3 sep. 2007

Querido Diario del lunes.

Amanecí de malas pulgas. Tal vez fue aquel sueño en el que decepcionaba a mi hermano de la peor manera posible, llevándome su portátil de un banco, y corriendo por calles mientras me perseguía la policía, todo para buscar mejor señal wireless. Fue hasta que desperté que hice cálculos y recordé que eso no podría haber sucedido ya que no he estado en USA con mi hermana desde hace muchos años.



Esa sensación que quedó del sueño invadió mi mañana. A veces me cuesta separar los sueños de la realidad. Mi papá llegó a despertarme y en vez de agradecerle el gesto como usualmente hago, me sentí invadida. También me sentía triste conmigo misma. Por un momento no le encontré sentido a levantarme un lunes para ir a clases de 6:30am para estudiar algo que de pronto no se parece en nada con las otras cosas que hago y he hecho, una carrera que es un gran signo de pregunta para el resto de mi vida. Igual me visto, empaco el uniforme y llego a clases para darme cuenta que llevo el cuaderno equivocado, que es el último día para pagar la mensualidad, que para el martes hay que pulir una prótesis parcial removible y está desajustada, no le he podido sacar brillo, tengo que lijarla, le he notado burbujas, al modelo de yeso se le han caído los dientes...

Tampoco había llevado mi termo con tinto y el mal genio se me notaba en la cara. Hasta el profesor preguntó... Extraño que de estudiar teatro no me haya quedado la habilidad de mentir en el rostro, sino más bien lo que esos 4 años de carrera hicieron por mi fue lo opuesto, dejarme con una incapacidad para disimular cómo me siento.

En el transcurso de la mañana se fue alivianando la carga. Me senté a trabajar en la prótesis y para colmo se me rompió, por suerte pude hacerle una reparación y no quedó, a mi parecer, demasiado obvia. También logré dejarla presentable para mañana y no me voy a preocupar demasiado... una nota es una nota y con tantas penurias que pasé con ese modelo, aprendí por lo menos 3 o cuatro técnicas no ortodoxas para arreglar una prótesis.

Tengo que aprender que las cosas es mejor enfrentarlas y trabajarlas y no temerlas y posponerlas por miedo... hago eso demasiado. Me preocupo demasiado en lo que podría pasar y termino no haciendo las cosas, asumiendo que los resultados serán los peores. Lo gracioso es que ya he comprobado que una vez que enfrento estas situaciones, dejan de ser tan terribles. No sé por qué ese primer paso siempre me resultó complicado.

Hoy logré enfrentar mis demonios, el mal genio que hace que cualquier falla o contratiempo se vuelva una barrera infranqueable. Necesito sonreir más.

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3 Comentarios:

Anonymous Jorge Montoya dijo...

jeje, sí. hay que sonreir. :)

2:16 a. m.  
Blogger Alejandro González Estrada dijo...

jejejeje, y así me dijiste que no habias tenido ningún sueño geek. Lo de no separar o dar dificultad de separarlos de la realidad pueden ser principios de esquizofrenia,,, asi que cuidado doña Medea. Con respecto a lo de no arriesgarse o "predecir el futuro",,, eso es lo peor que uno puede tratar de hacer,,, la predisposición nos aleja del mundo natural y de las aventuras que uno podría tener en el caso de "no importa lo que pase pero lo haré"

4:45 p. m.  
Blogger Marcela dijo...

ufff a mi me paso algo así estos días, andaba con el monstruo en el estomago que explotaba y tenia años que eso no me pasaba... lo ubico que puedo decirte es que las cosas uno debe hacerlas con gusto, sino se te volveran un calvario, y esto lo digo por experiencia, espero todo salga bien.....

10:21 a. m.  

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