11 abr. 2008

Películas que te hacen sentir bien

Hoy me vi Juno y Cashback, dos películas que me habían recomendado. Si les interesa saber de que tratan, sigan los links. Si no se la han visto y no quieren spoilers, entonces mejor quédense por allá en los links y busquen cuando verlas, y después cuando la vean, regresan por acá y dialogamos del asunto. Ahora vendrán spoilers y contaré algunos detalles de las películas y mejor q se retiren ahora si es que han estado viviendo detrás de alguna roca: las películas son del 2007 y 2006 respectivamente. Yo, por ejemplo, efectivamente soy de las que viven detrás de las rocas. Por eso les insto, como alguien que conoce de la situación, en que se las consigan y las vean. Creo que quedarán gratamente satisfechos.



La primera, Juno, la comencé a ver con un poco de recelo: como había hablado con una amiga, no es lo mismo ver a una linda chica blanca de clase media quedar embarazada y dar a su hijo en adopción que a una chica de las minorías que vive en un ghetto o una pobretona en un "trailer park". La primera da ternura y las siguientes dan como rabia y esa sensación de "y qué más se podía esperar?". Sin embargo, ahora me encuentro repitiendo clichés que no me tragaba antes. El tratamiento del tema es idílico, si algo, pero creo que hace falta ver películas donde los padres de hijos adolescentes puedan tener "modelos" a seguir. Padres que responden moderadamente a estos golpes de la vida que es un embarazo no deseado de hijos adolescentes. Esta película les brinda la opción de reaccionar de una manera intermedia: saben que su hija hizo algo extremadamente tonto, pero están ahí para ayudar y apoyar. Hay shock, pero es de esperarse, igual se sobreponen y salen adelante.

Obviamente la película tiene sus bemoles: los diálogos me recordaron a The Gilmore Girls y me dieron esa sensación de "la gente no habla así nunca", sobre todo al inicio de la película. También ciertos estigmas: la escena donde pintan las clínicas de la mujer como lugares horribles y traumatizantes donde trabajan personas que asustan, le quita un poco el crédito a esa opción que siguen muuuuchas mujeres que no tienen la ventaja de ser blanquitas e ir a dar a luz un bebé altamente cotizado en el mercado de adopciones. Digamos que si Mileidy va a tener un hijo con su novio Jamaal, les va a costar mucho más encontrar una pareja deseosa de ese fruto de la pasión momentánea, porque siendo sinceros, no hay una lista de espera por bebés afro-latinos. También entiendo que es un recurso cinematográfico: Tenemos que entender por qué esta chica decide continuar con su embarazo cuando ya tiene decidido que no lo va a hacer. Si hubiera ido a una clínica más atractiva, ya se hubiera acabado la película.

Pero más allá de ser una película sobre una pelada embarazada, para mi es sobre el amor. Sobre el amor "para siempre", sobre el amor de padres, sobre el amor entre amigas, sobre el amor de pareja, el amor a un bebé y el enamoramiento en sí. Y creo que eso fue lo que me quedó, que aún después de todas las metidas de pata, los arrepentimientos, las palabras dichas que deberían eliminarse, la vida no es perfecta, y salir de eso es lo que la hace digna de vivir.

En Cashback, también se trataba el tema del amor y de la obsesión, de tener sueños locos y querer que se cumplan, de vivir por momentos ausente del presente. De soñar y de los sueños, que son cosas muy diferentes. Hay una mirada diferente hacia el desnudo que me gustó, y el cliché del artista que pinta mujeres (no pude evitar recordar al infame Jack Dawson... lo siento)queda un poco retirado cuando nos damos cuenta que este chico pinta de su imaginación, de lo que existe en su cabeza. Hay una frase que dice Ben que se quedó conmigo: Saber cuál es el sueño es la mitad del camino. Yo quisiera tener esa certeza, ese "sé quién soy y para donde voy". Por eso me encanta cuando otros viven sus momentos, aunque sea vicariamente. Por que estoy segura que todos los que están leyendo estas líneas han querido que alguien los vea exactamente como son, y que todo lo filtren por una mirada que rescata lo bello y lo sublime.

