29 sep. 2006

Que vamos a hacer esta noche Cerebro?

Durante la aventura con El Susodicho y las semanas posteriores estaba hecha una vorágine social. Salidas de lunes a lunes con dosis de alcohol que iban en aumento. Discotecas, covers, taxis, bares. Llegué a mi límite prácticamente al mismo tiempo que conseguí pareja y entonces cambié el ciclo de salidas con el de quedarme en casa.

Ayer cumplimos 2 meses. 2 meses de salir si acaso una vez cada dos semanas. 2 meses de besos furtivos en las esquinas. 2 meses de silencio frente a mis padres. 2 meses de ver para donde vamos. 2 meses que pasaron como agua entre los dedos.

El próximo lunes cumplo 6 meses de haber comenzado en este trabajo. Y estos 6 meses también han sido construidos. Me mudé, viajé con el trabajo por primera vez, regresé a las tablas teatrales. He comprobado que, modestia aparte, a pesar de ser excelente en lo que hago, no me llena este tipo de trabajo "serio".

Entonces para celebrar, hoy me quedaré en casa. Veré una película. Daré besitos bajo las cobijas. Y por qué no, disfrutaré de este momento para ser feliz.

28 sep. 2006

Pissed off

Me pudre:

Que hombres en la calle me dirijan la palabra sin necesidad. Que se traguen los piropos y pachucadas.

Estar en la cama con alguien y que suene el celular.

Estar en la cama con alguien y que suene el celular y lo conteste.

Que me saquen mi lado celoso. Que manden y reciban mensajes de texto a las 3am me cae mal.

Llegar a desayunar y que no haya natilla para el pinto.

Que me cierren la puerta del bus en la cara.

Darme cuenta de un error de tejido cuando ya llevo 8 o 9 vueltas más.

Que se salga el último cigarro de la cajetilla y quede en el fondo del bulto todo apachurrado.

tropezarme con mis propios pies

tragar broncas ajenas.

27 sep. 2006

Blog desde el espacio

No todos los blogs personales son iguales. Este está hecho desde el espacio.

26 sep. 2006

A las 3am

Anoche dormía sola cuando llegó mi compañera de casa FUBAR con visitas a eso de las 3 de la mañana.

La Vikinga había llegado hacía no mucho con uno de sus amigos y conversaban mientras se pegaban el zarpe: unas horas más tarde ella estaría en el aeropuerto rumbo a Brasil y él se quedaría sin compañera de tragos. Ya que las risas y carcajadas me habían despertado, desde mi cama escuchaba las quejas con el caos empresarial. Escuché que Fubar le contaba a la Vikinga que había renunciado y se había ido del trabajo, también se había traido algunos compañeros del trabajo quienes le habían seguido su iniciativa. Entonces me doy cuenta que entre los amigos que se trajo, hay una pareja que ahora se han encerrado en su habitación y están cogiendo. Entonces FUBAR, un poco ebria y algo drogada (o sea, borracha y trippeando) le pidió posada a la Vikinga ya que habían dos personas en su cama... explicó que ella creía en la libertad y estaba abierta a diferentes expresiones del amor, aunque fuera una orientación sexual diferente a la suya y por eso les había prestado la cama. Entonces escucho la voz de mi hermana y entra al cuarto. Cuando se da cuenta que estoy despierta se sienta en el borde de la cama y cuando extrañada le pregunto qué hacía ahí me dice que ya que yo no la había invitado a la despedida de la Vikinga, había salido a tomar y se los había topado, entonces se vino a ver como andaban las cosas, pero ya tenía sueño y se iba a regresar a dormir. Quedé envuelta en mis sábanas, escuchando cómo comenzaban a salir las personas de la casa. Habían entrado como una plaga de langostas quienes se retiraban cuando no había más para tomar o para hacer. El reloj marcaba las 3:38 y debatí por un momento si debería levantarme de una vez o dormir y arriesgarme a llegar tarde al trabajo: en 20 minutos sonaría mi alarma. Venció el sueño y la calidez de la cobija, así que mientras la casa quedaba en silencio, regresé a mis sueños.

