28 feb. 2007

bits

Tengo un bloqueo de escribir. Así que van ideas sueltas, la cabeza no me da como para hilar una frase con otra:

- Esta semana la pasé enferma. Una gripe de esas que hacen que duela la garganta y ardan los ojos.

- Hoy me subí en 2 buses equivocados. Pero finalmente logré llegar a casa, 1.5 horas después.

- En una parada de bus me topé a un chico que conocí en un bar. Me recordó, me saludó y cuando me fui pensé que hubiera sido bueno preguntarle si quería tomarse algo por ahí cerca.

- Las clases me encantan. Me gustan demasiado los laboratorios y las clases prácticas. Ya me llené de arginato para impresiones y de yeso, y tengo un modelito de boca lo más de lindo en casa.

- La temperatura sigue subiendo en la ciudad. 38-40 grados centígrados. Tengo que confesar que estos días no he caminado de regreso a mi casa después de clases sino que he agarrado el bus. Con ese sol de mediodía no hay bloqueador que aguante.

- Esta semana ha sido de extrañar: extraño mis amigos, a sweetie, mi gata, mi hermana, la vida emancipada e independiente, mis rutinas. Ya voy teniendo la necesidad de crearme más vida acá, y creo que es momento de comenzar una búsqueda más en serio de trabajo fuera de casa.

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24 feb. 2007

Emenius Sleepus

Sé que hay historias hechas para no terminarse nunca, y sospecho que esta es una de esas historias inconclusas, cuyos capítulos se escriben con años de diferencia y en forma epistolar.

Probablemente nuestra historia seguirá siendo lo que fue y es: una excelente amistad cargada de deseo; basada en excelentes recuerdos de humor, pasión y tranquilidad, pero también en una serie de desafortunadas coincidencias, citas perdidas y mal timing En este momento el futuro se ve en conversaciones por internet hasta altas horas de la madrugada y el deseo constante de terminar lo que esas tardes de hace años iniciamos. Tendremos 89 años y tomaremos té mientras hablamos de lo de siempre: historias de eros y tánatos, injusticias del sistema de pensiones, la condición de nuestra salud, mitología, tecnología y parapolítica: después nos daremos vuelta, apagaremos y uno se irá a preparar el desayuno en su casa mientras el otro se acuesta a dormir con su gato.


En estos momentos me encantaría estar hablando de esto con vos, a susurros, nuestras frentes tocando, como lo hacíamos antes, riendonos a carcajadas mientras hacemos inventario de todo lo que tenemos en común y lo que no: literatura, películas, hobbies geeks, aventuras y desventuras. Terminaríamos, como es frecuente, meditando sobre las razones por las que no funcionó en aquel momento en que estábamos embobados, rápidamente enamorados, convencidos que éramos el uno para el otro. Porque then life happened and we were too immature to face it and deal y nos quedamos con las ganas y el corazón ahogado. Años han pasado y por algún motivo seguimos con el juego, manteniéndonos presentes, latentes, subterráneos en los pensamientos del otro, atizando la pregunta de que hubiera pasado si... ahora que todo eso salió a la luz y hablamos y comentamos y estudiamos lo que hubo y lo que no y de nuestras razones, desbalances, injusticias y más, nace la inquietud y no sé si darle bola, de si en algún momento de nuestras vidas podríamos regresar a existir en las mismas coordenadas compartidas y calentarnos con las cenizas reanimadas de lo que quedó.

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23 feb. 2007

Pixelazo

Photobucket - Video and Image Hosting

Para más información, pueden visitar la página del pixelazo.

"El Festival Pixelazo pretende masificar en la ciudad de Medellín, el conocimiento sobre las experiencias y oportunidades expresivas resultantes de las nuevas tecnologías. El objetivo es Informar sobre este movimiento “cultural” o “artístico” que se esta desarrollando a nivel mundial e invitar a la ciudadanía a apropiarse de los nuevos medios y las nuevas tecnologías dentro del contexto de la vida cultural y comunitaria de Medellín."

