28 feb. 2008

36 horas de viaje después

Tal vez es el hecho de estar sentada por 16 horas en un espacio reducido, que la luz que debía iluminar mi asiento iluminara la cara de mi vecino y por eso no pude leer, que la televisión que me correspondía tenìa rayas de interferencia en toda la pantalla y el sonido no funcionara bien... que no pudiera dormir porque cada vez que me acomodaba, alguna marte de mi anatomía quedaba en el pasillo y cuando pasaba el carrito me pegaba, o que tuviera los ojos y la nariz y la boca tan pero tan resecos que al sonarme la nariz me sintiera un poco como la dama de las Camelias. El viaje APESTÓ. Y eso fue solo la primera parte. 20 horas despuès de llegar de ese vuelo, finalmente llegué al aeropuerto de Rionegro. Las pastillas indias para el mareo no tienen el efecto somnífero de las viajesán.

Mi último día en India lo pasé leyendo los libros que me faltaban, jugando con mi sobrino, comiendo en McDonalds (donde las hamburguesas son de pollo tikka masala) y camino al aeropuerto, el mejor ejemplo del contraste que existe en Bombay.

Afuera está la calle a la que le tomè la foto el otro día, del campo minado. Es un edificio que parece un tugurio gigante. Una esfera cubierta de tierra, polvo y plásticos. Pensé que era un estadio en remodelación, pero no. Es el hotel Sahara Star.

Mi hermano me advirtió que sería algo fuera de este mundo, y resultó profético.

La entrada iluminada, perfectamente y con buen gusto. Flores naturales en adornos sobrios y depsués un maitre´d que nos preguntó que necesitábamos. Mi hermano preguntó por algo que nos pudieran servir en 20 minutos o menos, y él nos sugirió cualqueira de los buffets, o preguntarle a los chefs por especialidades al minuto. Decidimos considerar esas opciones y entrar a dar una vuelta. Lo primero que vi fue una pecera en la mitad del edificio. Una pecera que iba de pies a cabeza y ocupaba todo el centro de la estructura redonda tipo estadio. Al acercarme, mi hermano me señaló una puerta: si uno organiza un evento, ahí adentro, rodeado de peces por todos los lados , hay una mesa y un salón exclusivo. Algo como los tatamis en los restaurantes de sushi, pero con acuarios de paredes. Seguimos caminando, y el buffet estaba lleno de cocina fusión y de autor. Pequeñas ensaladas tipo francés, terrines, soufflés, torrecitas de diferentes pastas con rellenos espumosos. Por otra parte estaba la sección de comida tradicional y al otro lado lo internacional. Al seguir el camino, salimos a una laguna y había comenzado el juego láser: mientras caminaba por el borde, dos explosiones de fuego se dieron a pasos de donde estaba: era el gran final del show y el comienzo de la noche. Tienen bar para champaña, tienen bar normal, gelateria, 3 panaderías, restaurantes, diferentes ambientes y todo meticulosamente cuidado. Al rededor de toda la estructura están las habitaciones que miran hacia el centro. Pantallas gigantes mostraban algún deportista siendo entrevistado. Cascada, flores de loto, flores secas flotando en pozas con velas, era demasiado... pero en vez de verse de mal gusto, era precioso. Pero me quedó ese sabor de boca que esto es lo más cercano que he visto al término "vivir en una burbuja". Literalmente. Las fotos no le hacen justicia. Me tomé dos whiskeys dobles y seguimos nuestro camino. Al aeropuerto, aduanas y de regreso a casa.

Ahora que estoy de regreso, pienso en lo que resultó del viaje. Por ahí me preguntaron sobre la búsqueda espiritual. Yo no investigué, no indagué ni me interesé. No sé qué será lo q inspira a la gente en alejarse de su mundo para encontrarse a si mismos. Después de todo, el yo interno siempre está con uno, o no? Así que no hice yoga, no fui a un ashram, no seguí a ningún guru, no abrí el tercer ojo ni nada por el estilo. Creo que para seguir un camino espiritual, no es necesario salir de casa. Si algún día se me ocurre, creo que será tan factible acá en medallo, en Costa Rica o donde sea que vaya a vivir.

Así que con esto termino las crónicas de viaje. Si quisieran saber algo más de la experiencia, pueden hacerme preguntas en los comentarios y les responderé. ¡Gracias por leerme estos días, por los comentarios y por compartir mis aventuras!

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5 Comentarios:

Blogger Murasaki dijo...

Pues muy cierto lo que dices de la búsqueda espiritual. Y hay cosas que solamente se "ponen de moda" sin ningún sentido trascendental real, como ir a India a buscar un "gurú". A mí sí me gustaría, si voy a India antes de morirme, hacer yoga con algún maestro tuanis, pero por mientras igual medito aquí también :)

Pues qué bueno que disfrutaste el viaje, que conociste y aprendiste tantas cosas nuevas!

Sé que hay vacas sagradas, elefantes sagrados, monos sagrados...Hay "gatos sagrados"? Es más, hay gatos? No vi en las fotos...

7:34 a. m.  
Blogger Un Gerente dijo...

jejejeje, tomo nota :D

10:33 a. m.  
Anonymous Shark dijo...

Holaaa!!!
Si, se que fue algo loco quedarme 2 años, y fue mas por trabajo y experiencia, mas que por lo espiritual... y hoy vivo agradecido, pues aprendi muchisimo... como te sientes de regreso?

5:29 p. m.  
Blogger Denise dijo...

Ya sé que me repito mucho, pero me sigue sorprendiendo los contrastes tan exagerados entre la India pobre y la adinerada. Incluso me crea problemas para entender un país así... digo, en CR ya pasa que hay gente comiendo m... y otros viviendo en penthouse de lujo, pero siento que sigue siendo una cosa anecdótica.

Sobre el viaje, pues bueno, lo mejor es que ya se acabó... (quiero decir el viaje en avión, no a India)

3:14 a. m.  
OpenID Patton dijo...

Se disfrutó mucho.

Tienes razón, ví las fotos primero y leí después ... y efectivamente no les hicieron justicia.

9:04 p. m.  

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