29 abr. 2008

recetas sorprendentes

Como se podrá apreciar en las entradas anteriores, tengo perfectamente claras aquellas cosas que sé que inmediatamente desatarán mi furia (pisar una cucaracha con el pie descalzo, que alguien se acabó el rollo de papel del baño y no lo repuso, que la caja de leche está en la refri... completamente vacía) pero no creo que me he puesto a pensar en las cosas que automáticamente me ponen de buen genio. He escrito al respecto de los pequeños placeres simples, pero sólo me sirven si YA estaba de buen humor para comenzar. Incluso podría hacer la desfachatez de afirmar que no tengo una pomada canaria para el ánimo, sencillamente porque no he pensado en ellas y por lo tanto no existen. Como un exnovio cuya información no aparece en google es equivalente a Sandra Bullock a los 20 minutos de comenzar The Net.



Por eso me sorprendí hoy. Todos los ingredientes indicaban que sería un funesto día: lunes. tareas pendientes. temprano en la mañana. Lunes. clases. Entonces "Wish you were Here" sonó en mis audífonos y me di cuenta de algo. Esas primeras estrofas pegaron una sonrisa en mi cara automáticamente. Volví a escucharla. Nuevamente sonreía. Lo bonito de ser poco literal musicalmente hablando es que no me importa que la letra sea una despedida, funesta, triste y depresiva. La canción me hizo feliz. Tal vez recuerdo aquel día por allá en las montañas de Alajuela escuchando a Federico Miranda y Kurt Dyer haciendo un homenaje a Floyd. Tal vez la relaciono con el Wish You Were Here de Incubus y su "and in this moment I am happy, happy". Pero entré al poli y sin chistar mostré el carnet, bajé a clases, saludé y me senté a trabajar tarareando feliz. Y eso casi q es cataclísmico y motivo de concilio vaticano.

Me senté a pensar en qué otras cosas podrían tener ese efecto mágico en mi, pero para mi confusión, lo único que se me venía a la cabeza era una sensación de los pies contra el pavimento, el viento en la cara y correr, como q fuera un recuerdo de completa satisfacción y felicidad. Este recuerdo no creo que sea mío, porque hasta donde recuerdo, soy terrible para correr, sufro cada segundo y mis rodillas y bazo se quejan con cada paso. Pero ahí está ese recuerdo, y de pronto se me ocurrió que podría ensayar. Podría tratar de hacerlo. Podría salir a correr y ser de esas chicas q veo por ahí con sus licras a media pierna y tenis blancas, con camiseta sin mangas y lentes oscuros, corriendo. Porque si algo, no conozco a nadie que salga a correr y no le guste. Seguramente porque si no les gusta, no los conocería como "alguien que sale a correr". Tal vez dentro de mi está esa corredora innata que disfruta de sudarse y sentir el viento enfriar la ropa contra la piel. Puede que de la misma manera que he bloqueado momentos tormentosos y vergonzosos, tenga olvidados y rezagados en los rincones oscuros de mi cerebro los momentos de mi yo como corredora.

Pensé entonces en comida. Paso tanto tiempo comiendo, que de SEGURO alguna de esas comidas es la piedra filosofal de los alimentos, que convierte las angustias en dichas. Y tampoco. Hay comidas que me satisfacen más que otras, pero ninguna que me haga feliz. Pensé en hobbies: el tejido cuando va bien me hace sentir bien, pero cuando no va bien más bien es frustrante. Tal vez no hay más de un par d cosas que nos dan esa felicidad y por eso me cuesta encontrar otro ejemplo. Pero aunque sea, ya tengo uno. Tal vez sea momentáneo, y la próxima vez que esté triste más bien la canción sea apenas para sufrir y llorar... pero por ahora me aferraré a ella como un mantra. Como la clave para lidiar con mi crónico mal humor.

Etiquetas: , , ,

26 abr. 2008

Viviendo una vida amargada

Días como hoy que antes de las 5:30 ya he pasado 10 horas en un bus refrigerado, con las rodillas inflamadas por el frío, con un asiento roto y completamente aplastada por el asiento reclinable delantero, despierta la mayor parte del viaje y por lo menos escuchando música hasta que se me gastó la batería del ipod y me quedé escuchando el espantoso reggaetón que tenían "ambientando" la cabina, llego a odiar la humanidad. En serio que sí.

Me bajé del bus sin poder doblar las rodillas rumiando las diferentes causas del odio. Odio a las personas que conversan a pulmón henchido en los buses a las 3am, a las que no saben que las cortinas de los buses se cierran de noche porque si a ud no le molesta la luz para dormir es por respeto a los que estàn al otro lado del pasillo y que sì les molesta. Odio a los de la tortura metro, la gente que estorba en las escaleras, a las que se ponen a conversar por celular en la pura puerta del metro y que vean los demás como pasan. A los que se recuestan en las barras e impiden que uno se agarre. A los que se plantan en el centro del pasillo y no se corren un pelo cuando la gente necesita subirse o bajarse. A los que le hablan a uno cuando uno tiene audífonos puestos. Pero más que todo odiaba el hecho que llegaría a mi casa y estaría llena de gente que tendría que lidiar con todo el bagaje de mi mal genio cuando lo que yo quería era nada más un buen lugar para dormir. Pensé en un motel, en serio que sí.