Me gusta la magia en las películas, me gusta creer que el mundo es un mejor lugar, que hay fe y esperanza y amor y que todo es posible. Que el mundo no se acaba cuando uno toma malas decisiones. Que el mundo sigue cuando el corazón se rompe. Que todo, al final de cuentas, va a estar bien.

Por eso no me gusta ver películas de horror, de miedo, de zombies, de muertes y de guerras. Ni siquiera como un trasfondo para historias de esperanza, porque me parece como ver una película porno que al final da un mensaje de pureza y abstinencia. Por eso, acá les cuento, no vi Hotel Rwanda. No vi Ciudad de Dios. No volvería a ver JAMAS la noche de los lápices. Hay un montón de otras películas que muestran lo horrible que es el mundo para después entregarnos una flor. No gracias. Yo no necesito que me recuerden los desastres, la muerte, la angustia, porque esas imágenes se me quedan grabadas y las revivo por noches enteras con pesadillas espantosas.

Quiero estar rodeada de arte, de belleza, de momentos preciosos y mágicos. Egocéntricamente quiero sentirme identificada, pensar en lo que haría en esos zapatos, o recordar decisiones del pasado. Quiero que me recuerden de estas cosas que uno muy por dentro sabe, pero que por falta de uso se olvidan. De la importancia de reconocer el amor en las personas que nos rodean, de lo vital que es tener sueños y que no importa donde estás en este momento, que es una parada en tu camino hacia lo que realmente te hará feliz. O mejor aún, que nada más es cuestión de mirar a lo que YA existe en tu vida que te hace feliz. Aunque sean momentos.

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5 Comentarios:

Blogger Un Gerente dijo...

"Hay un montón de otras películas que muestran lo horrible que es el mundo para después entregarnos una flor."
Bella frase.

sumercé linda es que el mundo es así, uno sale a la calle y si está pilas se dará cuenta, al menos de dos asaltos, un atropellado y tres mendigos enfermos y vueltos miércoles... dispuestos a destazar a cuchillo al prójimo.
sumerce llega a su casa y su mama, papá hermano, novio, amante, esposo, hijo, o alguein le da un abrazo, un beso y un cariñto y listo, ahí está la flor.
Esas películas es mejor no verlas porque con la vida real uno tiene.
por eso cuando voy a cine escojo películas netamente comerciales sin contenido, de acción o mejor dicho lo más pendejas que haya para no pensar y solo divertirme, porque finalmente muy pocas películas se acercarán a la vida real, al menos a la nuestra...

sip, amanecí amarguetas.... :(

8:50 a. m.  
Blogger Denise dijo...

Me gustó Juno, pero tuve la misma impresión sobre los dialogos. Sobre todo porque si fuera sólo Juno la que hablara "así" pues bueno, podríamos creer que es parte de su personalidad, pero queda extraño.
La otra no la he visto.

12:13 p. m.  
Anonymous itzpapalotl dijo...

buenos argumentos a favor de Juno. A mi lo que más me gustó de esa película fue la música :)

12:33 p. m.  
Anonymous Matias dijo...

Hola me gustan tus palabras, a veces siento lo mismo. Mientras mas cosas malas veas o pienses en tu vida mas las habra.
Igualmente se puede ver una pelicula sin prejuicios que trate sobre cualquier tema y analizar lo que pasa en ese momento y olvidarlo. Pero es dificil. Un abrazo!

3:41 p. m.  
Blogger Nunilo dijo...

Muy interesante el análisis de la película. Yo me acuerdo de verla con una amiga en la televisión en uno de estos especiales y curiosos estrenos para ver películas como los de esta página y me acuerdo que me gustó, pero tuve esa sensación de pensar "que listos son todos y que bien hablan" que lo hacía bastante irreal a veces. Completamente de acuerdo contigo.

11:30 a. m.  

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