22 feb. 2007

los materiales de medea


materiales
Originally uploaded by medea_material.

Voy consiguiendo poco a poco las herramientas que usaré los próximos años de mi vida. Lo que más me gusta, además de mi nuevo Dremel, es la taza de caucho. Su textura gelatinosa y color verde esperanza me trastornan. Ayer que la traje a casa, caminaba y a cada ratito entre-abría la bolsa para ver si seguía ahí dentro: quería ver nuevamente su color y comprobar que sí, que me parece el color más lindo del mundo. Lo veo y quisiera hacerme chiquitita y meterme ahí dentro para ver la luz filtrarse por sus paredes de hule traslúcido, bañarme y respirar verde.

Creo que esa taza es una materialización fetichista de un recuerdo. Un recuerdito de un puñado que me hace revivir un instante de mi vida en los que mi mente logró apagarse y solo salió una sensación de ese silencio: this is it. Esto es. La vida TIENE que ser así y no hay otra manera en que podría existir que no sea esta, en este momento y siendo exactamente quien soy. Sin arrepentimientos, sin dudas, sin pensamientos kamikaze; lo que llamo "momentos perfectos" de la vida.

Estaba en el bosque lluvioso, totalmente sola y caminando por senderos, cuando de pronto hice un giro en el camino y me detuve justamente donde penetraba un rayo de sol, brillante en tanta oscuridad. Levanté la vista y ví las hojas de los árboles sobre mi convertirse en celofán verde que dejaba la luz pasar. Ese instante me viene a la mente cuando veo la taza y es un regalo maravilloso: cada vez que trabaje recordaré que no importa lo que pase, la vida ES.

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20 feb. 2007

Everything Counts

Aprieto las nalgas, enderezo la espalda y me jalo la camiseta para asegurarme que me esté tapando bien mi torso. Los lentes de sol bien puestos, bloqueador en la cara, cuello y brazos, música en mi bolsillo. Mi maletín pesa con cargas que no he querido eliminar. En la caminata que hago todos los días del metro a mi casa, sigo el ritmo que la música me propone. Nunca sé cuánto calor va a hacer, si estará la sombra disponible o faltará que avance más el sol, si los semáforos me tocarán en verde o en rojo y a ratos pienso que cuando llegue no querré subir por las escaleras sino que tomaré el ascensor.

Ese kilómetro diario es mi sanidad mental. Cositas pequeñas que me ponen feliz, cositas ridículas. Estoy acá! Estoy caminando! Vengo de CLASES! me vine en METRO! mis converse todavía no se desbaratan! Ahora llego a mi CASA! Almorzaré con mis PAPÁS! Algo como cruzar la calle en el semáforo peatonal me llena el corazón y siento esa tensión en la mandíbula de emoción. Nervio, le decía Picasso, un amor violento y tenso y que ganas de pegarle un mordisco y estripar a esta vida que me tocó, porque hoy (y todos los días que hago esa caminata) no me cambio por nadie!

Desde ese primer cruce de calle, todo me anima. El taller de motos (algún día tendré una), las tiendas de ropa interior (tantos colores y diseños), la rotonda o ronpoi (tiene semáforos!), el parquecito de los indigentes (eh! hoy tienen una fogata!), el Río Medellín (hoy parece chocolate), el Cerro Nutibara (esas banderas son gigantes). Disfruto todo: las aceras con texturas para invidentes, los puentes peatonales, los parques infantiles en cadena, uno después del otro.

Llego al aparta y mientras sale el portero me miro en el vidrio de la ventana. Roja, caliente, sudada, algo despeinada. Saludo al portero y entonces comienzo a subir, paso a paso, hasta llegar a mi piso. Hoy tampoco tomaré el ascensor.

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18 feb. 2007

I Feel You

No se me ocurre nada para escribir. No he tomado fotos ultimamente. Tampoco se me ocurre ningún plan en solitario para salir a ver la ciudad. Siento que ya llegué al punto de adaptación: durante los fines de semana pienso en los trabajos que debería hacer pero que aplazo hasta el último momento posible, entre semana me muevo en un mundo de "después de clases haré esto o aquello" y algo siempre me distrae.

