19 oct. 2007

En Busca de la Felicidad: Carl Honoré

Carl Honoré


En su libro éxito en ventas Elogio de la Lentitud, el autor y periodista Carl Honoré le pide a un mundo obsesionado con la velocidad: lectura veloz, marcado rápido, citas fugaces- a bajar la velocidad. Él rastrea su inspiración para este personal "movimiento lento" a la vez en que pensó que debería comprar un libro de "historias para niños en un minuto" para leerle a su hijo. Desde ese momento, ha analizado su vida y la sociedad y se ha dado cuenta que todos podríamos ser un poco más felices si nos tomamos el tiempo de hacer las cosas correctamente. Carl comenzó su carrera de periodismo después de trabajar con niños de la calle en Brasil. Desde entonces, ha escrito para publicaciones como The Economist, The Observer y el National Post. Actualmente está trabajando en su próximo libro, una mirada a la niñez en el siglo 21, y "corriendo por todo lado diciéndole a la gente qué maravilloso es bajar la velocidad".

Español: entrevista de BBC, reseña de Elogio de la Lentitud.



Buenos días a todos, estoy pasándolo muy bien acá. Cuando dije que venía, todos me didjeron que amaría Maine porque todo acá iba lento. Carl habla de un divorcio, cuando alguien decidió que eso no iba a funcionar cuando estaba haciendo algo para su esposa, sexualmente, y levantó la cabeza y su esposa estaba revisando correo en su PDA. Entonces, esto significa que no hemos aprendido a dedicarnos a un momento, a una persona, a concentrarnos de una cosa.

Para ser una persona obsesionada por la lentitud, Carl habla bastante rápido!

Tenemos una necesidad de hacer las cosas cada vez más rápida. Comida, comida rápida, vías, vías rápidas, lectura, lectura rápida. Incluso cosas muy lentas que supuestamente ese es su beneficio... como el yoga, ahora hay cursos de “yoga ràpido”. Hasta existen funerales “drive through”... [implicará lanzar flores de un carro al ataúd?]

Tenemos que concentrarnos en nuestro ambiente, en nuestras relaciones, en nuestra familia. Hay que detenernos, a veces esto sucede de golpe: una enfermedad, crisis nerviosa, colapso mental, ataque al corazón. Tal vez es cuando una relación se desbarata... en mi caso fue cuando estaba leyendole un cuento a mi hijo, saltando de palabra a palabra, brincando páginas y párrafos. Obviamente su hijo reconocío que estaba brincando frases y era una pelea. Un día leyó sobre un libro de cuentos de un minuto, y entonces se dio cuenta que estaba dispuesto a sacrificar su relación con el hijo por tener más tiempo... Tiempo para qué?

Lo que nos dice el conocimiento convencional: que si nos relentamos, somos vagos, somos perezosos y poco eficiente, y resulta que es lo contrario lo que es cierto... cuando bajamos la velocidad podemos trabajar mejor y con más profundidad, recordar más y ser más eficientes.

Irónicamente, voy a darles una visión rápida del movimiento lento. Comenzamos con la comida. Ahora ya no hay comida Al Fresco sino Al desco. La idea es que si cuando cultivamos, cocinamos y consumimos comida con paciencia, con tiempo... que si la comida está cultivada con amor, comprada con amor, cocinada con amor, pues es más saludable, más rica: se disfruta más.

También hay ciudades lentas... están adaptándose a esto, a disfrutar las cosas. Este cambio cultural nace en Italia, pero no es exclusivo de eso. Ejercicios como Yoga, tai chi, deportes lentos, están gnando popularidad. Ayudan al cuerpo, pero además generan una calma interna, lo que atletas llaman estar en la “zona”. En esta cultura veloz nos damos cuenta que es importante esta paz interna para responder mejor.

Las terapias alternativas tienen esto mismo como base. Una conexión cuerpo y mente. Esto nos trae de vuelta a sexo. Está de moda el sexo rápido... es un estudio que se hace y determina que hay 20 % de las personas están dispuestas a interrumpir encuentros sexuales por responder una llamada por celular. Entonces no solo eso de interrumpir, sino que queremos dar orgasmos en 30 segundos... apurar el sexo. Las mujeres tienen una tendencia a querer sexo lento, pero los hombres insisten en buscar velocidad. No significa que esto sea malo, un rapidito es bueno.... pero si es tu única manera de encontrarte con tu pareja, estás en problema.

Nos reíamos de Sting y su sexo tántrico: en Italia ahora está popularizándose el movimiento de Sexo lento.

Hasta los niños están contagiandose de esta rapidez. Programas de educación temprana, cds para adelantar bebes en temas matemáticos. Pero ya están volviéndose populares días de detenerse. Días donde actividades extracurriculares y clases extras se cancelan y los niños pueden disfrutar una tarde no programada. Descansar... disfrutar sin programación.

Harvard también ha comenzado con esta necesidad de relentarse. Y si harvard lo hace, por qué no hacerlo en el trabajo? Esto no es una contradicción. Hay que trabajar más lento, pero trabajar a conciencia. Hay que tener descansos cuando uno trabaja, dejar que el cerebro descanses: yoga, siestas. También hay que recapacitar con los aparatos. Si te das cuenta... todos tienen un botón para apagarlo. Estos se pueden apagar... y es recomendado. Hay estudios que demuestran qeu todas estas interrupciones en realidad bajan el CI 10 puntos... el doble de la baja por uso de mariguana.

Hay unas claves de sabiduría para mejorar nuestra eficiencia:
Detente. Baja la velocidad. Haz las cosas con conciencia.

La velocidad antes algo que estaba beneficiándonos, pero desde hace unos años, esta velocidad ya está del otro lado del péndulo y nos está afectando negativamente. Cuando hablamos de la lentitud, no es un movimiento extremo ni fundamentalista, ni tampoco se trata de intercambiar lo rápido por exclusividad de lo lento. Es aprender un balance, aprender a cambiar de velocidad. Hay cosas que se deben hacer rápido y hay cosas que se deben hacer lento, y lo bueno es saber la diferencia.

Carl ahora hace cosas rápidas, le gusta jugar deportes rápidos, le gusta la velocidad, trabajar con fechas límites... pero le gusta poder hacer otras cosas con espacio, con tiempo. Esto le ha dado mejores relaciones. Porque le dedica tiempo a la familia y a sus amigos al 100%. Ahora ha cambiado su manera de relacionarse con su hijo. Apaga sus equipos, va a sentarse con su hijo, le lee cuentos con todo el tiempo y todos los enanitos. Y entonces su hijo se da cuenta que Carl tiene tiempo para él... y aprende a abrirse a él y a contarle los problemas y dudas que tiene. Eso se traduce a tiempo de calidad... Ahora su hijo le dio una tarjeta por ser el mejor cuentacuentos del mundo... Y con esa nota cerró la conferencia.

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1 Comentarios:

Blogger Bellydancingknitter dijo...

Gracias, me tome el descanso para leer un poco sobre Honoré. :D

11:44 a. m.  

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