niebla al ras del techo, compuesta de miles de gotitas que se quiebran al estrellarse contra el techo. Un rayo cae cerca y lo veo partir el cielo, el trueno le sigue poco tiempo después.


El clima hace eco a mi estado de ánimo. Este es un breakup post... si les estorba, les parece superficial, inútil y poco interesante o prefieren no enterarse, simplemente no lo lean.

No hay buena manera de terminar una relación. Y aunque me lo sospechaba y lo ví venir, no deja de doler. Los ojos los tengo hinchados y rojos... pasé mucho rato aguantando las lágrimas, y en el momento que me sentí en libertad de dejarlas caer, lo hicieron con tanta fuerza como la lluvia al otro lado del vidrio. Mi hermana trató de consolarme, pero tanto ella como yo sabemos que no hay nada que me pueda decir que ayude. Me sirvió un chocolate caliente, me abrazó y se aguantó mi silencio. Tampoco tengo mucho que contar. Lo usual: it's not you, it's me.

Debo dejar de pensar en el karma, en los agüizotes, en qué hice para merecerme esto. No hay explicaciones para algunas cosas. Ya no me quieren. Anda buscando soledad. Qué argumentos saca uno para defenderse de un "ya no me interesa que estés en mi vida?"

Y qué se le va a hacer. No sólo lidiar con el fin de la relación sino la pérdida de la amistad. Despedirse de las confidencias, de las conversaciones eternas, de las carcajadas entre las cobijas, de las rutinas que hacían mi vida más feliz... porque esa felicidad no fue suficiente, ni siquiera el recuerdo de esa felicidad bastó para darnos un chance.

Tal vez de ahí vienen los votos para los recién casados: "for better or for worse". No tanto porque uno se vaya a ir cuando la situación se pone difícil sino para que no lo saquen a uno del panorama cuando la vida se torna gris. El noviazgo duró lo que duró el año, lo suficiente para sentirme segura de que me correspondían y me querían y resulta que nada de eso valió porque ya no es así.

Traté de mentalizarme que no dolería. Me preparé para lo peor. Escribí postes que nunca subí, hablé con amigos, pedí opiniones, actué como que lo estaba tomando todo con calma, madurez, con estoicismo. Y no sirvió de ni mierda. Ya no me importa ponerme dramática y cursi y actuar como una adolescente.... porque así siento las cosas y no tengo nada para perder. Y necesito encontrar razones y algo que me sirva para aprender a no repetir esta situación en el futuro. Mi egocentrismo, mi necesidad de tener estabilidad, mi búsqueda de planes a futuro, de sentir un mínimo de control sobre lo que sucede en mi vida han resultado elegidas. Necesito estar en control, sentir que puedo hacer algo para que no vuelva a suceder, para no meter las patas, y la explicación de "asunto fuera de mis manos" no me convence, no me da alivio ni me tranquiliza, porque entonces en realida no hay nada que pueda hacer, y la próxima vez que me enamore esto sucederá nuevamente y así sucesivamente y no podré hacer nada para evitarlo o preverlo. Tengo ganas de gritar que es injusto, de reclamar porque esto siempre me sucede a mí de la misma manera. Tengo las marcas de mis uñas en el dorso de mis manos, un tic nervioso que creía haber eliminado hace años y que regresó con venganza hoy. Y por más extremista y ridículo que pueda ser, siento como que tengo un gran hueco en mi interior... que antes estaba lleno de felicidad y fé en cosas buenas por venir y ahora no sé con qué llenarlo. Veo las cosas que me daban alegría y tranquilidad y me traen recuerdos. En el pasado eliminaba todas esas cosas y las cambiaba por otras libres de carga emocional, pero demasiado de mi vida ahora está entrelazada y no quiero renunciar a ellas.

No sé cómo manejarlo. Sé que no lo estoy haciendo bien, que debería aceptar que no fue nada personal y listo, dejarlo ir, pero no puedo. Que nada gano buscando explicaciones donde no hay, y que lo peor que puedo hacer es engañarme pensando que ya se le pasará y que no todo está perdido. Me siento tan cliché.


Es todo tan defintivo, tan triste. Y lo que me quedó es el recuerdo y un libro que no quiero abrir porque sabe a premio de consolación.

7 abr. 2006

drunkie

Comenzaré aclarando que no estoy borracha. Dos cervezas, por más que uno tenga el estómago vacío, no son suficientes para elevar el alcohol en la sangre como para que me sienta tan desubicada por un lado, y tan satisfecha por el otro. Debe ser algo más...


