15 ene. 2007

Medellin

Frente a mi están dos recortes de los anuncios económicos del periódicos, dos posibles trabajos para mi. Los anuncios económicos son mi nuevo pet project. En Tiquicia como que reconocía los anuncios de verdad de los que son ventas disfrazadas. Acá se maneja completamente otro lenguaje para conseguir empleados. Se buscan técnicos en todo... ese me suena a ventas, porque según he leído en ese sector hay mucho desempleo. Cuando piden "técnicos" sin importar el area, suena a cuento chino. Había como 3 columnas de "Asesor". Es como un Rosetta Stone el cual debo descifrar. Hasta hoy no sabía que Bluyinería era una palabra.

Esta ciudad, tan grande, tan caliente, tan extraña.

Ya me senté a almorzar y cenar con mis padres que han envejecido como 20 años desde la última vez que los vi. De pronto veo la mortalidad tan cercana y entonces me tiro de cabeza y me consigo un seguro completo. Menos de 24 horas acá y ya soy asociada de una cooperativa que además de brindarme servicios de seguro de salud me sirve de banco.

Hace unos minutos me cayó todo el peso de lo que significan 2 años en un país extraño cuando uno no tiene red social. Hasta ahora estaba concentrandome en todos los pros y no en los contras. Y fue como un vortex de pánico que me entró. Mi hermana, medio psíquica, llama justo en ese momento y sabe exactamente qué decirme para hacer que vea las cosas desde una mucho mejor perspectiva, regresándome la buena vibra y el brincadito en mi caminar.

Mi cuarto es el que era el cuarto de descanso de mis padres. Tengo un cristo crucificado a un lado y una virgen dándole pecho a un niño en el otro. Hay cuadros colgados desde el techo hasta el borde de la cama. Hay mil y un cojines que en algún momento cubriré con telas menos floreadas. Tengo un pequeño espacio en el clóset y deberé descubrir técnicas para disminuir el tamaño de mis posesiones para que entren. El mostrador del baño está todo lleno. Pero no de jabones ni de desodorantes ni de maquillaje. De adornos. Una gorda Chulucana, unos grabados en latón que mi papá consiguió en Jakarta, la sillita que solía ser de mi mamá cuando era niña, y conchas, semillas y un plato para un jabón decorativo.

Acá y ahora es cuando redescubro mi amor/odio por lo barroco, la mala maña de contradecir y corregir lo irrelevante en una conversación, la creencia de que un capuccino y croissant a media tarde es una maravillosa forma de recibir las 5pm, la particularidad de poder salir a las 3pm de la tarde con un sol inclemente en chaqueta y bufanda... que no es tan particular cuando es mal familiar. Sí que soy hija de mis padres.

Dos años. Dos años que comienzan hoy.

6 Comentarios:

Blogger julia dijo...

una hoja en blanco.
Suerte!

10:09 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

¡Qué vértigo! Bueno, cuando tengás la red hecha, o medio hecha, más espacio en esa vida que Julia llama hoja en blanco, vas a disfrutar montones, estoy segura. Supongo que te pasará, como a los que nos da por salir corriendo y hacer cosas raras, que a veces dirás... ¿Y qué p... hago aquí? Pero luego hay tantas cosas bonitas... :-) Un abrazo, mucha mucha mucha buena suerte

3:25 a. m.  
Blogger liz dijo...

Miss you sis!!!

7:55 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Comenzarán todos los días. Sólo que se harán más cortos. Un saludo.

12:02 p. m.  
Blogger Zoe3500 dijo...

Ahorita te acostumbras y mas bien no vas a querer regresar jiji, q emocionante cambio de carrera, de ciudad y de pais jue y a como eres fijo conoces ahorita un monton de gente y haces muchos amigos.Q bueno q ya tienes seguro!

1:40 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Querida Medea, todo te saldrá bien, pronto te habràs acostumbrado al lenguaje y a todo lo nuevo, un abrazo tejeril desde acà

8:31 p. m.  

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