Ando seca creativamente.

Hoy es domingo, hace sol y pienso que cualquier parque donde podría tirarme a la sombrita de un árbol estará repleto de niños jugando bola y perros orinando contra los árboles.

Pienso en la cartera a medio hacer que necesito coser a máquina. En el forro de la chaqueta de mi papá que ni siquiera he cortado, en el estuche para la radiecito de mi mamá que me pidió que le tejiera. Tomás Moro y su utopía me esperan en la mesa de noche, podría siempre regresar a dormir y hacer que el día pase más rápido. Estoy como desubicada. No quiero estar sola, pero tampoco rodeada de extraños. Quiero salir pero prefiero la comodidad de la casa.

Tengo más de 1000 tarjetas de un fichero que hay que pasar a una hojita en excel, unas 6 páginas de texto para mañana, un artículo o dos que crear.

Hoy es de esos días donde me da pereza existir.

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17 feb. 2007

Feed URL

He estado teniendo problemas con el feed del sitio, para los que me tengan en atom o rss, resulta que con el cambio al nuevo blogger, cambió también la dirección del feed.

Ya no es este:
http://medeamaterial.blogspot.com/atom.xml?bsuser=medeamaterial

Sino estos:
http://medeamaterial.blogspot.com/feeds/posts/default
http://medeamaterial.blogspot.com/feeds/posts/default?alt=rss

Así que por favor actualicen el feed si les está fallando. Un abrazo!

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15 feb. 2007

Walking in My shoes

Creo que he perdido la costumbre de parar la oreja desde que las tengo ocupadas con esos botoncitos blancos que me transmiten un mèlange de Música para planchar (Radio Porta para los ticos), punk vendido, pop ridículo, rock de mentiras y ultimamente Calamaro. Estos momentos privados en medio del movimiento los disfruto de todo corazón, sin necesidad de justificar mi gusto por Niño de Belanova o BlackEyedPeas, o mi sonrisa de oreja a oreja cuando escucho The Cure o las viejitas de Miguel Bosé. Ni siquiera me preocupo por los extraños que me escuchan tararear desafinadamente con la cara pegada a la puerta del metro a las seis de la mañana.

Hoy salí sin mi escudo musical: no apagué el ipod y se descargó por completo, y me di cuenta cuando ya salía para el doctor. El soundtrack citadino es una mezcla de carros con el exhausto descompuesto, reggaetón a todo volumen y muy poco vallenato. Aproveché para experimentar la ciudad con mis 5 sentidos, aunque fuera un momento.
Mi salida resultó lucrativa. Encontré un alquiler de DVDs donde no cobran inscripción, una repostería especializada en hornear queques eróticos, 4 o 5 cafeterías, 2 tiendas de suministros odontológicos, un par de iglesias evangélicas, una tienda de ropa erótica, cualquier cantidad de tiendas y talleres de moto, mueblerías un gimnasio con pinta de Super Sindy y varios restaurantes. Los olores a gasolina, llanta quemada y basura se mezclaban a cada cuadra con el olor de frituras y pan. Quien quiera que haya visitado una panadería Samuelito sabrá más o menos a lo que me enfrento diariamente. Hago mi mayor esfuerzo para resistirme, tengo miedo que en el momento en que ceda a la tentación de los carbohidratos no podré parar de comer cuanto buñuelo, almojábana, arepa rellena, patacón con todo, empanadas recién hechas o perro caliente con todo que se me atraviese. Así que apresuro el paso y me tomo un par de tragos de mi agua.

En el doctor me remitieron a algunos examenes de control, pero las maravillas del seguro privado significa que no es el doctor quien decide cuáles exámenes me hago sino que eso tengo que llevarlo a una oficina de presupuesto donde verán si tengo o no derecho a enfermarme de lo que está en esos papelitos. Es decir, la privatización de los servicios médicos significa lo mismo pero más caro. Obviamente las oficinas ya estaban cerradas (eran después de las 5) así que aprovechando que mañana no tengo clases, iré en ayunas a hacerme las pruebas que si puedo y pelearme por las que no, todo antes de mi reunión a las 10am. Una reunión en la que espero que me ofrezcan más horas o más plata, y no sólo más responsabilidades.

