9 sep. 2007

Walk away!

Desde niña y hasta ahora, cuando estoy viendo un programa de tele o una película y llega una parte vergonzosa, humillante, de miedo o muy intensa: cambio de canal. El flaco ve tele conmigo solo porque yo la veo, así que se aguanta estoicamente los cambios erráticos de canal en las mejores partes. Cuando me acuerdo que estoy en compañía y que esa cambiadera de canal obviamente desespera, entonces cierro los ojos, miro para otro lado o me voy del cuarto.

No me explico esta reacción de avestruz, sólo sé que una persona en el mundo lo comparte conmigo. Con ella podía estar sentada y al mismo tiempo salir disparadas y partir carrera juntas hasta llegar al final del pasillo: todo esto mientras mataban a la protagonista o se comían a los sobrevivientes o Lassie era atrapada por la perrera. Entonces regresabamos gritando en chillidos agudos a ver qué había sucedido, siempre muy tarde para presenciarlo, y eso estaba bien. En mi mente reconstruía las escenas de miedo de las películas y resultaban muchísimo más miedosas de lo que las demás personas recuerdan, gracias a una imaginación muy rica.

Algunas personas argumentan que me estoy perdiendo las MEJORES partes de una película al salir huyendo. Creo que lo opuesto es cierto: cuando vi IT de Stephen King, siempre me imaginé que el monstruo del final era el payaso, pero bigger, badder, meaner. Un payaso en esteroides anabólicos y adicto a las metilanfetaminas. Ese payaso representaba todo lo que daba miedo para mi. No lo veía venir, no había música tétrica que me advirtiera que era hora de salir espantada, no podía asumir que los pasos lentos y el paneo de la cámara significaban que alguien estaba esperando detrás de unas sábanas. Como en la vida real, que nadie le advierte a uno de los sustos ni los malos detrás de los arbustos. Nada más ¡BU! Payaso horrible, pegue un grito y parta carrera. Cuando llegaba al final de la película, cambiaba el canal y asumía que Payaso Horrible les pegaba un susto que les convertía el pelo en blanco, y luego todo estaba bien de alguna manera. El día que vi el final, fue la peor desilusión. Es como que jaimito el jardinero sea el asesino, cuando sólo aparece una vez y es en la escena del funeral, cuando a todos los demás personajes les han dedicado por lo menos 20 minutos de cámara y ya corrían las apuestas que había sido la mucama/amante.

Hoy me acordé de todo esto porque tengo en pausa el episodio número 1 de la segunda temporada de the IT Crowd. He llegado a un punto donde la vergüenza ajena me ha hecho detener el video infinitas veces, lo he estado viendo por segmentos aunque haya cargado todo. A ratos no quiero ver lo que está pasando y cambio de pestaña en el buscador, pero sigo escuchando mortificada. Ahora está detenido, congelado, y Ross está tirado en el baño y no tengo idea de cómo va a salir de ese aprieto.

Algunas cosas nunca cambian.

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8 Comentarios:

Blogger Denise dijo...

Jiji... yo me tapo la cara pero siempre dejo un huequito entre los dedos... extrañamente así SÍ puedo aguantar las escenas de miedo o de matanzas! Cada loca con su tema ;-)

2:02 a. m.  
Anonymous Francisco Duran dijo...

las escenas de miedo no tanto porque en realidad las peliculas no me dan miedo en lo más minimo... la mayoria no son cosas reales.

pero las super peladas y bañazos y todas esas cosas que dan pena ajena si me provocan cambiar de inmediato o poner pausa. lo mismo cuando pasa algo super emocionante... para bajarle un poco no se...

pero cuando estoy con alguien me aguanto... esto solo me pasa cuando estoy en mi casa que puedo hacer esto.

2:34 p. m.  
Blogger Arias dijo...

jajajaja no he parado de reir. Vas a ver que somos muchos. Las escenas de pena ajena son terribles!!!

Mi pecado en el cine es la comedia romantica inglesa. Me las devoro, tipo Bridget Jones, Love Actually o Notting Hill, y son espantosas para los que sufrimos de esto. La escena de Notting Hill con el ingles ese posando en calzoncillos me ruboriza con solo acordarme. Yo cambio el canal, voy a la cocina, suleto la carcajada y vuelvo cuando la mar esta calma. Es terrible eso que da, ajaja

3:39 p. m.  
Blogger Vilma dijo...

Pues a mí me pasa exactamente lo mismo y también cambio de canal, aunque a veces no puedo dejar de mirar, entonces sólo me cubro parcialmente los ojos... jejeje, un saludo.

9:39 p. m.  
Blogger medea dijo...

Uf. que bueno saber que hay gente igual de rara que uno en el mundo, y que además leen mi blog :P

12:11 a. m.  
Blogger Bellydancingknitter dijo...

noooo
te estas perdiendo de la parte de:

Im Disabled!

Te juro que es más gracioso que lo que te imaginas...

Ayuda si cambias de pestaña pero sigue el audio !!!

Jijiji

5:12 p. m.  
Blogger Sneaksleep dijo...

Yo hago casi lo mismo, sobre todo con las partes humillantes de las sitcoms. Lo unico diferente es que yo me paro y me pongo a dar vueltas por la casa. Mi marido hasta me agarra las manos para que no me levante del sillon, pero siempre me escapo. No se por que, pero no aguanto ver esas partes!

10:20 a. m.  
Blogger medea dijo...

bellydancer: sí lo terminé de ver, puedes descansar tranquila :P

sneaksleep: jeje. yo creo que le huyo a esas partes por una über identificación con los personajes. Apenas me pongo en esa situación y olvídate, me mortifico al instante.

2:41 a. m.  

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