Soñé que llegaba a mi apartamento propio. Que la gata me saludaba y lo único que me pedía era agüita fresca y un poco de comida a cambio. Que podía tirar la mochila en la entrada del cuarto y meterme entre las cobijas. Que las cortinas estuvieran cerradas y bloqueaban toda la luz. Que pudiera desaparecerme un buen rato del resto de la humanidad para no someterlos a mi mal genio. Pero no: Llegué y las cosas no estaban tan cual las habìa dejado. En vez de una cama libre de obstáculos, bajaron mi ropa del tendedero y ahí está en montañas sobre la cama. Hay visitas entonces tampoco es como que puedo prender luces y abrir closet y guardar todo. Gente cantaba en la calle y se escuchaba por la ventana y me daban ganas de tener macetas con geranios para tirarles encima. Entonces alguien en el edificio se metió al baño y a nivel auditivo no existe diferencia entre que lo hagan en un apartamento 4 pisos arriba o en la misma pieza mía: al incompetente ingeniero o arquitecto se le ocurrió que una pared medianera es buen lugar para poner tubos de agua y desagüe y gracias a eso me doy cuenta cuando cualquiera de los inquilinos o propietarios de este lado del edificio sufren de incontinencia o les da por bañarse a las 6am un sábado.

Así que renuncié a la idea de dormir y me fui por la segunda opción: me convertí en una de las detestables que se bañan a las 6am, salí y me metí a trabajar en el estudio y cerré la puerta, rezando que se me bajara el mal genio antes que alguien me encontrara y me atosigara con preguntas:
"quetalcomotevaquetaltefuecomoestuvoelviajequetalbogota
llamastealatiapachayaltiopetateysaludasteysalistedeturismo
yvisitastelaferiadellibroydondetequedasteyquecomisteyaque
horallegasteycuantogastasteenpasajesyenbusesyentransporte
ycomoestabaeltraficofuisteamonserrateporqueteregresastetanpronto?"

No estoy de humor. Hoy en día casi nunca estoy de humor. Familia o no, necesito un letrero de no molestar mientras aparece el apartamento a donde me pueda ir con una colchoneta, unas cobijas y mi portátil. Y seré feliz. Y ellos también.

Etiquetas: , ,

22 abr. 2008

Celebraciones

No me acuerdo cómo fue mi fiesta de 18. Dudo siquiera que lo haya celebrado con salida a algún lado a estrenar cédula y mayoría de edad. Y así ha sido desde entonces. En general los bares me aburren a muerte. La única razón que encontraba para ir era para socializar, o escuchar música que no tenía en mi casa, pero usualmente prefería ir a tomar a la casa de alguien, y hacer básicamente lo mismo, pero sin chupar humo ajeno y pagando precios razonables por el trago.


Este año cuando sabían que mi cumpleaños caía en sábado, todos preguntaron: ¿y qué, donde va a ser la fiesta? Es como un estándar. La foto sentado en el escritorio del colegio el primer día de clases con lápiz en mano. Como tener una fiesta de 15 años en salón de fiesta y con vestido de gala con 158 invitados que cualquier otro día en el colegio no te dirigen la palabra. Como comprar un montón de cerveza que no vas a ser capaz de tomartelala toda solo porque comienza la ley seca y podrías necesitarla.
Como la despedida de soltera con bailarín exótico que te pone las bolas en la cara mientras te mueres del asco. Cosas que se supone que la gente hace para ciertos momentos hito de la vida. De las anteriores, la única que practiqué fue la de la carrera contra los policías antes de la medianoche del miércoles de semana santa. Lo único que quedaba eran 3 cajas con 24 latas cada una de rock-ice, y mi novio del momento metió todas en el carro. Ninguno de los dos tomaba rock-ice.

Así que este año decidí que sí iba a celebrar el cumpleaños, pero a mi manera. No en un bar de noche, sino con un paseo al aire libre en domingo, a compartir y conversar sin quedar afónico por el volumen de la música.

El parque ecológico El Salado será para mi paradero de domingos de desparche. Con un par de tiquetes integrados te dejan en la puerta. Entonces hay río y ranchitos para las comidas y restaurantes y manguita para tirarse y ver pasar la tarde. Como no conocía el lugar, y no sabía que esperar, llevamos comida para hacer sánduches y comer frutas y picar tortillitas con guacamole... resulta que allá hay lugares donde comer y los precios son hasta buenos.