Ya cargué mi ipod, mañana estaré lista para enfrentar nuevamente el mundo.

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14 feb. 2007

yo (corazón) café

Hay compras que me ponen más que feliz. Es así con mi nuevo termo para café.
Es metálico, viene con vasito, tiene cubierta de hule azul, entra en mi cartera y tiene capacidad para .75 lt de café casero.


Son 3 tazas de café que podré tomar a lo largo de la mañana para mantenere despierta, energetizada y adicta a la cafeina. Son $1500 que no tendré que gastar en la cafetería del politécnico. No está caro, pero qué café para saber más feo. Acá sucede lo mismo que en Costa Rica: País productor de café de altísima calidad, y no son capaces de prepararlo decentemente sin que a) se les queme b) les quede ralo o c)parezca ser producido por Exxon-Valdez.

Tal vez el problema sea mi incapacidad para pedir un café. Si digo "un café por favor" me lo dan con leche y azúcar. Quién sabe qué le darán a uno si pide un café con leche. Si pido un tinto sí me lo dan negro, pero en un vasito de aguardiente, como quien dice tómeselo en shot y quémese las amígdalas en el intento.

Con una excelente taza de café o té puedo llegar al éxtasis palatino. Entrar en un estado meditativo contemplativo donde la vida se me aclara y se ve todo más lindo. Tal vez es el calor que siento en mis manos a través de la taza, o el vapor que dibuja hadas y salamandras volátiles que bailan sobre la superficie. El calor que siento en mi nariz cuando la taza se acerca a mis labios. El aroma que me asalta con cada movimiento del líquido. Todo eso es genial, pero la prueba de fuego con el café es su sabor cuando está frío. Cuando me tomo ese último sorbo y todavía sabe bien, sé que existe algo de verdad en esas campañas de "bueno hasta la última gota".

Me gustaría aspirar a algún día preparar un café con todas esas características, y desde mañana comienzo la experimentación.

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13 feb. 2007

Martes 13

Hoy tengo en mi cabeza como si estuviera en 99 Repeat Loop la canción Necesito de Sui generis.

Pienso en todo lo que tengo y me asombro de sentir que todavía necesito más, que hay cosas que hacen falta. Necesitaba un cambio: lo tuve. Necesitaba estudiar nuevamente, ya lo estoy haciendo. Necesitaba encontrar un rumbo y estoy trabajando hacia él día a día. Tal vez como ya las cosas principales han sido saciadas y las ganas aplacadas, mi mente se dedica a pensar en los mínimos detalles. En el lubricante social, por así decirlo.

En tener a alguien a quien llamar para irme a tomar un cafecito en una tarde muerta. En tener compañeros de estudios con los que me den ganas de compartir. De conseguir un trabajo que me pague más u otros trabajos que en conjunto me den ingresos sin tener que lidiar con jefes ineptos.

Quiero encontrar un buen restaurante de sushi y alguien que lo disfrute tanto o más que yo.

Quiero disminuir mis conversaciones profundas en internet y aumentar las conversaciones en mi vida real.

Quisiera no preocuparme tanto por el dinero que todavía no entra.

Quisiera ir a caminar sola, no porque no tenga con quien sino porque así lo quiera.

Quisiera poder darle abrazos a aquellas personas que tengo tan lejos.

Siento como que el remolino de este martes 13 me está arrastrando con toda su furia.

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12 feb. 2007

En el politécnico

Mi primer día de clases cumplió todas las expectativas: edad promedio 17 años, 98% de mujeres y todas son odontólogas frustradas.


