Está medio vacío carajo!
Antes tenía una estrategia que empleaba cuando me arrinconaba el director complicado de una obra de teatro que no me había gustado: cuando era imposible huir, había que decir que estaba "muy interesante", que era una propuesta arriesgada y que era de las obras que dejaba al público pensando.
Porque a esos directores les gusta pedir opiniones, y detestan que no sean las que esperaban. Menos si provienen de un papanatas que se atreve a dar una opinión "honesta" que probablemente, no, ¡seguramente! viene salida de su frustración, celos y envidia profesional.
Yo sé, porque yo en algún momento fui de esas directoras. Eventualmente aprendí de Sara Astica a tener piel de paquidermo y aceptar críticas de una manera sana y productiva, dándose cuenta que las negativas valen más que las positivas si lo que uno quiere es mejorar el producto o servicio.
Eso no quita que a veces siga siendo la papanatas para muchos. C`est la vie.
Porque a esos directores les gusta pedir opiniones, y detestan que no sean las que esperaban. Menos si provienen de un papanatas que se atreve a dar una opinión "honesta" que probablemente, no, ¡seguramente! viene salida de su frustración, celos y envidia profesional.
Yo sé, porque yo en algún momento fui de esas directoras. Eventualmente aprendí de Sara Astica a tener piel de paquidermo y aceptar críticas de una manera sana y productiva, dándose cuenta que las negativas valen más que las positivas si lo que uno quiere es mejorar el producto o servicio.
Eso no quita que a veces siga siendo la papanatas para muchos. C`est la vie.
Etiquetas: Crítica, meditaciones, personal


1 Comentarios:
que puedo decir...
a veces esos papanatas son agradables...
excepto el profesor ese que le gustaba mordernos sin lavarse los dientes...
(me ha gustado este blog)
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