Desperté con el desconocimiento de si había soñado o había sucedido todo eso durante la noche. En mi casa nunca se sabe.

22 sep. 2006

Room for Rent

Estamos buscando compañer@ de casa para compartir el depa, ahora que se va la Vikinga. Si alguien está interesado en vivir en un cuarto con baño privado y agua caliente en Barrio Escalante por $150 al mes.

Incluye: agua, luz, cable, compañeras poco ortodoxas, una gata con comportamientos de perro y un perro criado por gatas, una lavadora que se come la ropa a veces, una refri con espacio para 3 cadáveres, sala, comedor, cocina, garaje para un carro, jardín con plantas "exóticas" y patio de luz con bonsai de cas incluido, mandenme un mensajillo.

Cerca quedan: Automercado, el boliche, centro cultural costarricense norteamericano con una buena soda, un chino que no abre los domingos, los bares de San Pedro, una academia de danza con maestra flemática incluida, librería internacional, restaurantes diversos, el Mal y la UCR. Cualquier ruta de bus que pasa del Este al Oeste de la ciudad.


Y si conoce alguien que se ajuste a las características, avisen!

21 sep. 2006

Reunión tejido

Para l@s curiosos de las artes textiles. Este sábado a las 2pm habrá reunión de tejedoras en San Pedro. Si les hace gracia, pueden llegar y aprender a tejer o practicar. Si quieren más info y detalles, contactenme.

20 sep. 2006

Platón

Odio/Amo sentirme como la quinceañera pola que se sonroja, se le traba la lengua y huye cuando ve al objeto de sus afectos. Tengo un amor platónico en la oficina, y cuando se me cruza en el camino se me caen las cosas, me suben los colores al rostro y rápidamente bajo la mirada, busco quehacer, evito acercarme. Lo peor es que siento que soy demasiado obvia y que ya dicha persona se ha dado cuenta. Pero no quiero hablarle. No quiero conocerle. No quiero que piense que soy la chica que no puede hilar dos frases juntas, que no sabe opinar, que desconoce el uso básico de la fotocopiadora cuando esta de pronto expulsa decenas de hojas mal impresas... cómo explicarle que su presencia me nubla el pensamiento?

Hace unos días apareció en mis sueños (ni dormida me deja en paz), y me confrontó y preguntó a quemarropa: ahora si, quien sos? En mi sueño, como en la vida real, no pude hilar dos palabras coherentes juntas, y de pronto le puse pausa al sueño y me quedé contemplando su rostro y su pelo negro y pensando en qué maravilloso por lo menos poder observar sin ser visto.

En esta situación sin futuro de la no-comunicación, aun logro disfrutar de esos momentos robados. Cuando pasa en carrera a su cubículo, cuando sale de su carro y de pronto queda su silueta enmarcada en las ventanas del comedor, cuando llega a hablar a un compañero de mi fila, y de reojo me doy cuenta del color de su pantalón. Pienso en mil y una situaciones en las que yo habría madurado unos 5 o 6 años para poder comportarme como adulto coherente y decir algo demasiado interesante, inteligente e imborrable de su mente. Fantaseo con encuentros fortuitos en bares, en discos, en restaurantes en los que sería capaz de llegar a saludar y tener de qué hablar, en que diga aquella cosa que justo le da en el punto de su sentido del humor. Deliro y pienso en lo complicado y poco práctico de las relaciones interpersonales laborales, y el cómo no hacer nada es también una decisión pensada y con consecuencias.

Prefiero tener mi ídolo en ese panteón de los inalcanzables, que tenerle en el de las fantasías que pierden su gracia al volverse realidad. He escogido la ilusión, el sueño de opio, la nube de las probabilidades. No quiero darle humanidad. No quiero saber si está con alguien, si cree en el amor, si le importa la ropa de marca o si vive con los papás. Tal vez por eso hoy, cuando vi que estaba en la misma mesa que mis compañeros de trabajo, pedí mi almuerzo para llevar, y evadí la oportunidad de sentarme y cruzar palabras civilizadamente, más allá de lo único que nos hemos dicho: "están usando esta silla?" "No, si querés podés llevártela" "Gracias".