Necesito comprar un despertador... estuve desvelada gran parte de la noche, y me levantaba cada 5 minutos pensando que ya estaba tarde. Tuve el sueño de rigor en el que me despertaba y ya eran las 8am y me había perdido de la clase, pero el reloj apenas marcaba las 358 en la vida real. Finalmente desperté faltando 20 para las 6 y tuve que correr para alistarme.

Sabía que había algo de sadista en el politécnico con la maña de iniciar a las 630: Hasta la maestra se mostró sorprendida del porqué hacernos ir a clases a las 630am para salir a las 10, en vez de correrlo una hora y llegar con mejor disposición a clases un lunes.

Entrar a estudiar a las 6:30 ALGO tiene de bueno. Salí a las 10 am y el resto del día lo tengo desocupado para perder el tiempo como usualmente hago, así que aproveché para sacar mi tarjeta de estudiante para el metro, compré la edición colombiana de la SOHO que viene con una bandita de papel cubriendo las carnes al desnudo de la modelo de la portada y que me ofrecieron empacar para llevármela: no vaya a ser que una chica se le vea caminando por ahí con una revista con mujeres chingoletas. Después me vine caminando para la casa y a esta hora estaría despertándome cualquier otro día, y ya tengo todo hecho y listo.

Es impresionante cómo la hora pico de transporte en la mañana es a las 6am. Hay una cantidad obscena de carros, los buses van llenos a reventar y el metro ni que hablar. Era una marea de personas subiendo y bajando escaleras, entrando y saliendo por los trompos y ésto aún antes que salga el sol.

Sin embargo, ya se encuentran abiertos algunos puestitos de café y desayuno para los más madrugadores y hambrientos. Las chicas, aun a esa hora, ya tienen el pelo completamente planchado, están maquilladas como para irse de fiesta apenas salgan de donde quiera que vayan y usan el "uniforme" medellinense: Los jeans pegados con el ruedo vuelto hacia arriba por lo menos unas 4 pulgadas, blusas de tirantes sobre blusas de tirantes sobre blusas de tirantes, tacones o zapatos de bailarina y la cartera enorme que no combina con nada. Por lo menos ese último punto lo tenemos en común.

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10 feb. 2007

Cuando los planes salen como les da la gana y no como uno quiere

Una de las razones principales para venirme a Colombia a estudiar, en vez de hacerlo en San José, era que acá el curso que quiero llevar lo podían dar de noche, en las tardes o sábados. Eso me facilitaba la opción de encontrar trabajo y poder ganar dinero y estudiar a la vez.

El miércoles fui a recoger mi horario... resulta que solo abrieron un grupo, y es en horario diurno.

No hay otros grupos, no hay opción de cambio. Además, como para enterrar más hondo el puñal de la desilusión, el horario es de lunes a viernes, entrando a las SEIS y MEDIA de la mañana.

Yo. entrando a estudiar a las seis y media de la mañana. A la que la conocían en la U por ser narcoléptica, que llegaba todos los lunes a mi seminario participativo de generales a dormir en el auditorio oscuro.

Hay que aprender a sacarle las cosas positivas a las situaciones... No me queda de otra. Iniciaré una campaña a lo largo del semester para convencer a compañeros de los beneficios de llevar clases en otro horario y poder trabajar, me acostumbraré a la madrugada y a no salir de noche entre semana y este será el aliciente para ponerle duro a los trabajos freelance.

Este lunes inicia todo.

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8 feb. 2007

Pasó la ley!

A partir de hoy en Colombia, las parejas de hecho que hayan convivido no menos de 2 años podrán ser consideradas sociedad patrimonial. Saben que es lo más maravilloso?

Que esta nueva ley no excluye a las parejas del mismo género.


