5 ago. 2007

Cobarde

En mi familia, por ambos lados hay "solteronas". Cuando era pequeña me aterraba la idea de convertirme en una de ellas: la señora amargada que nunca la quisieron para casarse que cuida de su mamá mientras los demás se olvidan que existen o se refieren a ella como "esa que no trabaja". Al crecer no perdí el pánico de ser "solterona" sino que aumentó: no porque nunca me casaría o tendría hijos, porque eso no me ha preocupado desde hace mucho, sino porque mis planes se verían en algún momento completamente detenidos, pausados, truncados por la responsabilidad de darle cuidado a la mamá cuando ella ya no pueda sola. Como ellas hicieron, amargadas porque día a día piensan en lo que pudo haber sido. Cuando llegó el momento de dedicarse a los padres, muchos de los hermanos casados asumieron que tenían "otras cosas más importantes" y se lavaron las manos, mencionando con un aire de superioridad que para cuidar a la mamá estaban las hermanas solteras, que de por sí no tenían por quien velar.

Pienso en la decisión que mis tías tomaron para ponerse a cargo del cuidado de sus padres: no tuvo nada que ver con sus planes de vida, seguramente no fue por que les gustara, no fue algo pensado ni planeado. Que lo hayan hecho no significa que no tuvieran otros planes: cuidarlos era algo que había que hacer y no había quién más lo hiciera. La opción de vivir sola ya no era una posibilidad cuando vieron que sus padres quedarían solos e indefensos y necesitaban ayuda.

Ahora que soy mayor, sé que no quiero hijos ni perros ni marido que me ladre y que eso está estrechamente relacionado con que no me gusta cuidar de otros ni que otros dependan de mi. No sirvo para eso, emocionalmente me bloqueo si veo a alguien llorando o sufriendo y mi principal deseo es huir y no lidiar con eso. Ayer en la noche lloré donde el flaco por eso y por mi misma. Porque veo que mi mamá está en cama: se puede mover muy poco y con mucho dolor, y tengo a mi papá quedando ciego y sordo y con una salud que cada día va peor. Cancelé planes de la tarde y me quedé en casa pendiente de unos exámenes que se tuvo que hacer mi papá para descubrir si estaba nuevamente sangrando profusamente de la úlcera que hace que vomite sangre. Al final el veredicto fue "obsérvenlo y si lo ven mal llaman a la ambulancia". Dormí toda la tarde, nuevamente dentro de mi caparazón donde esas cosas no pasan. Mi mamá mientras tanto toma medicamentos cada vez más fuertes para el dolor mientras espera que le den citas en la eps, en la clínica, que para unos exámenes y nada que hay una solución, y se toma el ibuprofeno en su dosis máxima y toma tramadol y nada surte efecto. Igual sigue por ahí circulando en la casa y hace comidas para mi papá y lava, y ordena y limpia y no pide ayuda.

Ahí es cuando se evidencia mi cobardía. Nada de esta situación es realmente nuevo, sencillamente he logrado evadirlo pseudo-exitosamente. Me involucro en cuanta actividad externa hay, evito estar en mi casa lo más posible, salgo desde temprano en la mañana y regreso tardísimo. Si estoy en casa me siento a "trabajar" y en su mayoría no son trabajos de esos "de verdad" que ponen dinero sobre la mesa para colaborar. Sé que como hija no soy ningún modelo a seguir, que debería ayudar más, que debería cocinar y el pensamiento que fluye en mi interior es un injusto "si fuera un hombre nadie esperaría esto de mi". Entonces mi conciencia me remuerde por esa excusa barata, ya que si mi hermano mayor estuviera acá, él se pondría el delantal, serviría desayunos, almuerzos y cenas y además haría todo el oficio.

No es que no pueda, es que no quiero. Y ese egoísmo me mata. Yo no quiero tener que cuidarlos. Quiero que sean autosuficientes como siempre lo han sido, apoyo para otros, para sus hijos y el uno para el otro. Me da miedo cómo se han ido desapareciendo estos 6 meses. Mi papá me pone de tarea que en Costa Rica averigue cuánto me cuesta montar un taller de mecánica dental para ir programando mi regreso cuando termine de estudiar. Yo quiero y no quiero. Mi hermano me escribe "mantén a mi mamá sonriendo, que la alegría será su mejor medicina". Tengo que confesar que a diario fallo en eso y probablemente soy más razón de lágrimas que de sonrisas. Me da miedo que por más vueltas que le doy al asunto, mis opciones disminuyen y sé qué decisión debería tomar si llegara el momento necesario. Me da miedo que sabiendo eso, tome la decisión opuesta, y no sé si pueda vivir con cualesquiera de esas dos.

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8 Comentarios:

Blogger Murasaki dijo...

Qué fuerte lo que estás viviendo.

No debes sentirte culpable, porque cada persona es diferente y no todos tienen la habilidad de lidiar con la enfermedad.