Pasamos la tarde un tiempo al sol, y otro bajo un techito: y menos mal. Se desató un aguacero impresionante a la mitad de nuestro partido de poker y tuvimos que interrumpir la mesa de juego debido a las goteras. Se conversó bueno, nos reímos bastante, comimos hasta quedar un poco más que satisfechos... ¿cómo no tener más cumpleaños así?

Lo único que me dio DEMASIADA rabia del lugar fue que cobran el baño. 500 pesos por ir a mear, y eso después que pagaste 3000 para entrar al parque. Obviamente la gente no va a pagar para ir a orinar, así que yo no les recomendaría disfrutar tanto en los charquitos de agua. EW. Si me hubiera tocado ir al baño mientras estuve allá, mi ira hubiera hecho gala de mi nombre.

Lo único que me quedó faltando del cumpleaños fue la torta con velita y pedir el deseo. Sencillamente no hubo momento, pero por ahí me contaron que no hay fecha de expiración para eso, que es cuestión de hacer el ritual y listo. Así que lo haré. Porque yo escogeré mis rituales bobos, así me resista de por vida a hacer el baile del billete en cualquier boda.

Etiquetas: , , ,

19 abr. 2008

club de los 27

Esta semana cumplo años nuevamente. Llego a la edad de Jimi Hendrix, Jim Morrisson, de Janis Joplin, de Kurt Cobain, a diferencia que planeo seguir hasta los 28 . Los veintisiete: Una edad que me parece toda llena de ángulos y curvas peligrosas. 27. Número que ha inspirado blogs de fotografía y conspiparanoias relacionadas con Weird Al Yankovik.

Roque Dalton
dijo:

27 AÑOS

Es una cosa seria
tener veintisiete años
en realidad es una
de las cosas más serias
en derredor se mueren los amigos
de la infancia ahogada
y empieza a dudar uno
de su inmortalidad.



Qué he aprendido en estos 27 años de existencia? Me aburren los bares y la música crossover. Los días en que me da por odiar a todos los que se me cruzan en mi camino, el problema soy yo y no ellos. No me gusta lavar platos, todavía no he aprendido a recoger la ropa y las toallas del piso. Las piyamas son el mejor vestuario para un domingo. El té sigue siendo mi bebida preferida. Me gustan las medias, de colores mucho mejor. Como más dulce y chocolate del que debería, soy compradora compulsiva de brillos y labiales que nunca uso. Me encantan las ofertas gratis de compra un labial y te regalamos un maletín de regalo por 23 USD. Prefiero las vans a las converse. No me gusta contestar teléfonos. Me gusta mucho el rainbow caterpillar maki. Me gusta el vino barato. Creo que los chococrispis son la solución a esos momentos de hambre con pereza. Que uno puede tener un sueño, y muchas maneras de cumplirlo si abre los ojos y la mente.

Etiquetas: , ,

17 abr. 2008

comfortably numb

Descubrí de manera tardía que aunque siempre he pensado que soy una persona visual y no auditiva, hay una posibilidad que sea 50-50. Suena a lo más cliché del mundo, pero me siento tonta de haber ignorado tal faceta. Parecería imposible haber pasado ese detalle por alto, pero así fue. La evidencia indicaba en esa dirección, y como es usual, decidí no darle importancia y seguir con mi idea. Como esa otra idea q a veces me creo de que soy tímida y por eso no le hablo a la gente cuando la realidad es que soy malgeniada y a ratos sencillamente la humanidad me cae gorda. Pero ese será tema para otro post. Back to the music.


Me asaltan recuerdos de yo como una niña sentada haciendo mis tareas sobre la mesita de la sala y el bolero de Ravel sonando de fondo. Yo tenía dos canciones favoritas: El bolero de Ravel y la aria de la reina de la noche de la Flauta Mágica de Mozart. ASí que el interés musical estaba. Tenía algún tipo de oído musical, ya que tocaba violín con el método suzuki que se basa en oir y tocar en vez de leyendo partituras.

Tal vez me despisté porque no escuchaba música contemporánea y nunca supe qué era lo que era música "cool" o de moda. A mi la música me llegó depurada, ya fuera después de años de escuchar que era buena y de calidad, o por influencia de amigos que me recomendaban tal o cual cosa... y además me regalaban un cassette o un cd. Entonces escuchaba las canciones y a veces me gustaban y a veces no. Cosa extraña, muy pocas veces le presté atención a la letra, y tenían que recordarme "hey, escucha esta letra" para yo tratar de entender. Eso sí que no lo tenía: la habilidad de traducir el lenguaje de las canciones a algo entendible. Entonces ni le hacía el esfuerzo. Escuchadas, nunca logré aprender una canción, siempre fui una chica de sentarme con el cuadernito de las letras a ver q era lo q decía, en esos momentos que me entraba la curiosidad.

