Algunos futuros periodistas defienden su "derecho" a ser los únicos llamados periodistas. Les parece un atrevimiento que haya gente que no salió de un programa de pregrado en periodismo o comunicación y tengan la desfachatez de hacer periodismo, ciudadano o no.
Les parece una amenaza espantosa que alguien pueda leer el blog de
perico de los palotes y confundirlo con un periodista. No creen que la población tenga la capacidad ni la responsabilidad de tener criterio para distinguir qué contenido se puede creer, es relevante y tiene buenas fuentes. Ven a los blogs y al "citizen media" como una amenaza amorfa. Competencia desleal. Malditos arribistas arrimados igualados. Fo.
Les preocupa la confiabilidad de las fuentes. Que alguien vaya a reportar algo que no sea cierto... como si eso no sucediera en sus bendecidos medios. Critican pero no conocen. Aunque conocen las herramientas, saben como abrir un blog y saben para qué sirven, no tienen blogs. Conocen las herramientas, pero tal cual amargado que se resiste a leer la saga de Harry Potter porque le parece una porquería, tampoco quieren conocerlas antes de desportricar contra ellas.
Hoy estuve hablando de
HiperBarrio en un seminario de medios participativos de pregrado con estudiantes de comunicación y "periodismo digital", y por decirlo de alguna manera, creo que comprobé que mientras más oportunidades tiene la gente para hacer una diferencia en el mundo, menos las aprovechan.
He llegado a la conclusión que la única razón para que un periodista vea a los blogs como amenaza y no herramienta es porque no tienen uno. Enseguida les cuento por qué me parece que este es el primer gran error de un futuro o aspirante a periodista/comunicador. Máxime si la palabra "digital" está incluída en el título.
Si hubiera más periodistas o comunicadores haciendo contenidos en la web para usuarios de la web, los medios internacionales como Reuters, AP, la BBC, AlJazeera o CNN tendrían más carnita de donde agarrar cuando cuente en algún momento lo que está sucediendo en tal o cual país. Sería el "periodista" egresado y graudado el que obtenga reputación internacional, quien se fuera haciendo su portafolio un buen perfil profesional donde pueda decir que su video fue promovido por la BBC en tal o cual evento, que su artículo sobre X o Y tema reuters lo utilizó como fuente, que ya ha sido publicado en varios websites internacionales... porque con los blogs eso pasa, no importa donde estás, alguien del otro lado del mundo está a la misma distancia tuya que el vecino: a un click.
Tal vez estos niños periodistas no se meten a la red por miedo. Por miedo al rechazo y fracaso. Porque como cuando uno se gradúa del colegio y entra a la universidad: a nadie le importa qué tan popular fuiste en tu colegio: esos créditos no se transfieren, y serán tus acciones las que definirán tu lugar en el orden social universitario. En internet, en los blogs, foros y otros, no importa que tengas un título que te acredite como "periodista", "comunicador" o "fotógrafo". Lo que importa es la calidad de lo que publiques. A nadie le importa que te graduaste de una universidad con un título que te acredita como "super duper blogger estrella", al no ser que nos demuestres con tu trabajo lo que eso significa.
Un periodista acreditado tiene todas las de ganar y nada que perder al abrir un blog y escribir en él cómo cree que se debería escribir y hacer periodismo. Si además de tener buena calidad, está apadrinado por un título, más rápido obtendrá credibilidad y reputación, se correrá la bola y posiblemente le lleguen ofertas de trabajo. Se podría convertir en el experto del tema, en un conocedor, en alguien que tiene todas las herramientas para argumentar, definir y comentar. Que escribe y escribe bien. Con formato. Con argumentos, con calidad profesional por así decirlo. Pero no los hay, o los hay escondidos y pocos. Víctor Solano creo que tiene el monopolio bien manejado en esa área. Pone los huevos y los cacarea y esto le ha dado mucho resultado.
Yo no entiendo por qué estos nuevos periodistas no entienden esto. Yo pensaría que estarían encantados con la idea de poder hacer investigaciones, entrevistas, escribir de lo que quieran SIN tener que subyugarse a una línea editorial escogida por un tercero. Pero no. Como si no tuvieran nada que contar, nada que decir, y lo que es peor, ni cortan leña ni quieren prestar el hacha.
A los lectores de blogs nos ENCANTA encontrar blogs buenos, escritos por gente que sabe escribir. Nos ENCANTA encontrar fotógrafos que nos inspiren a mirar las cosas de un modo diferente. A mi como lectora de blog me encantaría poder leer más blogs escritos por periodistas y comunicadores, blogs de donde pueda aprender a escribir "bonito", con buena forma y letra. Eso de los párrafos cortos y llamativos y primeras frases y textos concisos y demás. Esas cosas de forma que no sé, pero me gustaría aprender leyendo a otros cómo hacerlo.
Al final de la exposición, pregunté que quién estaría interesado en colaborar con el proyecto, que cuál de estos futuros comunicadores y periodistas querría ir a hacer un trabajo de campo con estos chicos y ayudarnos a aumentar la calidad de estas historias, explicarles cómo escribir bien, cómo citar fuentes, como aumentar la calidad de estos amateur medios ciudadanos. Rápidamente quienes más habían criticado los medios ciudadanos, los más efusivos e indignados se lavaron las manos. Les encanta quejarse, pero no actuar. Criticar pero no resolver, preocuparse y nunca, nunca ocuparse. O conocer.
Estas nuevas generaciones MTV no me inspiran confianza. Por suerte siempre existe gente que está dispuesta a ayudar, a meter mano y colaborar. Salí de esa reunión con un docente que sí quiere ayudarnos a formar mejores "contadores de historias" y está dispuesto a dar unos talleres de cómo escribir para web y saber qué es una buena historia para contar. Otro docente que quiere participar en hacer de este cuento algo que impacte más en la ciudad, haciendo geotagging de contenidos de la memoria colectiva de los barrios. Con estas dos nuevas voluntades, me doy por satisfecha.
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