Con mi recipiente de estereofón entre las manos llegué ofuscada a sentarme a mi cubículo. Roja. Con taquicardia. Sudando frío. Me niego/admito que tiene tanto poder sobre mi. Prefiero estar en la oscuridad de la ignorancia autoinflingida, en el universo multicolor de las infinitas posibilidades: que pueda o no ser la persona más maravillosa del mundo, tener una mente brillante, gozar de un genial sentido del humor, de gusto impecable, amante de la cocina japonesa y que sepa preparar cocteles de maravilla... Por ahora, simplemente me alegro tener una razón más para llegar a trabajar.

19 sep. 2006

La Gripe

Queda comprobado. Por más que las sopas y yo no seamos mejores compañeras, a mi corazón se le llega con Sopa de Pollo. No necesito flores, ni chocolates, ni promesas de amor eterno. Un tazoncito casero de caldo de pollo con vegetales y tés es la vía directa para que me de cuenta que es seguro amar, porque esas demostraciones me dan la seguridad que seré correspondida.

Con una gripe con tos de esas serias, estuve en cama todo el sábado y no se me hizo tan pesado. Mi corazón de melón salió al super por desayuno, hizo sopa de pollo, me frotó con vick vaporub y me hizo piojito para que durmiera tranquila mientras se acompañaba con sus libros y estudiaba. Me traía agua, té, vitapirena, medicamentos, me contaba chiles, me recordaba cambiarme la piyama una vez que la había sudado completamente, y me daba besitos pese a mi insistencia de que le iba a pegar el resfriado. Por aquello de las moscas, también se dosificó de té con miel y limón. Ya para el domingo estaba mejor, y pude asistir al cumpleaños #90 de la abuela, con mariachis y todo. En la noche, otra frotadita con vicks y dormir apoyada en el pecho ajeno. No hay mejor remedio.


14 sep. 2006

Laralá

13 sep. 2006

Semana de los Libros Prohibidos

Semana de los Libros Prohibidos: Setiembre 23 al 30 2006

Yo fui precoz en curiosidad por lo prohibido. Ya había visto pornografía y ojeado revistas de mis hermanos, pero mi primer contacto con libros inapropiadas fue cuando tenía 11 años y estaba curioseando buscando qué leer durante vacaciones. Entonces vi uno que me gustó por su título y la chiquilla de ojos azules que se dejaba ver a través de una portada bastante oscura y adulta: My Sweet Audrina de VC Andrews.
Cuando fui a pagar este libro, que costaba el equivalente a 99 centavos, la bibliotecaria me preguntó si el libro era para mi mamá. Rápidamente analicé la situación. Su mirada me contaba que si la respuesta era equivocada, no me dejaría llevarme el libro. Entonces supe que definitivamente tenía que leerlo.
Así que le dije que sí, que mi mamá me lo había pedido, me preguntó que cuántos años tenía y le mentí y dije 13. Entonces lo pagué y me fui con mi tesoro, sabiendo que si era un libro poco adecuado para niños, tenía que ser muy interesante. El libro cumplió con todas las expectativas y tengo que confesar que mientras lo tuve (lo perdí cuando me mudé a Costa Rica), lo leí unas 3 o 4 veces.

Ya que se acerca la semana de los libros prohibidos así que me senté a revisar las listas que ofrece el
ALA (Americal Library ASsociation) . Algunos los conozco por lo que he escuchado acerca de ellos, otros nunca los había escuchado. Algunos los leí cuando era niña, otras ya de adulta, y me cuesta pensar que hay personas para quienes estos libros no deberían existir ni estar al alcance de sus hijos ni de los de nadie más. No cuestiono que cada padre es tutor de sus hijos y tiene cierta potestad de censurar el material que les llega, pero de ahí a pasar a torturar a todo el resto de niños felices que tuvieron la gracia de nacer en familias más abiertas a la información, eso ya no me parece.