Entonces a la larga no era el viaje mental de las historias cantadas lo que me atrapaba sino sencillamente una cuestión de ritmo. Por eso disfruté enormemente mi época de música electrónica en el 99, un asunto tribal y primitivo de bajos que removían las entrañas. Entonces por ahí también fui perpetradora de crímenes al buen gusto, y he de confesar que me gustaban canciones con letras completamente ofensivas y malas. Mi excusa es que no le presté la más mínima atención a lo que decían, en mi defensa, el ritmo era bueno.

En estos días me puse a escuchar, y realmente escuchar mis canciones favoritas. Descubrí que algunas que me encantaban tenían letras fantásticas y emocionantes, otras hablaban de temas que en la vida pensé que tuvieran relación con las melodías que me habían encantado. Ew. Habían pasado años de tener esas canciones en mi ipod y escucharlas repetidamente y nunca había notado las letras. Ahora me gustan mucho más. También en estos últimos meses he descargado un montón de podcasts, lo que se llama "talk radio", de gente conversando de temas varios. Cambié los audífonos del ipod y un mundo maravilloso de calidad de sonido ha llegado a mi.

Pero también ha tenido efectos inesperados. Voy descubriendo este sentido que tenía ignorado por completo va pasando la factura por ofensas pasadas. Está en hyperdrive. Tengo los oídos hiperestimulados, como sedientos de nuevas experiencias. De escuchar el ruido de las llantas sobre el asfalto mojado. De percibir que hay un pajarito durmiendo debajo de una teja por que muy de vez en cuando pía un suspiro. Que me conversen y me cuenten del mundo. Que las ideas de alguien me entren por una oreja y me acaricien el cerebro activando millones de neuronas. Palabras al oído. Secretos. Anéctotas cotidianas. Canciones y música. Risa. Estar con la cabeza en la almohada conversando de nimiedades. Es duro necesitar esas cosas y estar rodeada de silencios. Entonces pongo lo mejor de Pink Floyd a sonar, me tiro para atrás en mi cama y me dispongo a disfrutar del inusual insomnio.

Etiquetas: ,

11 abr. 2008

Películas que te hacen sentir bien

Hoy me vi Juno y Cashback, dos películas que me habían recomendado. Si les interesa saber de que tratan, sigan los links. Si no se la han visto y no quieren spoilers, entonces mejor quédense por allá en los links y busquen cuando verlas, y después cuando la vean, regresan por acá y dialogamos del asunto. Ahora vendrán spoilers y contaré algunos detalles de las películas y mejor q se retiren ahora si es que han estado viviendo detrás de alguna roca: las películas son del 2007 y 2006 respectivamente. Yo, por ejemplo, efectivamente soy de las que viven detrás de las rocas. Por eso les insto, como alguien que conoce de la situación, en que se las consigan y las vean. Creo que quedarán gratamente satisfechos.



La primera, Juno, la comencé a ver con un poco de recelo: como había hablado con una amiga, no es lo mismo ver a una linda chica blanca de clase media quedar embarazada y dar a su hijo en adopción que a una chica de las minorías que vive en un ghetto o una pobretona en un "trailer park". La primera da ternura y las siguientes dan como rabia y esa sensación de "y qué más se podía esperar?". Sin embargo, ahora me encuentro repitiendo clichés que no me tragaba antes. El tratamiento del tema es idílico, si algo, pero creo que hace falta ver películas donde los padres de hijos adolescentes puedan tener "modelos" a seguir. Padres que responden moderadamente a estos golpes de la vida que es un embarazo no deseado de hijos adolescentes. Esta película les brinda la opción de reaccionar de una manera intermedia: saben que su hija hizo algo extremadamente tonto, pero están ahí para ayudar y apoyar. Hay shock, pero es de esperarse, igual se sobreponen y salen adelante.

Obviamente la película tiene sus bemoles: los diálogos me recordaron a The Gilmore Girls y me dieron esa sensación de "la gente no habla así nunca", sobre todo al inicio de la película. También ciertos estigmas: la escena donde pintan las clínicas de la mujer como lugares horribles y traumatizantes donde trabajan personas que asustan, le quita un poco el crédito a esa opción que siguen muuuuchas mujeres que no tienen la ventaja de ser blanquitas e ir a dar a luz un bebé altamente cotizado en el mercado de adopciones. Digamos que si Mileidy va a tener un hijo con su novio Jamaal, les va a costar mucho más encontrar una pareja deseosa de ese fruto de la pasión momentánea, porque siendo sinceros, no hay una lista de espera por bebés afro-latinos. También entiendo que es un recurso cinematográfico: Tenemos que entender por qué esta chica decide continuar con su embarazo cuando ya tiene decidido que no lo va a hacer. Si hubiera ido a una clínica más atractiva, ya se hubiera acabado la película.

