12 dic. 2007

Festival de Cine Santa Fe de Antioquia

El fin de semana me fui para Antioquia al festival de cine. Nunca había asistido así que no sabía que esperar. Me gustó mucho el festival, pero creo que este evento enfrenta uno de los problemas básicos de las cosas pequeñas y bonitas que se vuelven populares.

Como un restaurante de comida casera, donde la señora cocina un poco más de lo que haría para su familia, y entonces vende porciones a algunos afortunados. Entonces llegan más afortunados. Y más. Y ya no entran en las mesas ni en las sillas ni en el local. Entonces tienen que contratar a otra cocinera, moverse de local, la señora tiene mucho que hacer administrativamente y ya no vuelve a cocinar, sino que contrata más gente que lo haga por ella. Eventualmente ya no tiene tiene ninguna de las cosas que lo hacían lindo, rico y famoso, es uno más del montón, sin ángel.

No quiero decir que el Festival de Cine en Antioquia esté allá, pero digamos que ya llegaron a la etapa de poner un toldo en el garaje y usar de las sillas plásticas moldeadas para sentar a más gente. Creo que tiene que haber alguna manera en que siga creciendo, y que sea más popular y más genial, pero sin perder el espíritu que todavía se mantiene.

Una de las cosas que me encantaron del festival es cómo no requiere de espacios "oficiales" para que uno disfrute del cine. Al aire libre, en parqueos, en parques, en lugares poco usuales para ver cine.

Por ejemplo. En años anteriores las películas se proyectaban en el parque de la iglesia Jesús Nazareno. Este año lograron conseguir que prestaran la iglesia en sí para proyección de películas. La gente abarrotaba el lugar a las 4pm que llegamos, pero tuvimos suerte y conseguimos un campo en una banca al puro frente. El calor era increible, y la cantidad de gente aumentaba la sensación de bochorno. Había un par de ventiladores al frente y los demás se abanicaban con unos cartoncitos que había repartido comfenalco justamente para ser usados de esa manera. Como había tanta gente, pusieron el volumen alto para que llegara hasta atrás. A nosotros nos tocó aguantarnos un volumen ensordecedor al estar al frente, pero fresquitos. Una por otra. Sin embargo durante la película las campanas de la iglesia sonaron y sonaron y sonaron. A las 4:45pm, aunque la película era de 90 minutos y faltaba más de la mitad, nos pidieron disculpas, que teníamos que desocupar para la misa de 5. No sé si el hecho de que fuera una película documental sobre un artista gay que murió de SIDA haya tenido algo que ver. Lo gracioso es que esto no me molestó demasiado, era como un toque "local" al festival. Acá las cosas siguen como siempre, con o sin festival de cine.

En la noche fuimos a la Caja de Pandora en el Cementerio, donde se proyectaban cortometrajes y es como un espacio más experimental. También topé con suerte y conseguí sillas al frente. La noche estaba fresca, los murciélagos pasaban frente a la pantalla, la gente estaba tirada en el pasto de la entrada y fue sólo al ir saliendo que me di cuenta de lo lleno que estaba. Uno caminaba y caminaba hacia atrás después que se acababan las sillas y había que navegar en un mar de gente tirada en el piso, sentada, compartiendo por bastantes metros más, incluso después de la puerta del cementerio. Me cuentan que el sonido era espectacular, y no tenían problemas ni escuchando ni viendo la pantalla.

Camino de regreso, podíamos ver el montón de familias sentadas afuera con las velitas encendidas, callejones con lámparitas y velitas y todo iluminada con esos pequeños fanales de papel de colores. En el parque central, había, como siempre, trago, comida, bebida, y gente conversando, comiendo y pasando rico.

Al día siguiente regresamos a la Iglesia, esta vez a la 1. Nos sentamos más atrás para no quedar sordos, y creo que fue una mala decisión. El eco, ese eco que uno reconoce de iglesias y que nos hace recordar por qué el cine es todo forrado en paredes esponjosas. La película era en español, pero con acento mejicano. Eso, junto con el eco, hizo imposible que entendiéramos la película, máxime nuestra compañía, que por más que entiendan muy bien el español, estaban perdidos. Entonces fuimos al parque, nos tiramos un rato a la sombra y así pasamos el resto de la tarde, hablando, descansando y tomando cervecita fría.

¿El balance final? Antioquia, con o sin festival de cine, es todo un parche :)

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3 Comentarios:

Blogger patton dijo...

Al final a eso se reduce todo: a una excusa para "parchar".

8:14 p. m.  
Blogger DianaCats dijo...

Pues que bueno que te hayan gustado Antioquia y el evento. A mí me gustaría ir para allá, pero como no me traman las películas al aire libre como que nunca me he animado ir a este festival.

Lo de la iglesia estuvo fatal, se pregunta uno si los organizadores no averiguaron bien o si los curitas se la hicieron por el tema de la película. Si terminaron de verla?

12:58 p. m.  
Blogger BUDOKAN dijo...

Hola, te felicitom por el muy bonito blog que tienes. Te dejo Saludos!

2:30 p. m.  

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