La iglesia Católica ya no tiene un índice de libros impropios o prohibidos como tenía durante la inquisición, ahora lo que brinda es una lista de material objetable, según la obra de Las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María. Entre su lista, prohiben cualquier libro que contenga "ataques en contra de la religión, la moral, el culto divino y la pureza. Por ejemplo, los que tratan o narran cosas y actos obscenos o que inciten a las pasiones.", "Libros de religión hechos y publicados por no-católicos a menos que sean aprobados por la autoridad eclesiástica." o que ataquen o minimizen la religión", y lo ya mas obvio de libros que enseñan o apoyan "la adivinación, brujería, magia y prácticas similares a éstas. " o que defiendan actos prohibidos como el suicidio, duelo, divorcio, homosexualidad." Son similares las razones por las que personas objetan libros en USA, además de "inapropiados para grupo de edad", sin embargo, y no es de extrañarse, la violencia, el odio, el abuso no son censurados.

Los libros son armas poderosas, pero creo firmemente que prohibirlos no va a hacer de este mundo un mundo mejor. Creo que puedo aseverar que en mi adolescencia, la gente más cruel era la menos literaria. Una película te puede presentar otra perspectiva del mundo, pero rara vez te meterá en la cabeza de los personajes. Recuerdo la concientización sobre lo que era la pobreza que fue para mi leer Mi Planta de Naranja-Lima de Jose Mauro Vasconcelos, y mi sorpresa al ver a compañeros de 7mo grado leer y llorar y pensar que era el libro más maravilloso que hubieran leído. La vida de Zezé, con abusos, con golpes, con amor y muerte, con la ilusión de la imaginación y la tristeza de dejar la niñez de lado en un momento determinado.

Así que aprovechen y léanse este mes aquellos libros que les están haciendo ojitos, o escojan alguno de la lista de libros objetables. En google pueden bajar y leer en línea muchos de ellos.

Yo? Ahí tengo Trópico de Cáncer de Henry Miller y voy a conseguir "I know why the Caged Bird Sings" de Maya Angelou. Yo también quiero saber por qué cantan las aves enjauladas.









12 sep. 2006

Colgando las tenis

No soy una persona valiente. Paso en una quejadera con todo lo que me pasa, y eso que tengo la fortuna de gozar de buena salud en general. Tengo mis 5 sentidos y puedo movilizarme sin asistencia, tengo inteligencia más alta que el promedio y puedo salir a la calle sin que la gente me grite monstruo y corra a esconderse en sus casas. A partir de ahí, todo es ganancia. Pero entonces, éste artículo me hizo pensar en qué tanto podría aguantar antes de decidir colgar las tenis, o más específicamente, cuándo alguien podría colgarlas por mi. Cuándo podría definir que he pasado suficiente tiempo en coma y ya no voy a despertar? Hasta dondo podría haber daño en mi cuerpo sin que piense que ya no es posible vivir así?


El artículo comenta sobre una pastilla que está despertando pacientes comatosos o en estado vegetativo. Es una pastilla conocida como Ambien utilizada, irónicamente, como pastilla para inducir el sueño y me está haciendo reconsiderar la idea de "desenchufar" a una persona que esté considerada como vegetal. El artículo habla de cómo una enfermera solicitó a un doctor permiso para darle un sedante a un paciente comatoso cuyos espasmos musculares le daban la impresión que estuviera incómodo. Cual fue la sorpresa cuando después de darle el sedante, ahí frente a la madre, el joven, tras 5 años sin actividad cerebral, hizo sonidos y entonces dijo "hola mami".