Pero más allá de ser una película sobre una pelada embarazada, para mi es sobre el amor. Sobre el amor "para siempre", sobre el amor de padres, sobre el amor entre amigas, sobre el amor de pareja, el amor a un bebé y el enamoramiento en sí. Y creo que eso fue lo que me quedó, que aún después de todas las metidas de pata, los arrepentimientos, las palabras dichas que deberían eliminarse, la vida no es perfecta, y salir de eso es lo que la hace digna de vivir.

En Cashback, también se trataba el tema del amor y de la obsesión, de tener sueños locos y querer que se cumplan, de vivir por momentos ausente del presente. De soñar y de los sueños, que son cosas muy diferentes. Hay una mirada diferente hacia el desnudo que me gustó, y el cliché del artista que pinta mujeres (no pude evitar recordar al infame Jack Dawson... lo siento)queda un poco retirado cuando nos damos cuenta que este chico pinta de su imaginación, de lo que existe en su cabeza. Hay una frase que dice Ben que se quedó conmigo: Saber cuál es el sueño es la mitad del camino. Yo quisiera tener esa certeza, ese "sé quién soy y para donde voy". Por eso me encanta cuando otros viven sus momentos, aunque sea vicariamente. Por que estoy segura que todos los que están leyendo estas líneas han querido que alguien los vea exactamente como son, y que todo lo filtren por una mirada que rescata lo bello y lo sublime.

Me gusta la magia en las películas, me gusta creer que el mundo es un mejor lugar, que hay fe y esperanza y amor y que todo es posible. Que el mundo no se acaba cuando uno toma malas decisiones. Que el mundo sigue cuando el corazón se rompe. Que todo, al final de cuentas, va a estar bien.

Por eso no me gusta ver películas de horror, de miedo, de zombies, de muertes y de guerras. Ni siquiera como un trasfondo para historias de esperanza, porque me parece como ver una película porno que al final da un mensaje de pureza y abstinencia. Por eso, acá les cuento, no vi Hotel Rwanda. No vi Ciudad de Dios. No volvería a ver JAMAS la noche de los lápices. Hay un montón de otras películas que muestran lo horrible que es el mundo para después entregarnos una flor. No gracias. Yo no necesito que me recuerden los desastres, la muerte, la angustia, porque esas imágenes se me quedan grabadas y las revivo por noches enteras con pesadillas espantosas.

Quiero estar rodeada de arte, de belleza, de momentos preciosos y mágicos. Egocéntricamente quiero sentirme identificada, pensar en lo que haría en esos zapatos, o recordar decisiones del pasado. Quiero que me recuerden de estas cosas que uno muy por dentro sabe, pero que por falta de uso se olvidan. De la importancia de reconocer el amor en las personas que nos rodean, de lo vital que es tener sueños y que no importa donde estás en este momento, que es una parada en tu camino hacia lo que realmente te hará feliz. O mejor aún, que nada más es cuestión de mirar a lo que YA existe en tu vida que te hace feliz. Aunque sean momentos.

Etiquetas: , ,

9 abr. 2008

Reunión twittera en Medellín

MEDETwitt dospuntocervecero


Reunión de twitteros de Medellín, versión dos punto cervecero. Viernes a las 8:30 pm en el BerlinBar Calle 10 No. 41-65. Nos vemos allá!

(flyer diseñado por @manchito)

Etiquetas: , , ,

8 abr. 2008

Los computadores y las relaciones humanas

Hace un par de semanas me llegó mi portátil. Es mi primera compra de adulta, de esas que uno paga por completo y se queda sin dinero en el banco, pero que son vitales y necesarias. Sin embargo, a pesar de mi insistencia a través de emails y chats con Wilson de Servicio al Cliente, no me podían enviar la portátil con Windows XP. Me tocaba pagar licencia de Microsoft para que me entregaran una portátil con un sistema operativo que NO iba a querer usar. No había escapatoria: que no manejan los drivers que no se puede... aunque en la página de USA sí existe la opción de comprar el computador con XP, para América Latina, esa opción no existe. Va con Virus Vista para todos parejo. Es como pedir una esposa por correspondencia y tener como requisito que hable español... entonces que te digan "esta no habla español, en nuestra agencia todas hablan esperanto: las que hablan inglés pero son sólo para el mercado anglosajón... pero te aseguro que no será problema, dale un chance y verás que todo funciona, es hasta parecido y se entiende". Ya ahí comenzamos mal.



Le di un chance a Vista, me tomé el tiempo para ensayarlo, para no creer todo lo que a uno le dicen, para comprobarlo yo misma: de la misma manera en que insistía en hacerme amiga de la chica que todo mundo tachaba de zorra zarapastrosa robanovios, para darme cuenta al final en muchos de los casos que efectivamente sí era una zorra zarapastrosa robanovios. En el mejor de los casos no la quería ni como novia ni tenía novio que me robara, pero igual.