Voy rumbo a mi casa y decido hacer una llamada. De pronto estoy en el centro de San José, en una esquina esperando a encontrarme con una persona. Sin planearlo, ya somos 4 personas en la mesa, y yo soy la que los conoce a todos. La conversa baja muchísimo mejor con cerveza, y ese es el lubricante que usamos para no secarnos la garganta. El bar Morazán tiene un buen ambiente. Se puede conversar, comer, tomar y escuchar música en una rocola. Qué más se le puede pedir a un lugar? Terminé la noche en una mesa con 5 personas totalmente distintas a las iniciales, en un relevo de amigos que me mantuvo entretenida... se iba uno, llegaban dos. Se iba una llegaban 3. El grupo había hecho una metamorfosis y cuando fueron las 12 estaba con mis amigos: los flavianos. Esos amigos que están ahí incondicionalmente, que aparecen en mi vida en los momentos más felices y los más tristes, que mantenemos una relación donde no es necesaria la constante atención. Cada cierto tiempo nos da una racha de salir y pasear y pachanguear juntos y para cuando pasa la temporada social, nos quedan los recuerdos para retomar nuestra otra vida y aguantar hasta la siguiente tanda de eventos. Son mi familia optativa. La que he armado con los años. Son a los que veo llegar a sus fechas de aniversario con personas valiosísimas y por los que me alegro y celebro los triunfos en su compañía. Son los que no tienen miedo de jalarme las orejas si me ven metiendo las patas o siendo particularmente terca. Las que pueden ser totalmente honestas conmigo y ayudarme a enfrentar mis defectos, y ayudarme a ser mejor persona. Y creo que el haber pasado tanto tiempo sin ellos me hace valorarlos muchísimo más cuando nos reencontramos.

chiquis, si leen esto, sepan que los quiero demasiado. Gracias por ser ese oído comprensivo y portadores de abrazos imprescindibles.

Hic. Salud.

5 abr. 2006

la pata de conejo en una mano y el trébol en otra

Es extraño que no haya llamado a mi familia a contarles del nuevo trabajo. Debería. Sin embargo, siento como que es un lindo secreto para cuidar por un momento y no compartir con nadie. Solo en el blog y muy poca otra gente sabe que cambié de empleo. Me gusta así.

Con el poste de ayer me puse a recordar un montón de agüizotes y supersticiones de las que soy víctima. Contar buenas noticias a los cuatro vientos, o hablar de romances que todavía no se concretan es equivalente a llamar a las 7 plagas para que caigan sobre mi. Tampoco me permito soñar despierta con situaciones deseadas... como si las gastara o si el solo imaginarlas las sacara de la competencia y la posibilidad de realizarse. Entonces evito imaginar noches brillantes con declaraciones amorosas porque siento que si las imagino ya no pasarán. Si planeo con muchas ganas algo, no sucederá. Sobre todo si es algo que está fuera de mis manos. Sé que me pierdo de gran parte del encanto de ser humano: la imaginación es libre y gratuita, y nadie más se tiene que enterar. Y entonces queda mucha imaginación para usar en otras cosas: escribir, pensar en soluciones, darle vueltas a las mil justificaciones que tendría alguien para haberme tratado de una manera cortante y fría, imaginarme las vidas de decenas de extraños que se cruzan en mi camino. Pero no uso mi imaginación para soñar en mi futuro ni para proyectarme.

De hecho, lo último que recuerdo haber soñado y pedido y rogado para que sucediera, y que me imaginaba fervientemente todas las noches fue a los 7 años. En esa época me dio por terminar mis oraciones pidiendole al niño Jesús por mi papá, mi mamá, mis hermanos y todos los que yo amo, amén, para después incluir las postdatas de "que no estalle ningún volcán, que no hubiera terremoto, derrumbes, que no estallaran bombas esa noche, y si estallaban que no fuera por mi casa y si no se podía salvar mi casa que por lo menos no muriera nadie conocido y después pedía si "por favor podía tener un bebé este o el próximo año". Puede que nunca se haya ido mi casa en un respiradero, que un volcán no derramó lava ardiente sobre mis osos de peluche y que mi casa resistió muchos años de terrorismo pero lo que recuerdo es que nunca tuve el bebé. Pero cómo lo pedí!

También por esa época tenía un sueño recurrente en el que volaba alrededor de mi cuarto. En una obra de mi escuela había un momento en que Aurora de La Bella Durmiente exclamaba que "They say that when you dream something more than once it´s sure to be true, and I´ve dreamt it sooooo many times". Entonces yo suponía que en algún momento yo podría volar por mi cuarto como en mi sueño. De por si, lo soñaba casi que todas las noches, y era muy vívido. Llegué a pensar que en realidad yo sabía y podía volar, solamente que no lo hacía despierta, pero mi cuerpo seguramente se acordaría si no fuera porque uno le da miedo.