Éste no es el único caso, ya se sabe de varias personas que tras recibir dosis de este somnífero han recuperado no solo el conocimiento, sino algunas habilidades motoras. Pareciera que se está desbancando la teoría que las células del cerebro no pueden entrar en estado de hibernación. La limitante de este medicamento es que no se puede tomar todo el tiempo, ya que es un somnífero adictivo. La lucidez puede durar unas horas, en las que el enfermo despierta, conversa, se acuerda de conversaciones de días anteriores y puede incluso moverse con más facilidad que antes. Estudios de actividad cerebral comprueban que tras su uso reiterado las partes del cerebro anteriormente consideradas muertas no solo están activas, sino que se mejoran con el pasar del tiempo. De 150 personas, el 60% han reaccionado positivamente a este medicamento, y su uso ya está siendo estudiado en África del Sur.

Me sentí incómoda conmigo misma y las preguntas que este artículo levantó. Le he advertido a mi familia que si entro en estado vegetal y dependo de máquinas, que me desconecten. Prefiero evitar una vida de dolor y de gastos para mantenerme en un estado del cual no me podría recuperar, aunque me volviera lúcida, además, como donadora de órganos, mejor que no se echen a perder en un cuerpo que no los disfrutará. Ramón en Mar Adentro, decía que vivir en su estado de paraplejia no era vida. Qué tanto de mi cuerpo soy yo?

Si tuviera cáncer de seno y tuvieran que extirparme las mamas, lo haría sin mucho aspaviento. Prefiero estar viva sin tetas que enterrada con ellas. De por si que estando acostada ni siquiera lucen tan bien. Podría perder una pierna, pero un brazo no. Dedos si. Digamos que podría prescindir del meñique o dedo anular completamente y de segmentos de los otros. Eso si, el pulgar me lo dejan completito. Las orejas, se cubren con pelo. La nariz o boca no. Aunque me resultaría sumamente traumático, podría eventualmente superar una ablación al clítoris, después de dejar eunucos a los culpables. Sin caminar, me la jugaría, pero ojalá no en Costa Rica, donde no se puede salir a la calle si no tenés completo uso de ambas extremidades inferiores para capear huecos, charcos y desniveles en las aceras, o bajar a la calle para cruzar.

Podría vivir sin audición, pero jamás sin vista. Sin gusto ni olfato también sobreviviría. Sin embargo, pienso que con daño cerebral, mejor ni intentar. Por eso apoyo para mi la opción de "no resucitar si se está en estado vegetativo". No podría soportar el trauma de poder comparar mis capacidades antes y después. Pero cómo saber si estoy en estado de coma, cuál es el punto del que no hay retorno? Cuándo el daño cerebral es irreversible? Y si no hay daño cerebral pero estoy sin manos o ciega, o las dos, entonces qué?

Qué terrible poner esa decisión en manos de otros, por eso quisiera redactar un documento que especificara cuándo si y cuándo no desenchufar. A quienes han llegado hasta aquí, Cuál es su límite personal? De cuáles habilidades motoras podrían prescindir? Usarían diferentes medidas para ustedes mismos que para sus seres queridos?

Edit:

Boingboing también comentó sobre el artículo.






11 sep. 2006

El Estadio

Las camisetas rojas y negras pasaban a cada lado del bus, la mitad de los pasajeros se pusieron de pie en nuestra misma parada y bajamos ahí frente a La Agonía. Los puestos de venta abarrotaban cada lado de la calle vendiendo cojines, camisetas, tazas, peluches y unas sencillas tiras roji-negras para quienes no quisieran ser confundidos con cualquier otra variedad de hincha que no sea manudo. Nunca había ido al estadio hasta este domingo, y quería absorber todo lo que veía, olía y sentía. La marihuana en las esquinas, la cerveza a tempranas horas de la mañana, el olor de la panadería donde pasamos a comprar un par de cosas para matar el hambre a falta de un desayuno.