La curva de aprendizaje no fue tan grave porque me limité a correr programas básicos y a lo mucho algunas instalacioncitas, pero me enredaba con cosas supuestamente sencillas como el sistema de archivar documentos que tiene. Después me aburrí de la extrema lentitud para bajar archivos, el desgano para correr programas, que no desconecte la electricidad de los aparatos USB, aunque te confirme que si los puedes retirar de manera segura, y el hecho que se coma la mitad de la memoria UNICAMENTE corriendo el sistema operativo. Tomé una foto, la subí, la quise borrar:

-click en borrar foto.
Está a punto de borrar una foto
-click continuar
Está seguro que quiere eliminar esta foto para siempre?
-click continuar, marcar cuadrito de eliminar permanentemente
Si elimina permanentemente esta foto, no podrá volver a acceder a ella
-click continuar
La foto quedará borrada de su sistema si le hace click a continuar. Haga click en cancelar para regresar a la foto
-click continuar
La foto será borrada en 20 segundos, haga click en continuar para borrar inmediatamente...
-click continuar.
FINALMENTE borrada... y está en la canasta de la basura. AAAARGH


El flaco le ha dedicado los últimos dos días a reunir drivers, investigar y pegar cables y hacer milagros para que mi portátil quiera jugar bien con otros. Debería ser un llamado de alerta que haya TANTA información en foros de cómo hacer el cambio de Vista a XP, y quejas de lo difícil que lo están haciendo. Es frustrante tener un portátil o computador nuevo con un sistema operativo que hace parecer que compraste algo obsoleto y más lento que la encarnación anterior. El slogan popular es: "Sí, me compré una computadora nueva, pero tiene un problema: Vista."

Me revienta que la gente arregle cosas que no están malas y las dejen peor. Cuando alguien dice "huy, la tostadora está quemando el pan por el borde derecho" y la desbaratan, y cuando ya la arreglaron, la tostadora queda perfectamente balanceada y ahora quema por todos los lados equitativamente. Es como si todos aprendiéramos a conducir en autos de marchas... y al año siguiente, en vez de mejorar el sistema de conducción para que sea MAS fácil conducir, cambian y dicen "ahora las marchas se cambian con el pie, y el tablero de controles estará en sistema de luces binario, pero se ve MUY cool. Nada más que te gastará el triple de gasolina, pero todo mundo te admirará" Y al final tenga un carro digno de un narcotraficante nuevo rico. Puro show y de dudoso buen gusto.


No sé por qué sacar algo tan diferente del XP y tratar de empujárselo a la gente a la fuerza. Habrá alguna gente que diga q es lindo, una maravilla, todo dibujadito y animado, que la nosecuanta pantallita miniatura para ver partidos de la league of champions mientras estás en el trabajo... tal vez soy yo, pero creo que un panel de control no debe tardarse 10 segundos en abrir sólamente porque tiene iconos animados que debe cargar antes de yo poder entrar a hacer cualquier cosa. Yo trabajo usualmente con miles de ventanas abiertas y aplicaciones... compré computador nuevo para poderlo hacer a mis anchas, y quiero que ver todo lo que pagué a mi servicio.


Ahora trabajaré con XP mientras sale algún servicepack de Vista que lo haga utilizable. Si voy a pasar tanto tiempo con la Hamletmaschine, necesito que sea excelente compañía, que tengamos confianza el uno en el otro y una sensación de responsabilidad mezclada con cariño y respeto: si me ponen a escoger, siempre me iré con el chico simpático, inteligente y de buen sentido del humor pero que nunca será modelo de ropa interior antes que el guapo descerebrado que hay q empujar para que se retire del sillón y se despegue del partido de fútbol dominguero para lavar sus pinches calzoncillos Calvin Klein.


Entonces chau chau Vista... Ahí quedarás en tu sobrecito de reinstalación de emergencia para cuando tengas más que ofrecerme.

Etiquetas: , , ,

5 abr. 2008

Los perros del hortelano

Algunos futuros periodistas defienden su "derecho" a ser los únicos llamados periodistas. Les parece un atrevimiento que haya gente que no salió de un programa de pregrado en periodismo o comunicación y tengan la desfachatez de hacer periodismo, ciudadano o no.

Les parece una amenaza espantosa que alguien pueda leer el blog de perico de los palotes y confundirlo con un periodista. No creen que la población tenga la capacidad ni la responsabilidad de tener criterio para distinguir qué contenido se puede creer, es relevante y tiene buenas fuentes. Ven a los blogs y al "citizen media" como una amenaza amorfa. Competencia desleal. Malditos arribistas arrimados igualados. Fo.

