6 ago. 2008

diversidad

Era como estar en una disco gay. Gente repartiendo condones y margaritas, música, drag queens, transexuales, trabajadoras del sexo, y de vez en cuando un plato con pasabocas para diluir el tequila. Sólo que era una fiesta organizada por el Open Society Institute de la organización SOROS para todos los becarios de su programa.

Un grupo de música con harpa y charangos y guitarras amenizaba la fiesta, y creo que podría suponer que era la fiesta más extraña donde hubieran tocado los músicos, con bailarines Camboyanos haciendo breakdance a ritmo de las rancheras.

Esta conferencia ha sido una serie de nuevos descubrimientos. Hay cosas sobre el VIH-SIDA que nunca había pensado en que fueran importantes. Hay actitudes que me cuesta entender de muchos que están en la conferencia: uno asumiría que un aliado de la causa VIH-SIDA estaría más abierto de mente para escuchar a las trabajadoras sexuales hablar por cuenta propia de cómo consideran que el trabajo sexual es eso... un trabajo más y no es explotación ni tampoco es trata de personas. Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Pero acá también se encuentran a los mojigatos que no entienden cómo se maneja la situación.

Por ejemplo: en el hotel Sevilla donde me estoy quedando, segregaron la zona del comedor para delegados de la conferencia. La razón que dieron? "los demás huéspedes se sentían incómodos con los delegados por miedo al contagio". Esto me lo contaron de terceras manos, porque yo ni me he acercado al comedor, y no lo he experimentado en carne propia. Esta tarde tengo ganas de ir a preguntar y ver qué fue lo que sucedió y qué razones dan. Pero lo que sí sucedió es que los huéspedes de la conferencia que se enteraron de esto se pasaron de hotel. Esa decisión la tomaron en una ciudad donde no queda una habitación disponible en ningún hotel, así que creo que no se lo tomaron nada a la ligera.

Ahora que entraba a la Aldea Global, una zona más relajada y personal del evento, había una manifestación en el puro corredor. A un lado, un puñado de jóvenes con pancartas diciendo que los condones no habían disminuído los contagios de VIH, pero que la abstinencia sí. Al otro lado del corredor, las organizaciones juveniles, las trabajadoras sexuales y gente aliada andaba gritando que eran responsables por sus cuerpos y nadie más, y que sí al condón y la protección. El primer grupo no tardó mucho para irse por su lado y buscar otro lugar donde manifestarse.

Por otra parte, experimento mis propios prejuicios cuando veo tanto activismo a favor de los derechos humanos de los drogadictos que viven con VIH, o los derechos que tienen las personas seropositivas para tener hijos a pesar del riesgo de contagio. Su argumento es absolutamente válido el hecho de tener esta enfermedad no nos quita lo humanos, y también tenemos deseos, sueños y aspiraciones en nuestra vida, y no queremos ser definidos por un status como lo es esta enfermedad. Y pues todo mundo, independientemente de las decisiones que toma, es un ser humano, y tiene derechos que los deberían proteger. Lo mismo con el hecho que alguien con VIH-SIDA muchas veces no tiene acceso a medicinas de cuidados paliativos y manejo del dolor.

Igual llego a las charlas con un escepticismo, pero salgo de ellas convencida que tienen razón. Sencillamente pasa que uno nunca escucha de estas problemáticas. Es como si el problema fuera con otros. Algo que me ha quedado claro durante esta conferencia es que TODOS estamos en riesgo. TODOS. Los que somos monógamos y estamos con una pareja fija también. Porque uno nunca sabe. Uno cree conocer a alguien hasta que te das cuenta que te pegó algo. Pero ya por lo menos no pensaría que es el fin del mundo contagiarme de VIH. Porque en lo que he estado acá he visto tantos modelos positivos de personas positivas. Tanta gente que sigue trabajando duro por los derechos de otros, para que todos puedan acceder a los medicamentos que les salvan la vida, para acceso a salud, para acceso a un trabajo digno, a la no discriminación. Tanta gente que no se ha dejado morir por un diagnóstico. Gente que ha buscado una salida a poder vivir con una condición que no tiene cura. Y no puedo más que admirarlos.

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2 Comentarios:

Blogger Iki dijo...

Impresionante realidad... caras vemos, enfermedades no sabemos...

Por eso uno siempre deberia exigir y presentar una prueba de vih antes de ir a la cama con alguien... y ni aun asi uno puede tener la certeza, porque existe el periodo de ventana...

7:04 p. m.  
OpenID blueandtanit dijo...

mi gran admiración hacia tí en este escrito, yo pienso que todos los seres humanos debemos ser responsables con nuestros actos, asumirlos, pero hay muchas formas de hacerlo dependiendo de la forma de pensar de cada cual, es una lástima que muchos no quieran entenderlo y discriminen a los demás por ser diferentes, son un gran ejemplo de vida las personas que, como dices, no se dejan morir por un diagnóstico.
saludos

7:26 a. m.  

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