13 dic. 2007

Las comidas del alumbrado del Río Medellín

Desde que llegué a Medellín, mis papás han insistido que tengo que ver los alumbrados en Navidad. Finalmente llegó esa época del año, y estuve muy emocionada mientras semana a semana iba viendo como avanzaban los preparativos por el río. Cada pedacito de árbol en papel metálico y luces, las líneas de luces onduladas que cruzaban el río, los detalles en el puro centro que cuelgan... no podía esperar a que los encendieran.

Entonces sucedió. Los encendieron. Y pasé por ahí en taxi por la noche y era demasiada la gente. Pasé al par de días, y todavía era demasiada gente. Y así me ha sucedido todos estos días. Son multitudes y no me animo a enfrentarme a tantas personas, a tanto tumulto. Entonces apenas las veía desde el puente, en el taco indecente que se arma ahí para q la gente vea alumbrados. Mi hermana me asignó la tarea que fuera a investigar y escogiera los mejores puestos de comida para ir a tragar como cerdas comida de calle, pero escogidita. Eventualmente me tocaría hacer ese recorrido, ojalá no durante fin de semana.

Hoy, fue el día. Después de grabar el podcast, me regresé caminando, y pasé por la zona de alumbrado. En realidad pasé por la zona de comidas, ya que tenía un hambre atroz. De esas que lo ponen a uno de mal genio. Necesitaba comer. Fue mucha mi tristeza al darme cuenta que a pesar que la comida puede ser hecha ahí al momento, frente a la vista, la tenían ya preparada y esperando que alguien la comprara. Quién sabe desde qué hora.

Yo soy de las que por más que el algodón de azúcar esté a la par de la máquina... si está en bolsa no me sabe tan rico. Yo quiero algodón que salga directamente de la máquina al palito, que todavía se sienta caliente. Lo mismo que las carnitas, que las hamburguesas, que los perros o los chuzos con papas y arepa. Quiero comidita recién hecha, o por lo menos recién calentada. Pero algo que está en un plato de plástico con las salsas encima ahí llenándose de polvo y moscas, paso.

Fue una decepción. Yo tenía esas ganas de comer lo que fuera, pero tampoco quiero morirme de salmonela o de hepatitis. Y caray. Ahora que lo pienso, me hubiera gustado ver algodón de azúcar.

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7 Comentarios:

Blogger Un Gerente dijo...

fotos! fotos! fotos!

11:09 p. m.  
Blogger Bellydancingknitter dijo...

como los sanduches que venden ya colocados en platos?

Ew ew

bueno, entonces tendra que ser en Don buñuelo o como se llame la muerta de hambre local.

Nos vemos el viernes!

11:03 a. m.  
Anonymous mariana dijo...

Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

3:10 p. m.  
Blogger Denise dijo...

A mí me gusta la comida de turno, aunque sea grasosa y demasiado condimentada, pero igual que vos, al menos que le den un par de vueltas frente a uno...

1:18 p. m.  
Blogger Iki dijo...

Felices fiestas

9:13 a. m.  
Blogger luisa fernanda dijo...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

12:22 p. m.  
Blogger chicha dijo...

oye si te da tanto asco no comas nada pero no critiques a la pobre gente ke trabaja alli.
Pues como tu bien lo dices es muchisima gente y como van hacerlo en el instante solo tienen dos manos para tantas personas
Ademas si dices ke te lo calienten lo hacen (a mi me consta yo tambien tengo un exigente paladar)

2:08 p. m.  

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