Estar con alguien es un dar y recibir, una suerte de compromisos a los que se llega a veces de forma tácita. De pronto alguien quien no se perdía un solo partido de fut por tele los deja de ver para pasar conmigo entre sábanas, conversaciones y risas. Amistades se sorprenden porque se perdió todos los partidos del último campeonato y que como siendo tan diferentes, podamos ser pareja. Así que, en retribución a este gesto por el que nunca he escuchado reclamos, ayer fui al estadio. Me puse mi pantalón negro, camiseta roja y madrugamos para ir al Alejandro Morera Soto.

El domingo las mujeres y niños entraban gratis, así que me quedé con el clavo de saber en realidad cuántas mujeres asisten regularmente al estadio. Tampoco era un clásico, así que estaba medio vacío. Debido a que dos de las cuatro personas que fuimos pertenecemos al gremio de los casi-albinos, nos sentamos en la zona de Sombra. Allá a lo lejos veíamos a la doce, la barra no oficial del equipo Alajuelense gritando, brincando y cantando, con una hilera de policías entre ellos y la demás muchedumbre. Algún fiebre había colgado telas rojas y negras desde lo más alto de la gradería hasta la baranda que rodea la cancha. Me contaron que la ponen cada vez que llegan. Quién será el nejas que le toca andar arrastrando kilos y kilos de tela todos los partidos en la cajuela del carro? Me explicaron que entre la misma barra hay altercados, que se peleean por quién es más fiebre que los otros. Al rato y gana puntos por ese gesto.

Por motivos de seguridad no se puede entrar ningún tipo de bebida al estadio que venga en botella, entonces las únicas opciones existentes son los vasitos de cocacola de 12 onzas o cajas de té frío. No hay agua, no hay frescos, no hay variedad. Las personas entonces portan cajas tetrabrik en sus carteras, y me hizo pensar en el TSA y sus regulaciones contra los líquidos en los aviones, de cómo por unos pocos, y mucha paranoia, todos los demás sufren. Porque.. si yo así lo quisiera, podría agarrar esa caja tetrabrick que si me permiten pasar al estadio, llenarla de cemento, arena o piedras y lanzarsela a alguien. Por lo menos las botellas son transparentes. Así como una vez en un avión podría orinar en un frasco y echarle un sobrecito de gelatina y listo. Gel instantáneo.

Hablando de orines, desde que escuché que lo hacían, he temido ser bañada en orines en un estadio. Leyendas urbanas o no, la idea de alguien llenando una bolsita de boli y lanzándola a las graderías estaba en mi mente, no me agradaba y me mantuvo fuera de estos lugares por mucho tiempo. De hecho, hasta ayer. De pronto ahí rodeada de gente, a pocos metros del portero, pude aplaudir a veces, gritar otras veces y a veces, lo confieso, bostezar. Vi pasar frente a mi helados, maní garapiñado, pollo frito, pizzas personales y productos Tosty por cantidades, y más sorprendente, ver que la gente los consumía como que no supieran que afuera todo eso cuesta la mitad del precio.

En el segundo tiempo del partido me sorprendí a mi misma pensando que sería más tuanis estar allá por la barra, emocionándose, gritando, brincando y saltando al unísono, coreando canciones emotivas, aunque poco originales y con rima de paco y lola. Entonces quedamos de ir a un partido de noche, pero sentarnos ahí a la par de la 12. Yo llevaré sombrilla. Digo, por si acaso.

8 sep. 2006

Movimiento perpetuo

Ya con escasos 5 meses en este trabajo y estoy pensando cuál será el próximo paso. Entonces hago planes para irme a estudiar a Colombia y aprovechar las becas, alojamiento gratis donde mis papás, y un cambio de aire.

No sé. Necesito movilizarme, moverme, crecer, cambiar. Crisis de setiembre. Debe ser porque no canté la de mecano ayer.

7 sep. 2006

En el Bus

Ayer regresé a Puntarenas a recoger mi nueva cédula de residencia: pequeña, plástica y hi-tech, y tan tan fina que entregan un sobre de tyvek para protegerla porque se borra y deja la foto pegada al plástico de las billeteras. Como premio a la aventura, me gané un viaje de bus de hora y media que se convirtió en pesadilla de cuatro, cuando la grandísima presa-choque-evento cataclísmico de las 3 de la tarde convirtió Cambronero en un virtual parqueo público.