Como dijo Thorin en
Confesiones de Hefestión:

Lo que no se logró hacer en el Congreso, se concretó por vía judicial. Un grupo de valientes ciudadanos, a quienes todos les debemos nuestra gratitud, encabezados por Colombia Diversa, demandó la ley 54 de 1990 donde se indicaba que las sociedades patrimoniales de hecho estaban conformadas solo por un hombre y una mujer. La demanda se presentó porque dicha ley implicaba una abierta discriminación contra las parejas homosexuales. Hoy, fecha histórica, la Corte sentenció a favor de los demandantes. En adelante, todas las parejas que hayan convivido por no menos de dos años, no importa si son heterosexuales o no, constituirán una sociedad patrimonial. No estamos hablando de matrimonio, solo de protección social, de reconocimiento de derechos básicos ligados a una unión conformada por dos personas adultas. El proyecto de ley que estaba en curso en el congreso proponía lo mismo. Lo hemos logrado, es un triunfo de todos.


Que viva la igualdad carajo!

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7 feb. 2007

El Parque del Periodista

El Parque del Periodista es de esos lugares que a uno le pueden describir, ilustrar, diagramar, mostrar fotos y aun así uno no podría entender de que se trata el asunto hasta estar ahí. La música salía de un desvencijado bar llamado El Guanábano, un lugar viejo y amorosamente descuidado: no podría decir que la pintura estaba descascarada sino que el descascare tenía algo de pintura, y estoy segura que es parte del encanto del lugar. Estaba sentada con un vaso con cerveza en uno de los bordes de las jardineras mirando gente pasar e inconscientemente volteaba a ver detenidamente a los que llegaban, como si esperara encontrarme a alguien conocido. Los 3 agentes de la policía estaban debajo de un poste a escasos metros de donde estábamos y parece ser que estaban ahi por protección y no por hacer cumplir las leyes: se hicieron de la vista gorda respecto a la bebida en zonas públicas, entre otras cosas. Era como si no escucharan las botellas quebrarse y no vieran los vasos llenos de líquido ámbar circular por el parque.

Era como un ping pong, verlos a ellos, y observar a la vez a las personas que aprovechaban que estaban dando la espalda para echarse un jalón del puro, cuando los policías volteaban en esa dirección, en el lado contrario alguien se echaba también su hit. Un chico con un mohawk de por lo menos 5 pulgadas de largo nos vino a pedir que le regalaramos uno de nuestros vasos de cerveza, como si estuviera acostumbrado a que el no tener dinero no es limitante para salir de fiesta e ir a tomar. Chicas vestidas de negro con el pelo oscuro y delineador rojo en los ojos conversaban con el vendedor de chicles, cigarrillos y dulces. A mis espaldas escuché los acordes y estrofas de la Canción para mi Muerte y creo que por primera vez en mucho tiempo no quise llorar con esa canción. Las lámparas hacen sus veces de sol y luna, y podés buscar una sombrita a la media noche. Alguien tiró una de nuestras cervezas por error y no paso nada. Nos reimos de temas que no eran de reirse: que si los paras, que los celadores, que la pedofilia, que el ejército, la muerte, los corazones rotos. Aprendí muchas palabras que ya he olvidado y escuché historias de cortometrajes inconclusos.

Entré al Guanábano para ir al baño y me encontré con mil caras de extraños mirándome por detrás de la puerta, cubiertos por una gruesa capa de pegamento. Pensé al caminar con otra cerveza en mano que debería haber comido algo, pero entre una cosa y otra no se me ocurrió y lo sustituí por el paquete de maní que cargo en la cartera. Me senté y por un momento sentí que me ahogaba del calor, el sudor saltó a mi frente y mi delirio fue amarrarme el pelo y sentir la brisa pegarme en la nuca. Una neblina se enredaba entre las ramas más bajas de los árboles y otra subía serpenteante desde los cigarrillos. El vendedor de cigarros se sentó a descansar a mi lado y me advirtió que mi billetera se había caído al piso. La metí en mi cartera agradecida con él y por ese instante con todo el resto de la humanidad. Los policías regresaron y requisaron a un mendigo, después de un tiempo dimos vuelta para donde estaban los policías y conversaban amenamente con dos motociclistas. Unos chicos despertaron al inconsciente indigente y a puntapiés le demostraron que ahí no era bienvenido. El único punto amargo de la noche, darme cuenta que entre tanta comunidad tranquila todavía hay personas a las que les gusta armar pleito. Al ratito ya me quise ir, aunque tengo ganas de volver a ese parquecito en el pleno corazón de la ciudad, esa islita anidada en una esquinita, coordenadas 6º14N y 75º33O.

