15 jul. 2008

Desapegándose

Una de mis tareas estando acá es la de revisar las cajas que dejé "guardadas" cuando me fui, las cosas que no pasaron la selección de los bienes imprescindibles. Esta vez también tengo límite de peso en mi equipaje, y el ultimatum: lo que se queda, se bota.


Bajé 2 cajas con libros y papeles, iba a tirar una bolsa llena de recuerdos sin abrirla, para evitar la tentación de "me llevo solo esta cosa.. y esta, y esta", cuando mi cuñada me sugirió. Por qué no le tomas una foto? Así que eso hice.

letting go

Entre los papeles encontré cartas de amor, tarjetas de cumpleaños, fotos, papelitos que uno se pasaba con los compañeros en clases y una impresionante colección de agendas, diarios y cuadernos que era donde botaba mis tendencias blogueriles desde antes que existieran.

Sé que no voy a poder llevarme esas cosas, son fetiches de tiempos pasados. El ver la cubierta de una agenda me recuerda el contenido, los amigos, las actividades. Hojeo la páginas y veo las boletas del cine, los recortes del periódico, las notitas de las amigas, dibujos, ñoñadas, recuerdos. Veo los stickers de Sailor Moon y se refresca mi memoria por el increíble geek-anime-girl crush en Haruka Tenoh. Veo los voladores de Saint Seiya y pienso en la carrera después de clases para ir a ver a Shiryu sacarse los ojos.. nuevamente. Miro las fotos de graduación de mis compañeros y no sé que hacer con ellas. Las montañas de stickers. Fotos de paseos y eventos. Recuerdos en general. Fotos de exes. Libros y libros que he acumulado a lo largo de los años, pero que a nivel de aviones, pesan demasiado. No quiero botarlos, pero el no poder llevármelos significa que dejarán de ser míos y posiblemente pasen a nueva vida.


Mi espíritu "pack rat"-ístico
me insiste que algún día podría necesitar alguna de esas cosas. Alguno de los libros de teoría del cine y dramaturgia. Las filminas de la obra de teatro. Un guión. Mi certificado de Bungee Jumping. Tengo que recordarme a mi misma que no me han hecho falta en los últimos 2 años... y probablemente no me vayan a hacer falta nunca más.

Pero por si acaso algún día los extraño, acá quedará el registro visual.

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7 Comentarios:

Blogger Velvet dijo...

Nunca hubiera pensado que hubieras tenido un Snoopy. Nunca.

12:02 a. m.  
Blogger Schizoid dijo...

Lo peor es cuando toda tu vida está reducida a 20 kilos de peso que contiene básicamente tu ropa y tu computador. No deja de ser un poco triste.

1:24 a. m.  
Blogger Murasaki dijo...

A mí me va a costar mucho, mucho dejar mis libros aquí en CR...pero bueno, no queda de otra, hay que ir dejando atrás lo que ya no puede acompañarnos.

(Qué bueno Shiryu!!!)

9:26 a. m.  
Blogger ::::VARGAS:::: dijo...

Me copio del comentario de Velvet.
Yo tampoco nunca lo hubeira imaginado.

11:40 a. m.  
Blogger medea dijo...

No sé que tiene de raro. Uno rara vez escoge las tarjetas que recibe de alguien.

11:54 a. m.  
Blogger Amalia dijo...

Deshacerse de noñadas y recuerdos siempre es una tarea difícil. Inevitablemente uno piensa que en algun momento de su vida va a necesitar ese tiquete de entrada a un concierto para darle mas credibilidad a la historia que esta contando.

Por lo menos siempre se tiene la evidencia sentimental de que en algun momento existio todo lo que botamos.

4:42 p. m.  
Anonymous Bonnie dijo...

Su certificado de bungee jumping?!?!?!!

3:30 p. m.  

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