Les preocupa la confiabilidad de las fuentes. Que alguien vaya a reportar algo que no sea cierto... como si eso no sucediera en sus bendecidos medios. Critican pero no conocen. Aunque conocen las herramientas, saben como abrir un blog y saben para qué sirven, no tienen blogs. Conocen las herramientas, pero tal cual amargado que se resiste a leer la saga de Harry Potter porque le parece una porquería, tampoco quieren conocerlas antes de desportricar contra ellas.

Hoy estuve hablando de HiperBarrio en un seminario de medios participativos de pregrado con estudiantes de comunicación y "periodismo digital", y por decirlo de alguna manera, creo que comprobé que mientras más oportunidades tiene la gente para hacer una diferencia en el mundo, menos las aprovechan.

He llegado a la conclusión que la única razón para que un periodista vea a los blogs como amenaza y no herramienta es porque no tienen uno. Enseguida les cuento por qué me parece que este es el primer gran error de un futuro o aspirante a periodista/comunicador. Máxime si la palabra "digital" está incluída en el título.Si hubiera más periodistas o comunicadores haciendo contenidos en la web para usuarios de la web, los medios internacionales como Reuters, AP, la BBC, AlJazeera o CNN tendrían más carnita de donde agarrar cuando cuente en algún momento lo que está sucediendo en tal o cual país. Sería el "periodista" egresado y graudado el que obtenga reputación internacional, quien se fuera haciendo su portafolio un buen perfil profesional donde pueda decir que su video fue promovido por la BBC en tal o cual evento, que su artículo sobre X o Y tema reuters lo utilizó como fuente, que ya ha sido publicado en varios websites internacionales... porque con los blogs eso pasa, no importa donde estás, alguien del otro lado del mundo está a la misma distancia tuya que el vecino: a un click.

Tal vez estos niños periodistas no se meten a la red por miedo. Por miedo al rechazo y fracaso. Porque como cuando uno se gradúa del colegio y entra a la universidad: a nadie le importa qué tan popular fuiste en tu colegio: esos créditos no se transfieren, y serán tus acciones las que definirán tu lugar en el orden social universitario. En internet, en los blogs, foros y otros, no importa que tengas un título que te acredite como "periodista", "comunicador" o "fotógrafo". Lo que importa es la calidad de lo que publiques. A nadie le importa que te graduaste de una universidad con un título que te acredita como "super duper blogger estrella", al no ser que nos demuestres con tu trabajo lo que eso significa.

Un periodista acreditado tiene todas las de ganar y nada que perder al abrir un blog y escribir en él cómo cree que se debería escribir y hacer periodismo. Si además de tener buena calidad, está apadrinado por un título, más rápido obtendrá credibilidad y reputación, se correrá la bola y posiblemente le lleguen ofertas de trabajo. Se podría convertir en el experto del tema, en un conocedor, en alguien que tiene todas las herramientas para argumentar, definir y comentar. Que escribe y escribe bien. Con formato. Con argumentos, con calidad profesional por así decirlo. Pero no los hay, o los hay escondidos y pocos. Víctor Solano creo que tiene el monopolio bien manejado en esa área. Pone los huevos y los cacarea y esto le ha dado mucho resultado.

Yo no entiendo por qué estos nuevos periodistas no entienden esto. Yo pensaría que estarían encantados con la idea de poder hacer investigaciones, entrevistas, escribir de lo que quieran SIN tener que subyugarse a una línea editorial escogida por un tercero. Pero no. Como si no tuvieran nada que contar, nada que decir, y lo que es peor, ni cortan leña ni quieren prestar el hacha.

A los lectores de blogs nos ENCANTA encontrar blogs buenos, escritos por gente que sabe escribir. Nos ENCANTA encontrar fotógrafos que nos inspiren a mirar las cosas de un modo diferente. A mi como lectora de blog me encantaría poder leer más blogs escritos por periodistas y comunicadores, blogs de donde pueda aprender a escribir "bonito", con buena forma y letra. Eso de los párrafos cortos y llamativos y primeras frases y textos concisos y demás. Esas cosas de forma que no sé, pero me gustaría aprender leyendo a otros cómo hacerlo.

Al final de la exposición, pregunté que quién estaría interesado en colaborar con el proyecto, que cuál de estos futuros comunicadores y periodistas querría ir a hacer un trabajo de campo con estos chicos y ayudarnos a aumentar la calidad de estas historias, explicarles cómo escribir bien, cómo citar fuentes, como aumentar la calidad de estos amateur medios ciudadanos. Rápidamente quienes más habían criticado los medios ciudadanos, los más efusivos e indignados se lavaron las manos. Les encanta quejarse, pero no actuar. Criticar pero no resolver, preocuparse y nunca, nunca ocuparse. O conocer.