Cuando uno hace un viaje "largo" en bus, uno se prepara. Lleva comida, no toma agua o la calcula por mililitro para saber cuándo es que uno hará la próxima parada para ir al baño. Uno lleva una sweatercita por si acaso, el tamalito de papel higiénico por aquello de los baños públicos y se arma con música, periódico, libro, revista o una pastillita para el sueño. Sin embargo, cuando uno hace un "corto" viaje de bus, uno sabe que pronto llegará a casa, entonces después del almuerzo de ceviche con cerveza, da una vueltita deshidratante y se come una ensalada de frutas con helado, leche condensada y frutas incluyendo la digestiva papaya minutos antes de subirse. Además, el calor hace que la compañera indispensable sea una botella de agua que hay que tomársela mientras está fría, de por sí, en 2 horas estará uno en casa y entonces se encargará de vaciarle el agua al florero.

Sobra decir que no iba preparada para esa gran demora. El bochorno era insoportable, pero el aguacero hacía imposible abrir ventanas. Las personas se abanicaban con lo que tenían a mano y lamentaban el haber aceptado la tentación de tomarse su agüita de pipa bien fría, cruzando y descruzando las piernas con afán. Los 3 periódicos que había en el bus pasaron de atrás hacia adelante y de regreso, cada vez con menos páginas y a la vez aparecían más personas abanicándose con el Zurquí primero, los económicos después, eventualmente la sección editorial y finalmente, muy a pesar de los últimos en orden de lectura, con la sección deportiva y las portadas.

Ir a orinar era de esas cosas que había que pensarlas una y otra vez. No es lo mismo ir a buscar cómo echarse la miada cuando hace sol que cuando llueve a cántaros y tenés que además pensar en cómo agarrar la sombrilla mientras te aseguras que los pantalones no caigan a un charco o les caiga encima un chorro: agua de lluvia sería la mejor opción a considerar. Además, con ese aguacero, cómo mantener tu papelito higiénico o servilleta arrugada suficientemente seca para ser funcional? Por dicha se puede confiar que con el vaho dentro de los carros y las cataratas de lluvia, no van a haber fisgones o samueles por ahí escondidos tratando de ver las partes más nobles de algún incauto.

Algunas parejas se aprovecharon de la situación para entregarse a besos y caricias, otros durmieron o le armaron conversación a su vecino más cercano. Aquellos quienes iban sin walkman o haciéndose los dormidos tuvieron que aguantarse monólogos extendidos sobre la inseguridad de San José, el mal estado de las calles, el precio de la gasolina y de cómo la presa era culpa de los nicas.

A las 2 horas de estar en el bus, apenas iba llegando a Palmares. Entramos a San José justo a tiempo para disfrutar de la presa de las cinco y media por la General Cañas. Después bajarse a buscar taxi en medio de la lluvia y rezar por encontrar un auto vacío, con maría funcional y una calle sin presa. Ilusión en vano, ya que costó más el taxi de Sabana a Tibás que los tiquetes de bus.

Sin embargo, en retrospectiva pienso que más deben sufrir aquellos quienes manejaron su carrito al puerto ese día. No sólo no podían leer, dormir, o apretarse a la novia de camino, sino que con cada minuto de presa, el presupuesto para salidas al cine, ropa y gastos varios iba disminuyendo al irse inflando el de Gasolina. Ojalá y les haya tranquilizado saber que la gasolina bajaría hoy.

4 sep. 2006

La Pelona y los Cocodrilos

Quiero morir como Steve Irwin, el cazador de cocodrilos.