Años después leí The Hitchhikers Guide to the Galaxy y me di cuenta que no era yo la única que había llegado a esa conclusión cuando Trillian y Arthur aprenden a volar simplemente distrayéndose y olvidándose de chocar contra el suelo.

Puede que haya sido por esos sueños y pensamientos frustrados que ahora dejé de pensar en cosas buenas para mi, igual que dejé de rezar porque no muriera gente o porque se acabara el hambre en el mundo. Me di cuenta que era un poco inútil, y tal vez conecté que haber querido hacerlo con tantas ganas hizo que Dios me castigara o me limitara mis chances. Será un trauma infantil? Será que me desilusioné muchas veces y que demasiados sueños nunca se materializaron por más que lo deseé? No lo sé, pero tal vez debería desafiar esos pensamientos y darme el lujo de soñar. Trataré hoy. A ver si me mentalizo un futuro más feliz.





4 abr. 2006

Filoso Fía

El nuevo trabajo va espectacularmente. Es mi segundo día y me encanta. Me gusta el lugar, mis supervisores, el sistema, el manejo de la empresa, mis tareas a realizar, los proyectos, los planes a futuro. La posición que tengo me encanta y pienso en este cambio como de lo mejor que me ha pasado laboralmente en toda mi vida. Pero todo trae su costo.

Alguien tiene 9 monedas, y hay que repartirlas en 3 montoncitos. Si repartimos equitativamente las monedas, nadie se hace rico y cada quien se lleva 3. Entonces en cáda area, estaremos mediocremente. Para que alguien se enriquezca, los otros tendrán que recibir mucho menos, pero entonces sólo hay una persona beneficiada, y nuestra meta es beneficiar a la mayor cantidad de personas posibles. Sólo se pueden tener 2 de 3. Dejar a cada quien con 3 en su guacal representa que todos están insatisfechos, pero parejos. Algo así sucede con mi vida.

El triángulo Tiempo Dinero Calidad se puede entender como esta analogía. Puedes balancearlo, y obtendrás un producto de mediana calidad a un precio razonable y en un tiempo prudente. Sin embargo, si querés tener algo muy barato y rápido, la calidad se compromete. Puedes tener algo de calidad rápidamente, pero sale caro, y si buscas calidad y bajo costo, vas a durar siglos haciéndolo.

Creo que mi vida se mueve en parámetros similares. Imaginémonos que hay una tríadad entre Trabajo-Salud Emocional-Salud física. Cuando estuve en lo más alto emocionalmente, sufrió mi salud física y el trabajo. Después tuve mejor salud y emocionalmente también estaba bien, pero el trabajo se fue en picada. Hubo un momento en que mi salud estaba de lo mas bien, pero emocionalmente y laboralmente sufrí. Ahora que laboralmente no podría estar mejor, creo que solo puedo hacerme la tonta con respecto a los otros dos campos. Reviso los guacalitos y veo que en el de trabajo hay más monedas, pero sinceramente, tengo miedo de revisar y contar exactamente cómo estoy de cuentas en lo emocional y la salud. Sobre todo porque ni siquiera estornudo.





Primer día

Primer día del kinder, primer día de la escuela, primer día en un trabajo nuevo. Demasiadas cosas que se cruzan por la cabeza y esa impaciencia para saber si todo va a salir bien o si lo vamos a odiar. Creo que hay ciertas cosas que definitivamente uno no pierde por más que crezca.



Salgo con la lonchera agarrada en una mano sudorosa y con los nudillos blancos de apretar con tanta fuerza la manijita. El uniforme incómodo de nuevo y la camisa de poliester rasposa y tiesa contra la piel. El ruedo de la enagua que nunca es el que está de moda o el que se ve bien, sino el permitido por los reglamentos de las escuelas para conservar el decoro de sus jóvenes estudiantas. La mochila a la espalda con espacio para todos los cuadernos y con regalitos para mis compañeros a los que no vi durante las vacaciones. Tengo nervios y ganas de orinar, pero ahorita pasa el bus. Tendré que aguantar. Bostezo y parpadeo para terminar de aclarar mi mente, y me paro en una pierna para rascarmela con el zapato.