Estas nuevas generaciones MTV no me inspiran confianza. Por suerte siempre existe gente que está dispuesta a ayudar, a meter mano y colaborar. Salí de esa reunión con un docente que sí quiere ayudarnos a formar mejores "contadores de historias" y está dispuesto a dar unos talleres de cómo escribir para web y saber qué es una buena historia para contar. Otro docente que quiere participar en hacer de este cuento algo que impacte más en la ciudad, haciendo geotagging de contenidos de la memoria colectiva de los barrios. Con estas dos nuevas voluntades, me doy por satisfecha.

Etiquetas: , , ,

2 abr. 2008

Letras leídas

Jacinta escribe remitiéndose a otro post sobre los libros que le cambian a uno la vida, los libros que nos han marcado.

Comencé a responderle en un comentario, pero me di cuenta que el tema da para un post completo para hacerle justicia a la pregunta.

Creo que a mi los libros, en general, me cambiaron la vida. Tal vez no, como en el caso de Jacinta, por su estilo de contar las cosas, sino por lo que contaban en sí: por la ventana que me brindaban hacia la vida de otras personas.

Descubrí que con un libro podía andar con personas que mis padres no aprobarían, hacer cosas inapropiadas para mi edad, aprender de sexo, drogas, amor, muerte y rebelión, sintiendo como si las hubiera experimentado, viviéndolas vicariamente desde la seguridad de mi casa. Los libros saciaron mi curiosidad por la vida hasta que sentí que tenía edad y madurez para arriesgarme por mi cuenta.

Con My Sweet Audrina de VC Andrews, me inicié en el mundo de la literatura con temas para adultos: incesto, abuso sexual, violencia intrafamiliar, asesinatos, embarazo adolescente. Todo eso, relatado desde la perspectiva de la protagonista del libro, una niña de 9 años que va creciendo y descubriendo el mundo que la rodea.100 años de Soledad que lo comencé a leer con una desesperada necesidad de tener algo para hacer que pasaran un poco más rápido las horas en la casa de mi abuela y que terminó como un enamoramiento con la familia Buendía. Mi planta de Naranja Lima fue el primer libro con el que vi a hombres llorar: mis compañeros del colegio terminándolo de leer para clases no podían mantener secos los ojos. Esa imagen, de chicos adolescentes con lágrimas corriendo por la cara y sollozando como si hubieran perdido a su mejor amigo también, quedó en mi vida como la prueba inequívoca del poder de la letra escrita. A partir de mis 15, Stranger in a Strange Land entró a ocupar el asiento de libro importante en mi vida. No me había interesado la ciencia ficción hasta que escogí ese libro del estante en la pieza de mi hermano. Lo extraño es que de pronto ese libro, sobre un marciano en el futuro, me explicó mucho más sobre lo que significa ser un humano, lo que es el amor, la risa, y la sensación de no pertenecer en ningún lado, hasta que de pronto un día uno encuentra con quién pertenecer completamente.
En mi pasión por las metáforas he dado con que mis relaciones con los libros van paralelas a mis tendencias en las relaciones amorosas. Algunos libros son como esos amores que cambiaron mis parámetros y me transformaron, otros son como los novios que brindaron compañía y uno siempre los recordará con afecto, pero sin mayor aspaviento. Hay libros que me apasionaron en su momento, y a los meses los olvidé completamente. Hay libros que me obsesionaron, me hicieron perseguirlos por todas las librerías, pedirlos prestados y sacarlos de bibliotecas hasta que me empalagaron, como los de Anaïs Nin. Hay libros que después de muchos años de leer y releer fui capaz de desapegarme de ellos y dejarlos atrás. Hay otros que desaparecieron de mi vida sin que fuera mi intención desprenderme de ellos permanentemente: salieron por cigarros y nunca volvieron. En los últimos meses he leído muchísimo, pero ningún libro que me haya marcado. Como si hubiera sido una ráfaga de promiscuidad literaria, una orgía de libros y ahora que ya pasó, se me confunden los nombres y las ocasiones. Hay unos que están ahí, constantemente y me caen mal, pero no soy capaz de decidirme si quiero terminar con ellos o darles un chance, como Atonement que está inconcluso sobre mi mesa de noche: todo mundo dice que es espectacular, pero a mi no me la hace todavía, estoy viendo si me termina de conquistar algún día.

Extrañamente, mi libro favorito de todos los tiempos no lo consideraría un libro que me haya marcado: Orgullo y Prejuicio de Jane Austen es más bien como esa amiga con la que tomar café es un evento lleno de risas y descubrimientos, de esas amistades con las cuales después, cuando ya te vas a casa, podrías ir caminando y dando brincos de felicidad y satisfacción, agradecida con la vida por el sólo hecho de su existencia. De esas amigas que no te cambiaron la vida, sino que te la mejoraron.

Con los años he perdido la capacidad de asombro y de "hacer amigos" facilmente con los libros. Pasan por mis manos pero no se quedan enraizados en mi corazón. Extraño esa sensación turbulenta. Los animo también a responder: ¿Qué libro les cambió la vida?

Etiquetas: , , ,