La peor muerte fue la de Elvis. Gordo, solo, y en el baño.
La muerte de superman depende de quién la vea: puede ser inspiradora o deprimente. Después de volar por los aires y ser el hombre de acero, estar confinado a una silla de ruedas requiere de una serie diferente de superpoderes. La Madre Teresa murió cuando tenía que hacerlo: cuando ya apareces 7 años seguidos en los horóscopos como "personaje que morirá durante el año", ya probablemente es momento. Y finalmente Los Premios Darwin: premios no tanto para la supervivencia de los más aptos sino para la eliminación de los trazos genéticos no deseables tales como la estupidez. Ahí hay material para rato.

En mi familia no han habido muertes trágicas. La gente se muere de cáncer, de viejos, de ganas de ir a encontrarse con sus seres queridos en el más allá. De pequeña pensaba que la mejor manera de morir sería durante el sueño. Cuando pensaba en la peor me debatía entre morir quemada o ahogada o despeñada por un acantilado. Eventualmente economicé y escogí el combo 3x1: Morir atrapada en un carro que se está quemando que se sale de la carretera al borde de un acantilado y se precipita velozmente hacia el mar. El catalizador de tanta mórbida creatividad fue un paseo que hicimos por Pasamayo Maldito. La vista de la foto es como estar viendo desde la baranda que bordea la carretera. Eso abajo es el mar. Esto arriba es arena. La autopista está construida sobre arena en un acantilado. Alimento para pesadillas fortificado.
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Hoy mientras desayunaba mis quaker squares con leche vi en el noticiero que había fallecido "El Cazador de Cocodrilos". Inmediatamente pensamos si se lo habría comido un cocodrilo o lo habrá picado una Black Mamba. Recuerdo un episodio cuando lo mordió una serpiente ultravenenosa y el seguía grabando y se veía como sudaba y sudaba y sudaba y le daba instrucciones a su esposa de como inyectar el antiveneno. Cuando salió de peligro comentó frente a cámaras que lo que él hacía era peligroso no porque los animales fueran peligrosos, sino porque ellos se defendían y élestaba invadiendo su espacio.

En la mañantia entro a internet a averiguar bien y descubro que el accidente se dio mientras snorkeleaba en las costas de Queensland, cuando una mantarraya lo aguijoneó directo al pecho. Lo irónico es que el aguijonazo de estas rayas no es mortal, pero al haber sido directo al pecho, fue uno en un millón: no hubo nada que se pudiera hacer para salvarlo.

Quiero una muerte poética. Una muerte que sea digna y justa y por qué no, heroica. Que mi familia pueda decir: que terrible que no esté con nosotros, pero manda huevo! Qué manera de colgar las tenis! Obviamente mi familia lo diría en otras palabras menos coloquiales, con maracado dejo colombiano y muchos "Eh, Ave María" y "Si o no?" intercalados. Sólo que para morir de esa manera, hay que vivir así también.

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1 sep. 2006

TGIF

Finalmente viernes, recta final, la última hora. Una montaña de papeles rodea mi monitor y trato de terminar de cerrar casos, lidiar con clientes y poder desconectarme tranquilamente para el fin de semana. Mis zapatos se vuelven más incómodos con cada minuto que pasa, la camiseta se me sube, el escote se me baja, el pelo cada vez más parado y esponjado.

Media hora más y podré ir a lavarme los dientes, tejer, poner el ipod y dormirme un rato en el bus. Llegaré a San José y cojearé hasta mi próxima parada. Entonces bajaré en el Calderón Guardia y me desplazaré hasta el MADC a ver si me aceptan de colada para un conversatorio de la Cultura Libre y los Comunes del Conocimiento.

Pasan 5 minutos y sigo viendo fijamente a la pantalla sin teclear nada. Así nomás. En neutro. Siento el corazón latir en la planta de mis pies. Me quito los anteojos antirreflejos y me pongo los de diario. Ordeno el par de cajitas de mentas que están sobre el CPU. Le doy vuelta a los imanes. Guardo un clip en la gaveta. Debato que si una curita matará el look formal de hoy y decido que si no fueran de bob esponja sería mucho más fácil disimularlas. Uso un poco de magic tape y cruzo los dedos. Me como un salvavidas morado. El monitor marca 4 para las 3. Me voy.