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6 feb. 2007

Metrocable

El metrocable en Medellín es un medio de transporte que une la línea del metro con una de las zonas más deprimidas social y económicamente. Un recorrido que antes podía durar una hora y media en un día bueno y por lo menos 3 buses, ahora lo pueden hacer con un mismo tiquete en 20 minutos.

Lo más lindo para mi naivette fue ver los parques que rodean las bases de las estaciones. Creo que ese poquito de verde y plays ALGUNA influencia positiva tiene que tener en el lugar. No me sentí como en el Tren en San José, donde nunca me aventuraría a ver donde llega en Pavas... asumiendo que estaría sucio, oscuro y peligroso: no me animaba a comprobar o descartar esa hipótesis. En cambio hoy yo quería llegar y bajarme y caminar. Es un paseo popular ese de irse en Metrocable a conocer la montaña, y ahora que le van a construir una mega biblioteca con vista espectacular, va a ser aún mejor. Subí fotos a flickr con las descripciones y mi relato llega hasta aquí: creo que imágenes valen más que mil palabras.


Muchiiiisimas gracias a Jorge por hacer este humilde video posible! La música es Recreation de Tryo.


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5 feb. 2007

San Alejo

Según mi mamá, el cuarto de San Alejo es donde la gente metía las chucherías viejas e inservibles que no les interesaban: algo como el cuarto de las bacinillas en Cien Años de Soledad. Siendo San Alejo el Santo de los hacedores de correas y mendigos, este nombre se le ha dado a la feria que tiene lugar todos los primeros sábados de cada mes en el Parque Bolívar. Ahí se encuentran antigüedades, artesanías, plantas, macetas, muebles, souvenirs, chucherías, comida, mendigos, artistas, músicos y mucho más.

Llegamos tempranito, ya que el sol y yo no somos tan buenos amigos. Ya a esa hora habían puestos de vendedores por todas las esquinas, y mientras uno caminaba se reproducían los parches de vendedores en cualquier esquina disponible. Una vez que se acomodaban, iniciaba el diálogo de día entero con los vecinos de puesto, los compradores y con los amigos que nada más llegaban a hacer la visita. Las artesanías, lamento decirlo, están casi que globalizadas. Los aretes que veía por la Universidad de Costa Rica parecen provenir de manos que fueron a la misma escuela de joyería. Algunas otras piezas eran muy originales: brazaletes de cuero y bronce con vidrio fundido, dijes de metal tratado con ácidos y esmaltados, veladoras de todos los tipos para santos, unas lámparas de bambú con tela, cinturones, agendas pintadas a mano... en fin. Había de todo para todos los gustos.

Un señor, sentado a un lado de la fuente, le daba vueltas a una maquinita para hacer bailar dos muñecas con una música espantosa. A cambio de esa tortura, le solicitaba a los transeúntes entregarle dinero con la historia que es mayor de edad, padre de familia y nadie lo contrata. Una señora reía a carcajadas mientras estiraba un dulce sobre un poste: algo que sólo había visto en televisión de pronto lo tenía frente a mi y aproveché para tomar unas fotos de la gelatina de pata estirada. En Colombia todavía se acostumbra a comer gelatina hecha de tuétano que extraen de las patas del ganado. Parece extraño y desagradable y sin embargo sabe rico. La señora nos comentó como el pedazo de gelatina sin estirar que mi mamá estaba comiendo lo había hecho ella hacía unos días, y destacó el hecho que su jalea era muy transparente: ella no le molía hueso para hacerla más grande y pesada, no señor.

Seguí caminando y me encontré entre flores y plantas: A pesar que el clima era el mismo, la sensación de frescura que daba ver tanto verde calmó un poco el calor. Me acerqué a unas coloridas orquídeas florecidas cuyos brotes podían fácilmente tener el tamaño de mi mano.