La noche anterior sin dormir, dando vueltas en la cama, la almohada caliente en cualquiera de sus esquinas y por ambos lados. Quitarme la sábana de encima, volvérmela a poner. Jalar el cuello de la piyama sabiendo que mi mamá me va a regañar por que la voy a dejar toda estirada. Las cortinas quietas, como muertas, rehusando agarrar el más mínimo impulso de las brisas nocturnas que parecieran haberse ido de paseo. El plic plic de la gota que retumba en la oscuridad e irrumpe en el silencio que pareciera aumentar todos los sonidos hasta hacerlos ensordecedores. Escucho al perro refunfuñando en sus sueños mientras se acomoda en su camita perruna, mis papás roncan en el cuarto al fondo del pasillo y la respiración pausada de mi hermana hace más obvia mi falta de sueño. Tengo sed pero no quiero levantarme, a estas horas cosas terribles suceden a las niñas que saltan de sus camas sin poder dormir. Miro los bordes alrededor de los peluches y trato de bloquear la imagen que siempre me trae la oscuridad con sus sombras, y la idea que tengo de miles de ratas que se escabullen por entre ellos y siguen sus siluetas. Sé que son mis ojos engañándome en la osucridad, sé que no hay ratas, que las ratas son grandes y no podrían aparecer de buenas a primeras en esas repisas, y que aunque lo pudieran hacer, el pelo de la barbie no soportaría su peso como para que puedan estar ahí sentadas sobre la cola. Miro a la sillita al pie de la cama y veo que está ahí mi uniforme planchado y listo para ponérmelo después del baño. Necesito dormir y descansar porque mañana voy a primer grado, y ya soy una niña grande que usa uniforme. Pienso en mi lonchera rosada de la barbie y en cómo se abre como si fuera un cofre del tesoro. Me gusta la lonchera, aunque Barbie no me encanta... pero sé que a las niñas normalmente les gustan las barbies, y quiero que a mis compañeras les guste mi lonchera, y por qué no, que tal vez hasta les de un poco de envidia. Los zapatos están embetunados, y hago nota mental de lavarme muy bien las manos en la mañana para que no les queden rastros de betún debajo de las uñas. Pienso que me peinaré sola, que me haré un par de colas. Pero no demasiado talladas, esas duelen. Pienso en cuál aula me tocará, si estaré con alguna amiga conocida. Espero que sí, y que me toque una profesora que sea muchísimo más linda que la de mi hermana. De pronto ya no puedo seguir pensando más cosas y mis ojos se cierran y vuelvo a dormir.

2 abr. 2006

Turrialba

Me gusta la ciudad, pero de pronto salgo a visitar pueblos remotos y pienso que no seria tan terrible regresar a ese ambiente de vivir en las zonas rurales. Aire fresco, comunidad, comprar el diario directamente de los productores. Un ritmo de vida mucho mas lento donde todos conocen a todos y la gente se respeta y se saludan cuando se topan.

Las ciudades tienen esa habilidad para chuparse todo el tiempo que uno tiene libre en mil y una actividades o simplemente en el traslado de un lado a otro. En Turrialba las horas eran de queso derretido. comenzabas a disfrutarla y se estiraba de tal manera que daba tiempo para hacer muchísimo más. Tejimos más de 15 bolsitos para las mujeres, cada uno con su estilo personal de quien lo hizo. Estudiar la escogencia de colores, la tensión de las puntadas, el grosor, la impaciencia por terminar que resulta en bolsos más cortos... pero cada uno tiene las bendiciones del caso, y fue hecho con el expreso propósito de regalarlo.

Esas horas de tejido podían estar puntuadas por conversación, pero la mayoría de veces estaba el televisor encendido para dar un fondo y era cada quien con sus cavilaciones. A partir de Abril mi vida da un cambio de rumbo: Es mi mes de cumpleaños, momento para sentarme a ver que rayos he hecho y seguiré haciendo con mi vida, definir que se queda y que sale, para ir haciendo números a ver qué rayos he logrado desde hace el 1 de Abril del 2003 que recibí mi título. A veces siento como si fuera a estar en este mismo lugar toda mi vida y otros momentos siento como que este es un paso más para lo que sea que me espere en otros lugares del mundo. Que cada año ha sido radicalmente distinto al anterior. Mañana comienzo un nuevo trabajo, el grupo de mujeres con el que me reuno cada semana ya está estableciendo un reglamento o unas directrices para conformarlo ya oficialmente, tengo ensayos que poner al día para la obra de teatro, recogeré mi nota del examen de manejo y el permiso de aprendiz para ver si acaso ya de una vez saco la licencia. Una semana bastante ocupada, como es usual, pero con un peso mayor. Seré supersticiosa y aguizotera? Seguramente, pero abril es para mí un mes que trae aires frescos. Mes para inicios, para resurecciones, para nuevas oportunidades, para observar el mundo y observarme a mi y ver cómo funciona uno con el otro.

Como el pescador, en Abril me toca quedarme con la confianza que la carnada que puse es la correcta, que si me toca comer pescado los peces picarán, y que lo único que queda por hacer es quedarme queditica y esperar que piquen. En estos momentos mover la caña, o cambiarme de lugar lo único que conseguirá es enturbiar las aguas y espantar los peces. Hay que dejar que vengan y que las cosas se den en el orden natural.