Tal vez podrías ver qué pequeñas cosas están a tu alcance para que puedas colaborar en casa sin sentir que te estás "esclavizando" y que requieran un tiempo dentro de tu rango de tolerancia. Aunque sean 2 minutos, eliminarás la culpabilidad sin obligarte a soportar algo más allá de tu resistencia.

Habla con ellos, si es posible, y hazles saber cómo te sientes, en estos casos lo mejor es la sinceridad. Y habla con tu novio, con tus amigos de confianza, desahógate todo lo que necesites.

Un abrazo grande, espero que la situación mejore...

11:32 a. m.  
Blogger Mignonne dijo...

Es bastante difícil por lo que estás pasando, más porque de la mujer se "espera más".

No creo que sea egoísmo lo que sientes, porque el egoísta solo piensa en sí mismo, y evidentemente tú si piensas y estás al pendiente de tus padres. Pero todos tenemos una forma diferente de lidiar con el dolor, y el hecho que tu forma no sea la más "Madre Teresa" no significa que sea mala.

Personalmente no sé si yo podría en un futuro llegar a cambiarle los pañales a alguno de mis padres, no por falta de amor, no por asco, sino por respeto. En eso pienso que las personas ajenas hacen sentir más cómodos tanto a los familiares como al enfermo.

Un abrazo grande y espero que tus padres mejoren y que te sientas con fortaleza para seguir en pie ante esta situación

7:38 p. m.  
Blogger Iki dijo...

Que difiicl situacion... y cuando miro mi familia la situacion es como tu la relatas... siempre es la hermana "soltera" la que se hace cargo de sus papas...

8:18 p. m.  
Blogger Onironauta dijo...

hola señorita, rato de no dejar comentarios por acá... es muy difícil tu situación. Yo anterioremente he pensado en ese mismo, ¿qué pasaría en el momento que yo viva esa misma situación? se que falta mucho (si no pasa nada inesperado) ya que mis papás son jovenes, pero es difícil, porque pase lo que pase, en algún momento tendré que vivirlo y no se como voy a reaccionar. Lo más que te puedo decir es qeu intentes ayudarles un poco y tratar de sonreir... creo qeu a ellos les agradaría ver una sonrisa en tu cara.

un abrazo

4:58 p. m.  
Blogger Aaron Ortiz dijo...

Medea,

Gracias por compartirnos tu corazón. No hay mucho que pueda decir, más que se que pronto tendré que pasar por una situación como la tuya, mis padres ya son mayores, y soy el menor, y el único soltero. Espero poderles dar el amor que necesitaran.

5:36 p. m.  
Blogger Jaqui dijo...

Me identifico montones con vos. Y yo tampoco veo respuestas. No podría aconsejarte nada, porque no sé que hacer yo misma, únicamente decirte, que no veo otra que seguir, y ahí, los caminos se irán abriendo. Un saludo.

7:20 p. m.  
Blogger Sneaksleep dijo...

Ufff. Ojala tuviera una respuesta facil para ti. Lo unico que te pido es que no te sientas culpable. Los sentimientos de culpa no sirven para nada sino gastar energia que se podria dedicar a otras cosas mas productivas. Tu eres quien eres, y tomaras la decision correcta, sea la que sea, cuando llegue el momento.

Mi papa siempre dice que en su vejez (etapa que ya no se ve tan lejos como antes), no quiere quedarse en un old folks' home, pero ni el ni mi mama tampoco quiere ser un peso para sus hijos. Mi hermano se va a casar con una japonesa, y apuesto que terminaran viviendo en el Japon. Por ahora, mi marido y yo vivimos a una hora de mis papas, pero hemos hablado de cambiarnos de pais--India, China, Australia--por lo menos por un tiempo. No se cual seria la solucion si mis papas se empeoraran mientras ambos hijos estuvieramos tan lejos. Por lo menos se que mis papas han podido ahorrar bastante y tienen seguro de salud, asi que no tengo miedos monetarios--solo emocionales.

Suerte!!

12:56 p. m.  
Blogger Marcela dijo...

Hay algo que aprendí hace un tiempo, debes tomar tus decisiones por ti, por nadie mas, tus padres serán felices cuando vean que tu eres feliz, es duro y dan ganas de tirar todo, te sientes mal contigo con ellos, con todos, yo se lo que es ver a alguien acabarce, pero esta en nosotros solamente hacerles saber que no son menos, que tu los quieres, que los quieres a tu modo, no importa lo que los demás digan, un consejo pasa tiempo con ellos, por muy duro que te parezca, cuando no estén y eso nos pasara a todo no haber estado te carcome el alma... cuando mi mama murió lo único que me anima es saber que pase mucho tiempo con ella y que ella sabia que la amaba... es lo que importa, no que les laves los platos, es que les demuestres tu amor como mas sabes...

12:04 p. m.  

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