A la vuelta y debajo de un àrbol había un puesto de guarapo: jugo de caña con limón y mucho hielo. Esta bebida también se fermenta y existe una versión alcohólica, en este caso es meramente refrescante. Digamos que es un agua de sapo o hiel sin el gengibre. Lo lindo era ver el trapiche de madera con el que lo preparan, y las 8 a 10 personas de todas las edades que vaso en mano rodeaban el lugar.

En el puro centro de la plaza había un viejito: este viejito se encontraba al lado de una caja de madera vieja cubiertos de una sombrilla. Al pasar una segunda vez mi mamá me señaló a los loritos, y tuve la oportunidad de ver al lorito "adivinar" la suerte de unos muchachos de la fuerza pública. El lorito se para en el dedo del señor y cuando èste abre la caja, quedan al descubierto un entrepaño y un cajón: en el entrepaño hay unas tarjetitas, y en el cajón hay muchos papelitos. El loro saca primero las tarjetas: éstas contienen preguntas existenciales y algo parecido a los horóscopos. Después el lorito escoje un papelito y se lo entrega a los portadores de tarjeta, haciendo la combinación mágica y revelando los poderes del loro en adivinar los problemas y predecir el futuro.

Al ver a éstos jóvenes uniformados jugando con el lorito me puse a pensar en lo duro de tener un servicio militar obligatorio y tener que servir. Éstos chicos son hijos, padres, novios, amantes y hermanos, vienen de todas las clases sociales y estratos. Cada uno tiene una historia y un año que cumplir lejos de todo lo que ha conocido hasta el momento. En Costa Rica nunca me tocó tener que despedirme de alguien para que hiciera el servicio militar, sin saber si regresaría o no. Acá es visto como algo tan normal, tan cotidiano... los veo tan jóvenes y muchas veces tan serios, que me alegró que pudieran encontrar un momentito de su día para permitirse disfrutar y soñar en un destino mejor. Ojalá que en San Alejo hayan encontrado lo que necesitaban, aunque sea un poco de libertad momentánea, y que la buena suerte del lorito los acompañe.

Subí las fotos a flickr, por si quieren verlas.

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1 feb. 2007

Comenzó MDE07: Encuentro Internacional Medellín 2007

Al entrar pensé en que me debería haberme comprado otra chaqueta porque se me está complicando eso de tratar de verme seudo arreglada con una jacket verde limón que pareciera ya estar injertada. Después de dar unos pasos me di cuenta que aquellas personas elegantes y vestidas formales eran los del catering, y que aquellos que estaban en jeans y chanclas y bolsos de lona reciclada eran los que estaban vestidos para el evento.

Gracias a
Jorge de La Fábrica de Cosas llegué a la inauguración de La Casa del Encuentro Internacional Medellín 2007 de prácticas artísticas contemporáneas. Le di una vuelta al salón donde se exponían los productos de un taller de arte para niños: maquetas de edificios de la ciudad, siluetas de auto imagen, unos cuadernos de palabras de arte donde definían el arte "apstrapto" como cosas que no parecen cosas y jarrón como "material de fácil destrucción. Se be en los museos". El evento fue sencillo y sin aspavientos: pudimos ver las pautas publicitarias del encuentro, explorar la casa, subir a la biblioteca, tomarnos una copa de vino tinto que salía de botellas y no de cajas y conversar con quien se atravesara de lo que fuera. La Casa está ideada como la cabeza y corazón del encuentro artístico: según los organizadores, "La vieja sede del Museo es el sitio obligado para visitar en la ciudad. Espacio de encuentro y de intervención artística donde podrá charlar, tomar un jugo, leer un libro de arte o ver una película."

A la hora exacta que hubiera comenzado el evento, solo quedabamos un puñado de personas y las cámaras de televisión. Seguimos la conversación sobre arte, ciudad, vida y escuela en un cafetín en la estación del metro hasta que nos lo cerraron, y regresé a mi casa convencida que Medellín en este momento es el lugar en el que quiero estar.

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